La Final por Trecet y Daimiel

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La búsqueda de entrenador de Golden State Warriors podría extenderse más allá de las Finales de la NBA entre Dallas y Miami. El interés que tienen por Dwane Casey, asistente de los Mavericks, tiene la culpa.
Casey se encuentra entre un grupo de candidatos que también incluye a Rick Adelman (exentrenador de Houston Rockets), Lawrence Frank (asistente de Boston Celtics), Brian Shaw (asistente de Los Angeles Lakers) y Mike Malone (asistente de New Orleans Hornets).
También ha comenzado a sonar el nombre de Mark Jackson, exjugador y ahora analista de ESPN y ABC. Pero todo apunta a que Dwane Casey es el elegido después de que Lakers contratara a Mike Brown.
Casey ya cuenta con experiencia. En la temporada 2005-06 fue contratado como entrenador de Minnesota Timberwolves, sustituyendo a Kevin McHale. Aunque a la mitad de su segunda temporada con el equipo fue despedido. En total acabó con récord de 53 victorias y 69 derrotas.
Bienvenidos, están ustedes en la mejor página sobre el baloncesto americano que podemos encontrar en nuestro país. Si miran ustedes este site, Basket4Us, encontrarán un trabajo bien hecho. Y bien dirigido, vaya. El diseño es excelente, los detalles están cuidados al máximo, la atención está repartida a lo largo de todo el site, si bien es sencillo encontrar lo que a uno le interesa. Los colores son agradables, los textos están bien escritos, las noticias llegan con fluidez… Y como ven, los bloggers somos bastante corporativos. Es un site en el que se respira basket, sin serle ajeno al que sólo viene a echar un vistazo y curiosear.
El caso es que, decía, es un site bien dirigido. Los Nets de Nueva Jersey llegaron a las finales en 2002 y 2003 con gente como Van Horn, K. Martin o Jefferson. Buenos jugadores convertidos en un equipo a través de las manos de Jason Kidd. Los Mavericks de hoy tienen la misma pinta.
Si, amigos: Jason Kidd dirige este site. Ya lo han oído: está bien estructurado, tiene un diseño estupendo y las noticias llegan con fluidez. Triple doble de Kidd. El otro día, en el último partido frente a los Thunder, volvió a dar una clase práctica de baloncesto. Cuando le ves subir el balón, nunca con la misma fluidez de sus primeros años en Phoenix tras esa maldita lesión de rodilla, mirando cómo Terry aprovecha los bloqueos de Marion, sigues viendo al tipo que más asistencias ha repartido en la historia de la NBA tras el imbatible Stockton. Un tipo que es capaz de sacar lo mejor de la gente que tiene alrededor. Pese a saberse en sus últimos años.
Kidd nunca ha sido el base perfecto. Le ha faltado pausa para elegir sus tiros, le ha faltado suerte con las lesiones (rodilla y codo), le ha faltado un entrenador que supiera explotar sus cualidades y, claro, le ha faltado una situación personal menos complicada. Pero Jason Kidd sigue siendo uno de los pocos bases en la NBA que sigue prefiriendo hacer jugar que anotar, colocar a sus compañeros que buscar la foto o salir en las 5 mejores canastas de la noche. Los Mavs son ese tipo de equipo: vale lo mismo un tiro de Terry, una bandeja de Marion o dos tiros libres de Nowitzki que un mate estratosférico de Kevin Durant o un Coast to coast de Westbrook. Por eso han llegado sin hacer ruido, porque son George Harrison: componen, arreglan, cantan y hacen que los demás parezcan mejores.

Ya estamos en la Finales de la NBA y los protagonistas no son otros que los Dallas Mavericks y los Miami Heat. Son ellos y no otros por la sencilla razón de que han sido los mejores equipos en el playoff, han sido los mejores en el momento que separa a los niños de los hombres.
Atrás quedan equipos que nos han entretenido y nos han hecho disfrutar, pero que se han quedado en el camino, precisamente porque aún no son lo suficientemente maduros. Equipos como Memphis o Atlanta, ya nos mostraron que tienen un proyecto interesante de cara al futuro, y en estas finales de conferencia parecía que Thunder y Bulls, plantarían cara a Dallas y Miami respectivamente, especialmente el equipo de la ciudad del viento.
No ha sido así. Dallas, salvo el susto del segundo partido, ha dado una lección de baloncesto y ha enseñado a los Thunder y a todo el mundo, como se gana una serie de playoff, con un baloncesto efectivo a la par que vistoso. Han ganado tres partidos consecutivos, dos de ellos en el Oklahoma City Arena, cuando iban con el factor cancha perdido. De los de Illinois se esperaba algo más, equipo con mejor record en temporada regular, con el MVP de la temporada en sus filas y el entrenador del año. Y si bién la sensación ha sido de eliminatoria mas igualada que la final del Oeste, lo cierto es que a la hora de la verdad, Miami ha ganado 4 partidos seguidos al mejor equipo de la regular season, incluyendo dos que parecía tener perdidos, y ganando dos veces en Chicago. Han jugado mas en equipo de lo que todos (yo el primero) esperábamos, y han sido mas inteligentes en los momentos culminantes de cada partido.
Dallas contra Miami, Heat contra Mavericks, esa es la final de este año, reviviendo lo que pasó en 2006, por la sencilla razón de que han sido mejores, y han hecho parecer a sus rivales peores de lo que eran…ha sido un juego de hombres contra niños, que corren llenos de entusiasmo para ganar a los mayores, pero terminan sucumbiendo cuando aparece el cansancio. Este martes, primer asalto. Que gane el mejor.

Jason Terry se ha puesto su propia condición para motivarse a sí mismo contra Miami Heat. Si Dallas Mavericks pierde las finales se quitará el tatuaje que lleva desde el principio de esta temporada en el interior de su bíceps derecho.
¿Por qué? Tiene su propia historia. El 19 de octubre de 2010, un día antes de un partido de pretemporada contra los Orlando Magic, el escolta DeShawn Stevenson reunió a todo el equipo en una casa que tiene en Orlando y llevó a su chef y a su tatuador personal.
Stevenson tiene tatuajes en el pecho, cuello, brazos, cara e incluso varias perforaciones, pero lo que vio hacerse a su compañero de equipo Jason Terry era inconcebible por entonces. Terry pidió al tatuador que le grabara en su brazo derecho el trofeo Larry O’Brien, otorgado a los campeones de la NBA.
Sin haber empezado la temporada nadie se hubiera imaginado ver a Dallas en la final… “Todos se rieron y pensaron que era una broma”, sentenciaba Terry.

Hace siete meses comenzaba la temporada regular de la NBA aún con el estruendo de las palabras de LeBron James (aquel mítico “I’m taking my talents to South Beach”) flotando en el ambiente. La llegada del alero a la franquicia de Miami, junto a la incorporación de Chris Bosh y la presencia de Dwyane Wade, convertían a los Heat en el claro enemigo público número uno, y en el principal rival a batir.
Y todo eso sin demostrar por entonces nada en la pista. La suma de egos (uno principalmente, el de James) ya les granjeaba cierto rechazo. Ahora, llegado el equipo a las Finales, ese sentimiento ha aumentado exponencialmente.
Muchos analistas avanzaron que durante la primera campaña juntos el “Big Three” no ofrecería su máximo potencial, y en varios momentos de la temporada tal vez pudo ser así. Llevó un tiempo el que los jugadores asumieran sus roles y se aclimataran a los esquemas de Spoelstra, pero llegado el momento cumbre de la temporada, las eliminatorias por el título, los Heat han ofrecido una imagen inmejorable, bestial en ataque y, sorprendentemente, abrumadora en defensa.
Miami parte para la mayoría como favorito al anillo. Pero si hay un equipo capaz de frenar esta maquinaria perfectamente engrasada que son los Heat, ese es Dallas. Posiblemente la plantilla más completa y profunda de la liga, y eso que Caron Butler no podrá participar en las Finales por lesión.
Los Mavericks ganaron los dos duelos frente a Miami en la temporada regular. Poseen posiblemente al jugador más en forma de la Liga (Dirk Nowitzki), con permiso del propio James. Jason Kidd, a sus 38 años, está de dulce y puede ser decisivo desde su posición, posiblemente la más descuidada (junto a la de cinco) de los de Florida.
Más factores: el pilar defensivo de DeShawn Stevenson, perfecto para tratar de frenar a Wade. El multiusos Shawn Marion, un dechado de versatilidad. Los rifles exteriores de Jason Terry y Peja Stojakovic, mortíferos desde hace semanas. La velocidad de José Juan Barea, al que se le podría atribuir la autoría de la barrida a los Lakers. Y, finalmente, la presencia y contundencia de Tyson Chandler bajo aros.
Vistos estos argumentos yo también me decanto por Miami. A su favor cuentan con la ventaja de campo. La serie comenzará con dos partidos en su campo y, si fuera necesario, concluirá con otros dos encuentros en sus dominios. Entretanto, Dallas sueña con asaltar el inexpugnable feudo que es el pabellón de los Heat, donde no han perdido un solo partido en estas eliminatorias por el título.
Miami-Dallas. Reedición de las Finales de 2006, ganadas por los de Wade. Nowitzki y James, a por su primer anillo. Para el alemán, quién sabe si una de las últimas ocasiones que dispondrá para lograrlo. Para el “rey”, la segunda en su carrera (Spurs-Cavs, 2007). La primera en Miami. La primera de, me atrevo a decir, muchas por venir. El futuro está aquí.
EL SCOUTING:
Miami Heat, tres más dos
Dallas Mavericks, un cinco coral

| DIRK NOWITZKI | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 28,4 | 7,5 | 2,7 |

El alemán está haciendo los mejores playoffs de su carrera, se encuentra mejor que nunca. Le han tratado con agresividad, le han impedido llegar a donde ha querido y con Miami no será menos… pero Dirk siempre encuentra un tiro y anota para que su equipo siga sumando.
| JASON KIDD | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 9,9 | 4,5 | 7,7 |

Ahora o nunca. El base de 38 años sabe que esta puede ser su última oportunidad para ganar el anillo que le falta en su carrera. A pesar de su posición y de su altura puede que sea el encargado de defender a Wade.
| JASON TERRY | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 17,3 | 1,9 | 3,2 |

Tal vez sea el menos defensivo de todos. Su presencia en cancha aportará muchos puntos como llevan demostrando él y todo el banquillo de los Mavs, pero deberá medir bien sus movimientos el tiempo que coincida en cancha con Wade.
| TYSON CHANDLER | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 7,3 | 9,3 | 0,3 |

Las finales son la prueba de fuego a su espectacular y dominante temporada. Contra Miami tendrá que hacer lo que los Bulls no supieron, defender a Joel Anthony y acudir a la ayudas contra Chris Bosh.
| SHAWN MARION | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 11,2 | 6,3 | 2,1 |

Como contra Kevin Durant, Marion pasará la mayor parte del partido defendiendo a LeBron James. Es unos de los referentes en defensa del equipo. Tendrá la oportunidad de tomarse la revancha de su pasado en Miami.

| LEBRON JAMES | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 26 | 8,9 | 5,5 |

Durante estos Playoffs 2001 estamos confirmando que Lebron ha cambiado. Ya no es aquel jugador jugador inmaduro y precipitado que confiaba sólo en su físico. Lebron ha cambiado para mejor y se ha convertido en un jugador total. Wade y él son la base de un hipotético triunfo de los Heat.
| DWYANE WADE | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 23,7 | 7.2 | 4,1 |

El hombro izquierdo le está dando problemas durante los Playoffs pero sigue siendo Wade. Puede fallar durante todo el partido pero si su equipo le necesita, aparecerá. Si el hombro le deja en paz, Wade pasa a ser un superhéroe. Pese a la llegada de Lebron y Bosh, sigue siendo el líder y los Heat siguen siendo su equipo.
| CHRIS BOSH | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 18,6 | 8,9 | 1,1 |

El más despreciado del Big Three de Miami ha sabido encontrar su sitio en el juego del equipo. Sus buenos números se han visto acompañados de buen juego. Durante estos Playoffs 2011, Chris Bosh ha pasado de hacer buenos números a hacer buenos partidos.
| UDONIS HASLEM | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 3,8 | 3,8 | 0,8 |

Lesionado de la rodilla casi todo el año, su vuelta durante la post temporada ha provocado un salto de calidad en la fortaleza mental. Si lo acompaña de buen juego como contra los Bulls, la pintura sigue teniendo color “Heat”
| MARIO CHALMERS | Puntos | Rebotes | Asistencias |
| Media playoffs | 6,1 | 1,6 | 1,5 |

Jugador que se mueve por impulsos. Ha sabido centrarse y aprovechar la oportunidad que le han dado al compartir equipo con Wade y Lebron. Quiere ser campeón y eso lo demuestra cada vez que juega. Un descontrolado controlado
Sólo se lo podía achacar una cosa a Kevin Durant… músculo. Pero a partir del próximo año parece que acabará con el reproche.
El que ha sido dos veces consecutivas máximo anotador de la NBA declaró al Boston Globe que quiere añadir musculatura a su cuerpo.
“Podría hacerme más fuerte”, declaraba ‘KD’. “Sé que no voy a llegar a las 250 libras [113 kilos], pero podría ser más fuerte. Tengo mucho que trabajar, y aunque parezca una locura estoy listo para seguir trabajando [durante el verano]”.
Según su perfil oficial, Durant pesa ahora 230 libras (104 kilos) y mide 6,9 pies (2,06 metros), pero necesita ser más consistente a la hora de luchar un balón, como se ha demostrado en estos playoffs.
De momento podría ir pidiendo consejo a Dwight Howard de cómo conseguir más masa muscular, él lleva hasta ocho kilos ganados en sólo dos años.