Cargando Cargando...
Añade tu comentario

El Barclay’s Center, un modelo en blanco y negro

Barclay's Center./ Roberto Hernández

El huracán Sandy se llevó por delante vidas humanas, casas, negocios, árboles, ilusiones de maratonianos y un partido especial en Brooklyn. La gran tormenta que arrasó la Costa Este norteamericana y se cebó con la zona de New York y alrededores provocó el caos en la Gran Manzana y periferia. La NBA y el alcalde de la ciudad neoyorquina se vieron obligados a anunciar la suspensión del partido Nets-Knicks, el derbi con el que se inauguraba oficialmente el Barclay’s Center. Esta incidencia me permitió asistir el pasado sábado 3 de noviembre al gran estreno de la fabulosa nueva pista de los Nets, que se han mudado de New Jersey al barrio de Brooklyn.

Me había aprendido de memoria el trayecto tal y como nos lo había explicado Antonio Gil en su viaje en metro del Garden al Barclay’s, pero la incidencia del huracán había sido de tal calibre que la zona financiera del bajo Manhattan se había quedado sin luz y el suburbano apenas tenía un escasa parte de las líneas en funcionamiento. Y qué mejor solución que pasear y cruzar el puente de Brooklyn para llegar a la extraordinaria instalación situada entre las avenidas Flatbush y Atlantic. Desde hace muchos me atrae visitar y analizar las instalaciones multifuncionales, desde pequeños polideportivos, hasta grandes coliseos cubiertos y descubiertos que adecuan y moldean su espacio dependiendo del tipo de evento que acogen.

Barclay's Center./ Roberto Hernández

Los Toronto Raptors eran el rival que, tras la suspensión del partido contra los Knicks, estrenaba la pista de los Nets en partido oficial. La fr
El partido dio comienzo a las siete y media de una tarde fría y ventosa, pero desde dos horas y media antes del partido las colas delante de la vistosa, luminosa y espectacular entrada del pabellón se hacían más largas de un público ataviado con los colores blanco y negro que han apoderado de los renovados Nets tras su mudanza. Antes de acceder al recinto todos los asistentes deben pasar el control de seguridad, una inspección que tras la desgracia del Madrid Arena estoy seguro que se convertirá en obligatoria – o así espero y confío que sea- en todas los eventos que se organicen en España.anquicia de Mikhail Prokhorov, el multimillonario ruso dueño de los de Brooklyn, había preparado una buena ración de sorpresas a los casi 18.000 espectadores de aforo que permite el Barclay’s Center en su modo baloncesto.

Los Nets habían preparado una camiseta conmemorativa del estreno y cada espectador recibía la suya antes de ocupar su localidad en una grada sombreada y apagada que contrasta con la luminosidad y el brillo de un parqué que da envidia. El logotipo de los Brooklyn Nets (negro contra blanco) se funde con el azul corporativo de Barclay’s, la corporación bancaria que ha lanzado un órdago y se apunta a la nómina de multinacionales y grandes empresas que sellan su ‘naming’ a una instalación deportiva. El frío se cuela en el recinto por el gran hall de entrada, que recuerda al maravilloso espacio de bienvenida del O2 londinense. Rodeando el recinto hay, como no podía ser de otra manera, todo una gama de barras en la que se sirve comida (hamburguesas, perritos, carne, costillas, sushi, maíz, etc…), refrescos y cervezas hasta que la normativa obliga a cerrar el grifo del alcohol cuando se lanza el balón al aire del último cuarto. Los palcos respetan el aspecto, lujo y comodidad de estas instalaciones al estilo NBA. Para la gente guapa, celebrities, invitados especiales y esnob se reservan la primera fila a pie de pista; ya saben, donde se caen los jugadores, se lanzan cervezas al aire, le puedes dar una palmada a tu ídolo o Steve Blake se atreve a echarte una buena bronca.

La música, las cheerleaders, el himno de los Estados Unidos, los acrobáticos saltarines y la animación permanente en el videomarcador siguen el patrón de los partidos de la NBA. Ganaron los Nets, los aficionados de los Brooklyn se divirtieron y a la salida todos ellos recibieron una ‘joya’ para las coleccionistas: el primer número del comic ‘Brooklyn Knight’, el primer superhéroe de la NBA. Tomemos nota y copiemos bien cuando la coyuntura económica lo permita.

Barclay's Center./ Roberto Hernández

P.D.: No dejen de ver la coqueta y preciosa pista de calentamiento que se puede ver nada más entrar al hall de entrada, a la izquierda. Allí andaba Mirza Teletovic engrasando la muñeca tras terminar el partido contra los Raptors sin un minuto en su estreno.

@Roberpucela

  Compartir en Facebook
Fecha | 10.11.2012 21:03

Añade tu comentario

Falcao, al Madrid; LeBron, a los Lakers

LeBron James y Metta World Peace./ Getty Images

La Liga BBVA apenas lleva dos meses de competición. La NBA está aún en la pretemporada del curso 2012-2013. En España, un colombiano al que le apodan el ‘Tigre’ se está transformando en ‘león’, en el rey del gol de la mejor liga del mundo de fútbol. Radamel Falcao ha destapado su voracidad goleadora y -como ocurre en estos casos- su olfato ha despertado la voracidad de los grandes clubes europeos que pelean en voz baja por agregarle a su nómina de estrellas. El Real Madrid, según la prensa española, ha comenzado a realizar gestiones para hacerle un hueco la próxima campaña, previo pago de la cláusula que une al colombiano con el Atlético de Madrid.

LeBron ‘King’ James es el actual MVP de la NBA. Aún tiene un par de temporadas por delante con los Miami Heat, en las que se embolsará casi 37 millones de dólares. Al llegar el verano 2014 tendrá la posibilidad de elegir y los millonarios Los Angeles Lakers ya han levantado la mano. Lo han hecho veladamente, como lo hace el Madrid por Falcao. A los angelinos, como a los rectores del equipo blanco, les interesa que el ventilador de los rumores se dispare. ¿Forma de despistar? ¿Maniobra de aproximación? ¿Un aliciente para sus exigentes seguidores? Sea lo que sea, esta puesta en escena se lo pueden permitir dos equipos que tienen vitola de club/franquicia grande con millonarios ingresos por derechos de televisión que, entre otras partidas presupuestarias, engordan sus arcas muy por encima del resto de competidores. En lo económico, juegan en otra liga. Es verdad que el dinero no lo es todo, pero forma parte del éxito en lo deportivo.

Falcao./ Getty Images

Desconozco si Falcao se vestirá de blanco la próxima temporada ni si LeBron jugará con la camiseta oro y púrpura angelina en 2014, lo que sí está claro es que estos rumores espabilan a los medios de comunicación, ponen en guardia a los equipos e ilusionan a los fans. Creo que sería un buen momento para ir elaborando ese listado que años atrás publicó el Real Madrid en su web. El trabajo consistió en ir listando diariamente los ‘fichajes’ que – de forma interesada o todo lo contrario- se le adjudicaron desde la mitad de una temporada y compararlo con las incorporaciones que presentaron el día de su presentación la campaña siguiente. Tomaremos nota de los rumores de los Lakers.

@Roberpucela

  Compartir en Facebook
Fecha | 21.10.2012 10:11

Añade tu comentario

El gancho de LeBron James

Lebron James ejecuta un gancho en su etapa como jugador de los Cavaliers./ Getty

Parece que LeBron James tiene una meta. La meta de ser recordado como el mejor jugador de la historia en la NBA, un objetivo que le aplaudo como estrella ambiciosa y que también le señala como un deportista inconformista. La gran figura de los Heat tiene un plan, una hoja de ruta para, al menos, intentar escalar posiciones en la lista de los mejores de todos los tiempos. No entro al debate si lo conseguirá o no, simplemente señalo y subrayo que quiere mejorar.

Bob McAdoo, entrenador asistente en Miami, desveló hace unos días que LeBron había trabajado el gancho durante el verano. Parece que el alero se ha pasado unas cuantas horas atacando el aro desde el poste con un movimiento que Kareem Abdul-Jabbar registró en los libros de técnico individual. McAdoo también apuntó que esos pequeños detalles son los que demuestran que su pupilo, quien el próximo mes de diciembre cumplirá 28 años, tiene margen de mejora. Es indudable que su fortaleza física, técnica individual y buena mano le convierten en (casi) un jugador total. No lo digo yo, lo dice Phil Jackson. “LeBron es capaz de jugar en cuatro posiciones. Jordan lo hizo muy bien en tres”. El ‘maestro zen’ cree que ‘King James’ podrá igualarse a ‘Air Jordan’ en el juego, pero duda que alcance los anillos del seis veces campeón de la NBA.

Me vuelvo a alejar de las comparaciones y halago ese trabajo de LeBron por preparar su futuro. Es posible que esa fuerza brutal vaya menguando con el paso de los años, que desacelere la rapidez en la ejecución de movimientos y que haya jóvenes defensores que le ahoguen. Ahí su trabajo desde el poste y la utilización del gancho. Decían que comenzaría a exhibirlo en la gira china. Nada se ha visto. Buceando en el excelente servicios de imágenes de Getty Images hemos rescatado la foto que ilustra esta columna como ejemplo del tiro que probará. Antigua, sí; de su época en los Cleveland Cavaliers.

Tenemos ejemplos de jugadores que mejoraron sus carencias. Recuerdo el caso de los hermanos Reyes, internacionales españoles. El mayor, Alfonso, era un cero desde la línea de los tiros libres. Se fue a Francia y en el Racing Paris SG su entrenador, el exigente Boza Maljkovic, le obligó a tomar sesiones extras de entrenamiento en las que repetía una y otra vez el tiro libre. Mejoró y de qué manera.

Felipe, el pequeño de la saga de los Reyes, tenía alergia a la larga distancia. Su poderío bajo los aros era palpable. Hace un par de años se fue alejando de la pintura y ahora también se marca unos triples que despedaza las defensas de flotación que temporadas atrás le gritaban “tira, tira”. Otro español, Juan Carlos Navarro, dijo que su famosa ‘bomba’ nació por “necesidad”. Esa es la manera con la que el capitán de la Selección española saca –desde su etapa de formación- los colores a los gigantes contrarios.

LeBron quiere mejorar y no dudo que lo conseguirá, porque, tal y como afirmó el joven y futuro NBA Nikola Mirotic (Real Madrid), en el programa Play Basket de la Cadena Ser, “el camino es trabajar, trabajar y trabajar”. Bravo por todos los inconformistas.

@Roberpucela

  Compartir en Facebook
Fecha | 14.10.2012 15:37

Añade tu comentario

Las giras no son un circo

Kevin Garnett, en Estambul./ Getty

La NBA se planteó hace años la expansión internacional. El crecimiento se cimentaba en acercar el producto a Europa, en primera instancia, y a Asia, como un mercado emergente y en el que Yao Ming ejerció como embajador. Han pasado los años y la presencia de las franquicias NBA fuera de Estados Unidos y Canadá ya es habitual en la pretemporada y, como un paso más en esta expansión, en la misma ‘regular season’ con partidos oficiales que se disputan fuera del continente americano.

Sin cambios en la esencia, lo que ha virado ha sido el carácter lúdico-festivo, al estilo Harlem Globetrotters, que presidía las primeras citas de los equipos NBA -hablamos de los ochenta- lejos de sus dominios a los partidos que ahora disfrutamos con clubes europeos y jugadores que ya ni piden autógrafos ni se hacen fotos con estrellas como Pierce, Rondo o Garnett. Ya no hay amistosos ni pachangas.

Es verdad que todos los equipos de la NBA están dando los primeros pasos de una temporada tan larga como exigente, pero no es menos cierto que clubes como el Fenerbahce Ulker han construido una plantilla larga y de calidad que le permitió dar el primer toque de atención a los Celtics. Incluso el Alba Berlín, con una plantilla de muchos menos kilates que la de los turcos, le puso en aprietos a los Mavericks de Dirk Nowitzki. El Madrid también plantó cara en Memphis ante unos Grizzlies que presentan un conjunto de altos vuelos.

Este martes tenemos el último partido de la gira NBA por Europa. Dallas juega en Barcelona ante el Barça Regal, repleto de dudas en un pésimo inicio en la Liga Endesa. No habrá circo, pero lo mismo a los azulgrana le siguen creciendo los enanos si no hay mejoría.

@Roberpucela

  Compartir en Facebook
Fecha | 07.10.2012 22:31

Añade tu comentario

El arte de engañar tiene fecha de caducidad

Reggie Evans./ Getty

Teatreros y ‘floperos’ son una especie a extinguir. El fútbol no ha tomado medidas más allá de una tarjeta amarilla en caso de simulación, pero en la NBA parece que David Stern se va a salir con la suya en la cruzada que mantiene contra los ‘actores’ que hacen del ‘flooping’ una jugada burlona de la que sacan petróleo.

Los árbitros son los verdaderos engañados en el arte de engañar. Ellos sancionan sin posibilidad de marcha atrás, pero precisamente es esto lo que Stern pretende evitar. La mejor liga del mundo quiere poner coto -a partir del 30 de octubre- al engaño, a esas faltas simuladas que convierte el nada en un hombre muerto. Se acabó. El que siga por ese camino tendrá su castigo. Un castigo que no será inmediato. El partido terminará y un ‘comité arbitral’ revisará la jugada tal y como permite el juego en el siglo XXI, con cámaras que son testigo de todo lo que ocurre en la pista. El teatrero quedará retratado y será castigado con dureza. Sanción económica, deportiva y una cruz que la NBA airará con toda su fuerza en todos los canales de comunicación. Basta ya. Que lo veamos.

@Roberpucela

  Compartir en Facebook
Fecha | 30.09.2012 15:43

Añade tu comentario

Jugar como los ángeles

Steve Nash, Kobe Bryant, Pau Gasol./ Getty Images

Juegan como los ángeles”. La frase se repite cuando un equipo juega que enamora, de memoria, con fluidez y lucimiento. Si un equipo de formación juega como los ángeles de forma regular sin obtener victorias, el que escribe –si es el entrenador- estaría satisfecho, muy satisfecho. Alejado de cualquier presión que supone conseguir victorias, el baloncesto de formación, el del colegio o el de las canteras de los clubes, tiene como objetivo ayudar al joven a dar los pasos correctos para crecer. Si se gana mejor, pero si las derrotas se repiten también es labor del técnico evitar que el joven mire al suelo y se consuele con una palmadita en la espalda y el “jugáis como los ángeles”. Otra cosa bien diferente es que un equipo profesional juegue -jornada tras jornada- como ‘los ángeles’ y las derrotas se acumulen al mismo ritmo.

Y la frase nos sirve para preguntarnos: ¿cómo jugarán Los Angeles? ¿Los Lakers? David Carro, colaborador de la publicación Gigantes del Basket, ponía el foco en este asunto en un reportaje publicado fechas atrás en la revista especializada. Mike Brown, el criticado entrenador angelino -un especialista defensivo- ha querido dar un barniz a su concepción del baloncesto de ataque y ha incorporado al staff de los de púrpura y oro a Eddie Jordan, que trabajó con Pete Carril y se empapó a su lado del sistema dinámico de ataque de la Universidad de Princeton.

Brown tiene a Kobe para todo lo que necesite, pero esta temporada también la palabra equipo cobra importancia absoluta cuando al lado de la estrella angelina estarán Nash, Pau y Howard. Y cuando la palabra equipo aparece también es necesario crear un sistema de juego. El entrenador de los Lakers ya ha avisado que Howard insistirá en el bloque directo sobre Nash, toda una delicia y un seguro. ¿Y que aportará en todo este entramado Eddie Jordan? Jordan llega a los Lakers con la misión de construir juego a partir de meter el balón al poste. Carril explicó que este sistema fue el que tan buen resultado les dio a los Celtics de Bill Russell. Los bloques indirectos y ciegos se repetirán cuando llegue el balón a esa posición interior. Tan fácil de escribir y tan complicado de ejecutar. Esta forma de juego funciona en equipos con jugadores con talento en el juego sin balón y pasadores excepcionales. Los Lakers los tienen. Si lo consiguen, jugarán como los ángeles pero aquí no hay excusas: hay que ganar el título.
-

@Roberpucela

  Compartir en Facebook
Fecha | 23.09.2012 19:16

Añade tu comentario

Malditos horarios

Salto inicial./ Getty

Andan revueltos los aficionados a la Liga BBVA –la máxima competición del fútbol español- con los horarios de los partidos impuestos por los operadores de televisión y la Liga de Fútbol Profesional. Dicen que el que paga manda y aquí se demuestra esta máxima. Los dirigentes de los clubes españoles firmaron temporadas atrás unos magníficos contratos de exclusividad con cadenas de televisión. La inmensa mayoría se frotó las manos cuando observaron la cantidad que ingresarían en concepto de retransmisión televisiva, pero pocos leyeron – o si lo hicieron no se dieron por enterados- esa famosa letra pequeña que siempre te dicen que leas y releas con lupa si es necesario. Ahora un grupo de clubes protesta por lo que considera inadmisible: jugar a las once de la noche y/o alargar la jornada hasta los lunes.

Los principales damnificados por este caos horario son los aficionados que pagan su abono por acudir al estadio a ver el espectáculo en directo. “No pintáis nada”, me lanzó un compañero al darse cuenta de mi cabreo. El desorden, que se ha convertido en algo natural, llega a tal extremo que hasta dos semanas antes de cada jornada no se hacen públicos los horarios de las mismas. Se quejan los clubes, levantan la voz los entrenadores, hablan de incoherencia los jugadores… También lo deberían hacer aquellos aficionados a los que les gustaría preparar un viaje a Madrid o a Barcelona para ver a los mejores equipos de la Liga BBVA, y hacerlo con la suficiente antelación que les permita emitir unos billetes de tren o avión más económicos o reservar una habitación de hotel a un precio asequible.

La NBA es todo lo contrario. Hace un par de días otro compañero que preparaba una columna de opinión me preguntaba si ya se conocía qué televisiones norteamericanas tendrán los derechos de emisión nacionales o locales durante la temporada 2012-2013. Se quedó perplejo al observar como en el calendario de la competición -que comenzará el próximo 30 de octubre- no sólo se detallaba el canal que emitirá cada partido, sino también los horarios de la primera a la última cita de la liga regular de la NBA. Es más, el pasado 16 de agosto los Wolves y los Bobcats anunciaban que el partido que disputarán en Charlotte el próximo 26 de enero retrasaba media hora su salto inicial: de las 6:00 p.m. a las 6:30 p.m. Así es la NBA.

Ya sabe, si usted quiere y puede dar una sorpresa a su hijo aficionado a los Knicks, el próximo 19 de diciembre, a las siete de la tarde, en el Garden, comenzará el partido entre los de la Gran Manzana y sus vecinos de los Brooklyn Nets. ¿Entradas? A partir de octubre las podrá comprar en ticketmaster.com. ¿A qué hora y que día se jugarán los partidos Real Madrid-Espayol o Barcelona-At. Madrid del fin de semana del 15 y 16 de diciembre? ¿Y los horarios del 15, 16 y 17 de septiembre? Nada. Ni rastro. Lo dicho, el que paga manda, pero en la NBA se entiende el principio de forma diferente. Tomen nota.

@Roberpucela

  Compartir en Facebook
Fecha | 26.08.2012 19:39

Página 1 de 41234