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Un DVD histórico para fans y coleccionistas

Un aficionado de los Mavs enseña un peculiar anillo de campeones./Getty

Como todos los años, la NBA lanzará un reportaje-documental sobre el Campeón de las Finales. Este año y por primera vez, los Dallas Mavericks y sus aficionados tendrán el privilegio rememorar todo lo que han pasado hasta llegar donde están hoy.

A partir del 19 de julio, en formato de DVD y a través de NBA.com y otras tiendas especializadas podrá adquirirse el documento histórico.

Aquí tenéis el tráiler oficial con algunos de los mejores momentos y declaraciones de los jugadores para ir abriendo boca…

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Fecha | 29.06.2011 12:55

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El glorioso desfile de los Dallas Mavericks

El trofeo de campéon paseó por las calles de Dallas./Getty

Los Mavericks se dieron un baño de masas y de gloria durante el desfile de los campeones por las calles de Dallas, repletas de aficionados, fanáticos y vecinos que acompañaron a su equipo en su paseo triunfal.

Más de 250.000 personas homenajearon a los campeones de la NBA 2010-2011 en un desfile que finalizó con un acto en el American Airlines, la pista de juego de los Mavs. Marc Cuban, dueño de la franquicia, corrió con los gastos de la fiesta en la que los jugadores estuvieron acompañados por sus familias y que no se perdió la novia de JJ Barea, la ex Mis Universo Zuleyka Rivera.

Pincha aquí para ver las mejores imágenes del desfile de los Mavericks por las calles de Dallas.

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Fecha | 17.06.2011 11:48

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Si sois fans de los Mavs, ¡hoy sois Ohioanos Honoríficos!

Seguidor de los Mavs con el escudo de su equipo sellado en su cabeza./Getty

Dan Gilbert, dueño de los Cleveland Cavaliers, y John R. Kasich, gobernador del Estado de Ohio, son hoy dos hombres felices, y agradecidos. Y la razón es bien clara. Los Dallas Mavericks han privado a LeBron James de su primer anillo. El que fuera “King James”, dejó la ciudad de Cleveland el pasado verano para unirse, en un macro-proyecto baloncestístico, a los Miami Heat de Dwyane Wade para intentar ganar su primer campeonato. Pat Riley, dueño de los Heat, hizo un gran esfuerzo económico para juntar a tres grandes de la NBA: Dwyane Wade, LeBron James y Chris Bosh, con un claro objetivo, ganar o ganar. Los números indicaban que así iba ser, el “Big Three” partía como claro favorito para no sólo alcanzar las finales, sino ganarlas.

Por suerte, baloncesto es más que números y dólares. Mucho más que eso. No importa cuántas estrellas tienes en tu equipo, o el salario que reciben, a fin de cuentas, es el esfuerzo, la pasión, y las ganas de ganar las que marcan la diferencia. Ganas de ganar que han estado presentes durante las finales en verdaderas estrellas como Dirk Nowitzki, Jason Kidd, José Juan Barea, Jason Terry, o Tyson Chandler. Los Dallas Mavericks querían ganar, y sabían que éste era su momento. Más que eso, sabían que habían trabajado duro, muy duro por estar en lo más alto del baloncesto, en las finales de la NBA. Y es que como Dan Gilbert, dueño de los Cavaliers, dijo en su cuenta de twitter, “no hay atajos”.

Nada más proclamarse los Dallas Mavericks campeones de la NBA, el dueño de los Cavaliers dijo en su cuenta de twitter lo siguiente: “Felicidades para Mark C., y para toda la organización de los Mavs. Jamás se rindieron, y ahora toda la franquicia ha conseguido su anillo. Una vieja lección para todos: No hay atajos. Ninguno”. Y así es, no hay atajos en esto del baloncesto. Si existieran atajos para proclamarse campeón, cualquier equipo podría hacerlo, tal y como comentó el dueño de los Mavericks, Mark Cuban, durante la rueda de prensa posterior al sexto partido.

Pero Dan Gilbert no ha sido el único en compartir la alegría de los Dallas Mavericks. El gobernador del Estado de Ohio se ha unido a la celebración, y no de cualquier manera, sino que ha nombrado a la organización de los Dallas Mavericks, sus amigos, familias, y fans, ohioanos honoríficos con todos los privilegios y honores que ello conlleva. Dicho nombramiento es efectivo para el día 14 de junio de 2011. Pero hay más. La resolución, que fue aprobada en el día de ayer, hace una mención, más que especial, a Dirk Nowitzki, la cual transcribo literalmente:

“Porque el MVP de la finales de la NBA, Dirk Nowitzki eligió renovar su contrato con los Dallas Mavericks en el verano de 2010, renunciando a ser agente libre y manteniendo su talento en Dallas, continuando de este modo leal al equipo, a la ciudad y a los fans por los que él jugó durante toda su carrera”. ¿Os suena de algo amigos?

Ya sabéis, si sois fans de los Dallas Mavericks, ¡hoy sois Ohioanos Honoríficos!

Podéis consultar la resolución aprobada por el gobernador de Ohio, John R. Kasich, pinchando aquí

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Fecha | 14.06.2011 18:30

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Apoteosis en Dallas

Locura en el aeropuerto de Dallas./Getty

Los campeones de la NBA fueron recibidos por miles de aficionados y seguidores de los Mavericks que no quisieron perderse la llegada de los suyos en el avión procedente de Miami. Fue una bienvenida multitudinaria e improvisada en el aeropuerto de Dallas. Los jugadores tuvieron el detalle de acercarse a las vallas de seguridad del recinto para que sus incondicionales tocaran el deseado trofeo que consiguieron en el sexto partido de las Finales de la NBA, el primero en la historia de la franquicia texana.

La noche anterior, una vez consumada la victoria y tras la sesión fotográfica oficial con los campeones, el propietario, el cuerpo técnico, los jugadores y resto del staff de los Mavericks celebraron la victoria como se merece y los protagonistas colgaron sus fotos en twitter.

Estas son las mejores fotos de la fiesta y de la llegada a Dallas.

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Fecha | 14.06.2011 15:59

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Dallas exhibe el verdadero brillo

La conjura de los Mavs antes del partido./Getty

Diez minutos del primer cuarto. Aún es pronto y el marcador está igualado, 22-23. Una posesión de Dallas Mavericks culmina con canasta en la pintura de Jason Terry, tras no menos de diez pases entre todos sus compañeros, con el balón sin tocar el parquet, a toda velocidad entre jugadores abiertos jugando casi a las cuatro esquinas impidiendo así excesivas defensas de ayudas dos contra uno, obligando a recordar a Spoelstra el 13/19 en triples de los Mavs en el quinto partido.

Jugada siguiente. Turno para Miami Heat. El ataque tiene jerarquía pero los detalles para ejecutarlo no aparecen; Wade le pasa el balón a LeBron, más allá de la línea de tres puntos. Los otros tres jugadores quietos, inmóviles, sabiendo que difícilmente participarán. Lebron se la devuelve a Wade. Ni siquiera penetran. A la cuarta devolución es James el que lanza. Falla. Había comenzado muy bien el partido, con 9 puntos consecutivos, pero con las rotaciones tan mecanizadas que tutelan un partido de NBA hasta las mejores rachas son difíciles de mantener.

Solo son dos posesiones en el océano de lo que ha sido una magnífica final NBA, brillante corolario de unas series de playoffs en general espectaculares, pero al ser consecutivas resultan suficientemente ilustrativas y paradigmáticas de las virtudes y estilo de los dos equipos. Miami ha vivido toda la temporada de la calidad individual de su celebérrimo trío. Suficiente para recibir toda la atención mediática disponible, para obtener una buena posición en la regular season y también para, con buena defensa e inspiradas y demoledoras ráfagas en ataque, liquidar a Boston y Chicago. No es poca cosa y ha de ser reconocido, sobre todo tras ser la primera temporada de un equipo prácticamente nuevo y al que todos augurábamos problemas de egos y de reparto de tiros.

Pero Miami hoy día carece de una virtud imprescindible: no son un equipo. Inconcebible ver a Eddie House como primera opción ofensiva en los momentos calientes. Una cosa es un lujoso catálogo y otra una colección bien encuadernada. Dallas Mavericks ofrece una estupenda mezcla: calidad, solidaridad, conocimiento del juego y un entrenador muy criticado pero que ha demostrado saber tocar las piezas cuando era necesario, como la inclusión de JJ Barea en el cinco inicial (tres partidos titular el boriqua, tres victorias). Dirk Nowitzki, MVP de las finales, como líder del equipo, poniendo en evidencia una vez aquello del carácter, pero no como única referencia. Kidd agarrado a su mente con la que gobernó la Liga durante años. Jason Terry y su descarada ambición para ser todo un veterano, con la final de 2006 entre ceja y ceja. Chandler por fin siendo un pivot de élite. Marion poniendo su físico al servicio del bien común. Stevenson. Stojakovic en momentos puntuales. Cuban y su desmedida pero imprescindible apuesta por el basket. Enhorabuena.

Si no hay lockout, la próxima temporada Miami Heat tendrá una nueva oportunidad. Para llegar a los 6, 7 u 8 anillos prometidos han de ponerse ya a la tarea. Hablemos en serio. LeBron James es un magnífico jugador de basket. O mejor dicho, un enorme talento potencial para este deporte. Aún tiene 26 años. Por ello, si de verdad quiere que las palabras y el show vayan parejas a lo que se ve en la cancha, quizá debería olvidarse de llamar a universitarios presentándose como “El Rey”, y de reirse de la estrella del equipo rival que, además, te está dando una lección partido tras partido. Si no es capaz por sí mismo alguien tiene que impedirle vomitar declaraciones como estas (ayer tras el partido): “At the end of the day, all of the people that want to see me fail will wake up tomorrow and have the same life, the same problems. And I’m going to continue to live the way I want to live and continue to do the things I want to do”. Su carrera necesita enfocar de verdad el basket, el juego en su aspecto más puro y primitivo y alejarse un poco del negocio. Analizar por qué en los últimos cuartos de casi todos los partidos su influencia ha desaparecido, y revisar con calma esta demoledora estadística: con Lebron en pista, +36 Dallas; sin él, +22 Miami. En los 6 partidos. Es el baloncesto, estúpido.

@dcana

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Fecha | 13.06.2011 13:14

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Y Nowitzki se corona MVP de las Finales

Bill Russell entregó a Dirk Nowitzki el trofeo que acredita al alemán MVP de las Finales./Getty

Dirk Nowitzki (Wurzburg, Alemania, 19 de junio 1978) se alza con el trofeo que le acredita como “Jugador Más Valioso” (MVP) de las Finales 2011. El mítico Bill Russell fue el encargado de entregar el galardón al alemán que exhibió todo su talento en estos “playoffs”, ayudado por un equipo que funcionó como tal, como un equipo.

Dirk, que fue nominado como mejor jugador de la temporada regular en 2007, engorda así su magnífico palmarés y logra esa anhelado anillo que faltaba en su vitrina de trofeos.
“Estoy a un partido de cumplir mi sueño. He trabajado media vida para conseguirlo”, eran sus palabras antes del sexto partido de las Finales. Sueño cumplido. Ya se lo merecía el alemán.

Acceder a la ficha de Dirk Nowitzki

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Fecha | 13.06.2011 05:49

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Los Mavericks reinan en la NBA

MIAMI HEAT 95 – DALLAS MAVERICKS 105 / Serie: 2-4
Estadística completa

Los Mavericks se proclaman campeones de la NBA por vez primera en su historia. Los Heat se fundieron ante la exhibición de Jason Terry (25 puntos), quien suplió con solvencia la falta de acierto de Dirk Nowitzki en los dos primeros cuartos. El alemán (21 puntos y 11 rebotes) despertó en el último cuarto para sentenciar el choque. Kidd y Barea dominaron el ritmo y los de Florida no tuvieron opción alguna de forzar el desempate (95-105). El equipo de Texas se toma así la venganza por el título perdido en el 2006 ante el mismo rival.

Si Rick Carlisle, entrenador de los Mavs, tomó días atrás la decisión de variar su quinteto al introducir en él a JJ Barea, Erick Spoelstra, técnico de Miami, varió su cinco titular en el sexto partido de las Finales y fue Mario Chalmers el que tomó el lugar de Mike Bibby. Era un cambio de look que pedían a gritos los especialistas y que fue bien recibido por los seguidores de los Heat. Bajo esa variación técnica en la posición de base de los locales, LeBron James comenzó a dar señales de recuperación y confianza. Nueve puntos anotó un James que dejó por momentos su facetado de pasador y se le vio con hambre de puntos. Su equipo y sus compañeros se lo agradecían. Los Heat ofrecían su mejor versión del ‘Big Three’ y esto se traducía en una ventaja de nueve puntos en seis minutos de partido (20-11).

A Dallas se le presentaba otro problema al irse Dirk Nowitzki al banquillo con dos faltas personales. Un cambio robotizado partido tras partido, pero que esta vez se consumaba minutos antes de lo programado obligado por las circunstancias. Los Mavs protegían la pintura con una defensa zonal y Jason Terry era el elegido por Carlisle para solucionar el atasco ofensivo que sufrían los texanos. Y ‘Jet’ Terry respondió como él mejor sabe, sacando a pasear su muñeca y logrando con sus triples un parcial de 7-21 que silenciaba el American Airlines de Miami. Dallas mandaba al final del primer cuarto (27-32) con el Dirk en el banquillo.

La segunda unidad de los Heat saltó a la cancha con el peor panorama (28-40, min. 15). Doce puntos de desventaja y LeBron en el banquillo. Si los Mavericks emergieron con el alemán en el banco, los de Florida también reaccionaron sin James en cancha. Era el momento de los secundarios y ahí destacó Eddie House que, con nueve puntos en los dos primeros cuartos, fue el jugador que lanzó a los suyos a recuperar el ritmo y conseguir endosar un 14-0 de parcial que frenaba y borraba la escapada visitante (42-40, a 6:25 minutos del final).

Nowitzki se fue al descanso con una pésima serie de 1/12 en tiros de campo. Pobre bagaje para un jugador acostumbrado a llegar a esos minutos con su casillero de anotación bien cargado. Dirk sólo consiguió tres puntos, pero esa carencia fue cubierta por los 19 tantos que aportó Terry en los primeros 24 minutos. Los Mavs seguían por delante (51-53, al descanso).

Y LeBron volvió a renunciar a sus tiros nada más comenzar el tercer cuarto. Esa falta de confianza se atisbaba al dar inicio su recital de pases incluso cuando se encontraba sin defensor. Spoesltra solicitaba tiempo muerto tras encajar los Heat un 5-10 de parcial (56-63, a 8:54 minutos del final del tercer cuarto).

Y toda la falta de confianza que le faltaba a ‘King’ James, le sobraba a Wade. ‘Flash’ comenzó su guerra contra todos, incluso pecando de exceso. Sus revoluciones subían según se acercaba el final y trataba de multiplicarse tanto en defensa como en ataque. D-Wade luchaba por alargar la serie cuando el horizonte no era halagüeño (65-72, min. 36).

Sin reacción de los Heat, apareció Dirk
Los Heat no reaccionaban. Les faltaba la actividad defensiva que tan buen resultado le había dado en playoffs. Sin sacrificio no hay premio. Dallas daba otro saltito y una canasta sobre la bocina que anunciaba el final del tercer periodo del francés Mahinmi subía a +9 la diferencia favorable a los de Dallas (72-81). A 12 minutos para la gloria.
Spoelstra dejó a LeBron en el banquillo al dar comienzo el último cuarto. Algo poco imaginable al comienzo de estas Finales. Era el momento de los valientes y el técnico de los Heat no tenía cuenta a un referente. Y si hablamos de valientes hay que nombra a JJ Barea y Jason Terry. Un triple del boricua, tres puntos de ‘Jet’ y otra canasta con sello puertorriqueño mantenían a los Mavs por delante (77-89) a 8:12 minutos del ¿final de las Finales?

Tocaba la remontada, la heroica de los Heat. El ‘Big Three’, en pista con Chalmers y Haslem. Defender, correr y anotar. Ese era el mensaje si los de Florida quería seguir con vida. Pero Kidd impartió magisterio. Al base de los Mavs no le hace falta tener el balón para mandar. Hasta 90 segundos retuvo la posesión el equipo de Dallas. Fallo y rebote de Chadler, otro fallo y rechace del mismo hasta que Dirk ajusticiaba (89-101, a 2:23). Miami bajaba la cabeza y saludaba al campeón. Dallas ya tienen su título NBA y Dirk, Kidd y cia. lucirán con orgullo ese anhelado anillo. Jason Terry ya lo enseñaba en su brazo… Grandes Mavs.

LOS MEJORES

MIAMI DALLAS
PUNTOS LeBron 21 Terry 27
REBOTES Haslem 9 Nowitzki 11
ASISTENCIAS Chalmers 7 Kidd 8
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Fecha | 13.06.2011 05:23

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Dallas, a las puertas de la gloria

Nowitzki, Kidd, Terry y Chandler, a un paso del anillo./Getty

Las puertas de la historia están a punto de abrirse de par en par para los Mavericks. Eso sí, con permiso de Miami.

Este domingo Dallas tiene a tiro lograr el campeonato de la NBA por primera vez, pero no será fácil. Con desventaja de 2-3 en la eliminatoria, los Heat poseen dos balas en la recámara; la primera, para igualar la Final. Y la segunda, para darle la vuelta a la tortilla como ya lo hicieran Los Angeles Lakers un año atrás frente a Boston. En ambos casos, el American Airlines Arena sería el escenario.

Llegado este momento de la competición, la entereza mental pesa posiblemente más que el acierto y el estado físico de los jugadores.

Dallas, ante el partido más importante jamás disputado por la franquicia, deberá hacer todo lo posible por que no le tiemble el pulso en el momento de la verdad. Para ello se encomendará a su líder, Dirk Nowitzki, quien no dudará en asumir toda la responsabilidad en ataque.

Hoy por hoy el 41 de Texas puede ser el jugador más determinante de la Liga, pero no está solo. Jason Kidd sueña con ese título tanto o más que el alemán. Tyson Chandler defiende y lucha el rebote como si fuera lo último que fuera a hacer en su vida. Shawn Marion está a un nivel espectacular, igual que Jason Terry -mortífero desde el triple- y DeShawn Stevenson, brutal en defensa.

Como dicen en Dallas, “The Time is Now”. Sin embargo, Miami no va a tirar la toalla fácilmente. Habrá que comprobar el estado físico de Dwyane Wade, de quien se espera que juegue con normalidad a pesar del golpe recibido en la cadera en el quinto partido. El escolta volverá a ser el timonel de los Heat.

¿Y LeBron? Ajusticiado por las críticas abrumadoras que ponen de manifiesto su desaparición en el cuarto periodo de los últimos partidos, se espera que el de Akron dé un paso adelante. Que asuma mayor responsabilidad en ataque. Básicamente, que sea el LeBron que todos conocemos. Ni más ni menos.

Mientras, Chris Bosh seguirá a lo suyo como el tercero en discordia, más efectivo que brillante y sin cometer graves errores. Todo ello sin olvidar que del acierto de secundarios como Mario Chalmers, Mike Miller y Joel Anthony dependerá gran parte de las opciones de los de Florida.
Horario: madrugada del domingo al lunes, a partir de las 2:00 de la noche española.

Podrás seguir las estadísticas y el ‘jugada a jugada’, en directo, en basket4us.com

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Fecha | 12.06.2011 11:30

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Míticos partidos con míticas zapas

Viendo la actuación de Dirk Nowitzki en el 3º partido de la Final de la NBA en la que el ala pívot alemán fue capaz de anotar 10 puntos en el último cuarto con 38.5º de fiebre, me vino a la memoria el partido de las Finales de la NBA del 97 en la que Michael Jordan anotaba 38 puntos , 5 asistencias ,7 rebotes y 5 robos de balón, para dar la victoria a los Bulls y dejar encarrilado el quinto anillo para los hombres de Phil Jackson. Aquel partido Jordan llevaba las Air Jordan XII, de las que la temporada pasada salió una edición ‘retro’, llamada ‘Flu Game’, convirtiéndose en un icono de la línea Air Jordan de la época moderna.

Desde aquí vamos a hacer un pequeño repaso a las grandes actuaciones de la historia de las Finales de la NBA y las zapatillas que llevó su protagonista en aquel partido.

Bill Russell, anota 30 puntos y atrapa ¡40 rebotes! en el séptimo partido de la Final de 1962 contra los Lakers, calzando unas Converse Chuck Taylor All Star.

Magic Johnson, gana el MVP de las Finales de la NBA con un sexto partido memorable anotando 42 puntos, atrapando 15 rebotes y repartiendo 7 asistencias contra los Sixers, en su año ‘rookie’ sustituyendo al lesionado Kareem Abdul Jabbar que se lesiona para ese partido. Magic usa las Converse Pro Leather.

James Worthy anota 36 puntos, 16 rebotes y 10 asistencias para ganar a los Pistons en el séptimo partido de la Final de 1988 con unas New Balance P790 ‘Worthy’.

Michael Jordan consigue su sexto anillo con los Bulls al anotar 45 puntos y el tiro decisivo contra los Jazz de Stockton y Malone en la Final de 1998. Las zapatillas elegidas para la ocasión son las Air Jordan XIV ‘Last Shot’.

Allen Iverson hace saltar las alarmas ante los favoritos Lakers de Shaq y Kobe anotando 48 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias y 5 robos en el primer partido de la Final de 2001 con las Reebok ‘Answer IV’.

Dwayne Wade empieza a creer en su primer anillo en las Finales de 2006 contra Dallas al anotar 42 puntos y 14 rebotes en el tercer partido de la Serie. Sus armas son las Converse Wade I ‘Playoff Edition’.

@EmilioCobosc

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Fecha | 11.06.2011 16:26

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J.J. Barea, corazón de León

Bandeja de JJ Barea en el quinto partido de las Finales./Getty

Y al quinto partido explotó. No estaban siendo unas buenas Finales para J.J. Barea, el base puertorriqueño de los Dallas Mavericks. Todo cambió el pasado jueves, cuando deslumbró con 17 puntos y cinco asistencias en la fundamental victoria de los Mavericks frente a los Heat por 112-103, que servía para colocar el 2-3 en la eliminatoria.

Barea partió como titular por segundo partido consecutivo y anotó seis lanzamientos de once intentos (con cuatro de cinco en triples), al mismo tiempo que se convertía en la clave para romper la defensa de Miami con sus veloces penetraciones.

Es el factor X de Dallas. En el conjunto de Rick Carlisle cuentan con los puntos de Nowitzki como fijos, pero las victorias sólo llegan cuando se dan otros factores en la misma ecuación. Uno de ellos es, sin duda, el rendimiento de Barea, que pasa por ser el termómetro de su equipo.

El boricua por fin puede sonreír a gusto. El pequeño jugador no había estado a la altura de su rendimiento en las eliminatorias por el título: un total de 21 puntos con un porcentaje del 25 por ciento de aciertos en los cuatro primeros enfrentamientos de la serie final. Al jugador que fue uno de los mayores responsables en la barrida por 4-0 a Los Angeles Lakers se le debía exigir más. Y ahora que ha dado la cara no piensa bajar los brazos.

“El error de ellos es que me siguieron dando el espacio y yo seguía metiendo de tres”, dijo tras el quinto encuentro. Así es. No se le puede dar ni medio centímetro de espacio. Es lo que necesita para armar el brazo y anotar de tres.

Como titular en las Finales ha promediado 12,5 puntos y 4,5 rebotes en casi 25 minutos por partido, por encima de sus sólidos números durante los playoffs. Su juego es vital para Dallas. Ofrece tiro exterior, rapidez, inteligencia, visión, penetración y sobre todo mucho corazón. Corazón de León. Sí, de España. Exactamente de Ribota de Sajamabre, en plenos Picos de Europa.

De allí proceden sus abuelos, aunque el jugador admite no haber visitado nunca León. A buen seguro que en un futuro podrá hacerlo. Quién sabe si con un anillo de campeón de la NBA bajo el brazo.

- Pincha aquí y accede a sus mejores fotos
- Revisa su ficha personal y sus números en la temporada 2010-2011

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Fecha | 11.06.2011 11:12

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