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¿El mejor europeo de la historia? (II): Kresimir Cosic

Kresimir Cosic./ Brigham Young UniversityPero el pionero fue Kresimir Cosic. El primer europeo que jugó en América. Le habían conocido durante los Juegos Olímpicos de México 68, sí, los de Bob Beamon, donde Yugoslavia fue plata. No estamos muy seguros de quien convenció al Mariscal Tito para que pudiera salir de un país comunista, tal vez fuera el propio jugador, o tal vez que Josip Broz era –dicen- un tipo muy peculiar y hacía sus guiños. El caso es que el bueno de Kresimir –que lo era en el buen sentido de la palabra, como Antonio Machado- estaba en 1971 jugando en la Universidad de Brigham Young, en la ciudad de Provo, en el estado de Utah. Denny Ainge, Steve Trumbo o el actual de los Jazz, Rafael Araujo, jugaron allí.

El paso de Cosic por la universidad mormona fue un verdadero tiro. Elegido dos veces All-American, el diríamos equivalente de All Star en la NCAA. Un europeo. Y le esperaban en la NBA, en 1972 había sido elegido en décima ronda por Portland Trail Blazers y en 1973 lo fue en quinta ronda por los L.A. Lakers. Un europeo. Pero Yugoslavia le llamaba, al final las presiones pudieron y él mismo decidió volver charco atrás, al KK Zadar de sus orígenes, donde fue llegar y ganar la Liga; después al Brest Ljubljana, de ahí a la pujante y rica liga italiana –Sinudyne Bolonia– y regreso otra vez a su tierra, en la Cibona de Zagreb.

Kresimir Cosic podría ser a los actuales, o por lo menos me voy a atrever a decirlo, lo que Fausto Coppi a los Merckx, Hinault, Induráin… o lo que tal vez Di Stefano a los Cruyff, Maradona, Zidane… las estampas que lo reproducen parecen viejas, rancias, pero seguramente se trate del primer baloncestista moderno. Europeo, se entiende. Medía 2.11, una barbaridad para la época, pero se movía, tiraba, jugaba por fuera y era mucho más ágil e inteligente que todos los pivots con los que se enfrentaba.

Llegué tarde para verle jugar en su plenitud, soy demasiado joven. Pero sí recuerdo una final de la Recopa en Bruselas, 1982: Cibona de Zagreb vs Real Madrid. Jugaban Alexander Petrovic –no Drazen todavía-, Knego, Nakic… y Cosic con 33 años. Las estadísticas dicen que anotó 22 puntos y Fernando Martín 30p, pero eso fue lo de menos. La imagen que tengo grabada es la de ese pivot chepudo y como desvencijado, recibiendo balones y más balones en el poste bajo, sacando faltas, sacando ganchos, sacando pases de espaldas adentro y pases afuera, 22p de Alexander y 34p de Knego, por Delibasic 15p y Brabender 17p. Luego, algunos recordarán de aquello los gritos desaforados de Lolo Sainz, llamado ladrones a los de la FIBA. Pero siempre he estado convencido de que esa final nos la ganó el señor Kresimir Cosic.

Con Yugoslavia ha sido campeón olímpico y dos veces subcampeón; dos veces campeón del Mundo y dos subcampeón; tres veces campeón de Europa y tres subcampeón. Entre 1967 y 1981. Dicen que era una persona encantadora. En Zadar, hace años, pasé al lado de su monumento. Aunque nació en Zagreb, fue en la ciudad dálmata donde dio sus primeros pasos, donde se hizo él baloncestista y su equipo grande. Kresimir murió en Baltimore en 1995, cuando trabajaba de consejero de la Embajada de Croacia en Washington. Un año después entró en el Hall of Fame. En Brigham Young retiraron su camiseta, el 11, hace ahora cinco años. Los mismos que hace que le vi bajo ese Sol de justicia en Zadar.

Parte I: ¿El mejor europeo de todos los tiempos?
Enrique de Pablo
Autor del blog Byenrique http://byenrique.wordpress.com

@EnriquedePablo

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Fecha | 09.06.2011 20:30

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