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¿Qué dijiste Jason?

Terry y LeBron, frente a frente./GettyQue el baloncesto es un juego en el que los pequeños detalles deciden muchas cosas, es algo que ya todos sabemos, pero a menudo me sigue llamando la atención cómo un hecho que puede pasar absolutamente desapercibido normalmente, puede cambiar el sentido del juego, influir en un partido, y hasta dar la vuelta a toda una serie final de la NBA. Repasando de nuevo todos los partidos de la final, me he encontrado con un hecho en principio irrelevante que se convierte en el punto de inflexión dentro de la serie. Pongámonos en situación.

Noche del 7 de Junio. American Airlines Center de Dallas, Texas. Se juega el cuarto partido de las Finales de la NBA. La serie marcha con dos victorias a una a favor de Miami Heat, y la sensación es que, si bien no están arrasando a su rival, si son ellos el equipo que está más fuerte, tanto física como psicológicamente. En el partido anterior han recuperado el factor cancha que tanto costo a Dallas conseguir, y eso parece ser una losa para el equipo de Carlisle. Nos metemos en el último cuarto de partido. Con 69-65 para Wade y compañía, Mike Miller, anota un triple, en la siguiente jugada Nowitzki pierde un balón y tras una personal de Jason Terry, Udonis Haslem, anota un tiro de dos. Resultado: Miami gana 74 – 65 a falta de 10:12 para el final del partido, y amenaza con romper definitivamente la serie. Tiempo muerto.

Cuando salen del tiempo muerto Jason Terry se empareja con LeBron James, y empieza a decirle algo. Trash Talking llaman allí al intento de sacar de quicio al rival hablándole sin parar. LeBron parece no hacer caso a Terry, pero termina haciéndole una mueca. Ya le tiene en sus redes. Los dos siguientes ataques de Dallas son dos canastas del mismo Terry. Nuevo tiempo muerto. Cuando salen del tiempo muerto, es medio equipo de Spoelstra el que se encara con el pequeño escolta de los “Mavs”. Por increíble que parezca, Dallas remonta el partido y Miami no vuelve a ser el mismo, están desquiciados sin saber por qué.

El final de esta historia ya sabemos cuál fue. Dallas empató la serie a dos cuando tenía más de medio cuarto partido perdido. En el quinto, se jugó un auténtico partidazo en el que Dallas ya no fue el débil, Miami ya no parecía tan fresco, los dos de igual a igual, y Dallas se llevó el gato al agua. Y el sexto en Miami, fue sencillamente un clinic texano de como jugar en campo ajeno un partido que te puede dar un título…Pasaron muchas cosas desde lo narrado en estas líneas hasta el final de la serie, pero todo fue distinto a como hubiese sido sin esa reacción de Terry en el cuarto partido…¿Que les dirías Jason? Nunca lo sabremos.

@DiegoCL11

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Fecha | 17.06.2011 16:02

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