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A reivindicarse toca

Wade y Nowitzki durante el tecer partido de las finales entre los Heat y los Mavs del 2006./Getty Images

Tenemos a dos equipos en las Finales de la NBA 2011 que, por encima de sus contrincantes, de rivalidades, y del mero hecho de ganar el anillo, tienen muchas ganas de reivindicarse en esto del baloncesto.

El nexo de unión de ambos equipos lo encontramos en las Finales de 2006. Ese año, unos Dallas Mavericks impresionantes parecían ser los principales favoritos ante unos Miami Heat donde había recaído O’Neal con hambre de victoria y donde el “ciudadano ejemplar” Dwyane Wade estaba deslumbrando ya como una estrella asentada en la Liga.

Dallas empezó mandando 2-0 en esas Finales, pero acabarían perdiendo los siguientes 4 partidos para que los de Florida consiguieran su primer anillo, en su primera aparición en la Gran Eliminatoria. A partir de ahí, el camino se oscureció para ambas franquicias.

Los texanos cayeron una vez tras otra en las primeras eliminatorias de playoff, divagando de una forma extraña bajo la sombra de la superestrella Nowitzky, y buscando una nueva fórmula para de nuevo volver a luchar por el título. En Miami, los mismos resultados, o incluso peores, quedándose fuera de la postemporada en 2008 y rebuscando en el mercado, realizando contrataciones sin cabeza, y deshaciendo el equipo campeón en poco tiempo.

Este año, todo cambió. Dallas consiguió la tercera posición en los playoffs mostrándose como un equipo muy duro, completo, con mucha pegada y una gran defensa. El camino por los playoffs así lo demostró, dejando en la cuneta a los actuales campeones por un rotundo 4-0, y a unos jóvenes “sobradamente preparados” Thunder casi sin despeinarse. Dirk tenía ganas de acallar bocas viperinas en contra de su capacidad de ganar tras esa fatídica Final del 2006. Ahora, en las Finales, tan sólo hace falta continuar luchando, mostrándose implacables, y conseguir el primer anillo para la franquicia.

¿Y qué decir de los Heat? Fichajes espectaculares en verano, la moda del Big3 ha pasado por malos momentos -con lloros incluso en el vestuario-, por mucha espectacularidad, y por muchos sueños que poco a poco se están acercando a convertirse en realidad. Wade ahora no tiene a O’Neal, pero tiene a Lebron y a Bosh, y es el momento de responder con un anillo a todos aquellos que no daban un duro por los del Sur de Florida. No sólo en verano, si no en los últimos años.

Así pues, 5 años más tarde, tenemos a dos equipos en las ansiadas Finales. A un pasito de aplastar demostrando su potencial, si no lo han hecho ya, repitiendo unas Finales que fueron históricas, por lo bueno, la primera de Heat, como para lo malo, dejarse remontar un 2-0 los azules. Es tiempo de dar un paso al frente. A reivindicarse toca.

@EusebiSC

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Fecha | 30.05.2011 10:53

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