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¿Hasta luego Spurs? O ¿hasta siempre Spurs?

San Antonio Spurs / Getty Images

Escribí este artículo todavía en estado de shock por la eliminación de San Antonio Spurs en los Playoffs 2015. Me costó mucho ver lo que quedaba de bracket de playoffs y no encontrar su nombre. Admito que en el mío ellos eran los campeones, superando a Cleveland Cavaliers, y de nuevo a Lebron James. Tal era la confianza en los de Texas, que, después de andar a la deriva durante toda la regular season, y de que el Big Three estuviese cojo por dos patas, quedando de pie gracias al eterno Tim Duncan, yo seguía viéndoles ganar el anillo en mi mente. Todavía quedan en mi retina resquicios del juego de los Spurs en las pasadas Finales de 2014. He visto jugar a los Chicago Bulls de Michael Jordan, al run-and-gun de los Phoenix Suns de Steve Nash y Amare Stoudamire, y he también a la magia de los Sacramento Kings de Chris Webber, Peja Stojakovic y Vlade Divac, pero mis ojos nunca vieron un baloncesto tan virtuoso y bello como el de los Spurs del pasado año.

Se va pues, en mi humilde opinión, el mejor equipo de la historia. Al menos de la que yo he vivido. ¿Se van o se quedan? Parece que Duncan vive sus últimos coletazos como jugador, Manu Ginobili puede que no tenga ya ni eso y el Tony Parker de antaño no volverá. La decisión final la marcará el líder Duncan. Al nivel que ha estado al final de este curso, creo que seguirá otro año más, bajando su protagonismo, ejerciendo el papel de maestro. Puede que Ginobili y Parker hagan lo mismo. Así que vislumbro un equipo construido alrededor de Kawhi Leonard, con dos grandes fichajes por fuera y por dentro, ayudados por los tres profesores y liderados por el mejor entrenador de la NBA, Gregg Popovich.

Tengo una mezcla de nostalgia por lo que se va, pero de ilusión por lo que puede venir, que haga que la transición por el desierto sea breve. Hasta siempre Spurs. Hasta luego Spurs.

@basketdesdezgz

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Fecha | 03.06.2015 11:59

La generación de 2014, una hornada sin cuajar

Jugadores seleccionados en el Draft de 2014-/ Getty Images

La generación del Draft de 2014, no ha sido buena. Es cada vez más difícil que un draft tenga nivel, ya que la adaptación de NCAA a NBA es costosa. Puede que la liga universitaria esté propiciando esto, buscando que los jugadores permanezcan formándose más años antes de dar el salto. También la lesión de Jabari Parker, número 2 del draft, que empezó bien el curso, ha impedido el duelo de estrellas luchando por el Rookie of the Year. O simplemente, puede que el nivel de los jugadores era bajo.

Antes de empezar, aclarar que saco del grupo al mencionado Parker, por perderse casi toda la temporada, y también a Nerlens Noel, que, aunque es considerado rookie por no jugar todo el curso pasado, pertenece a la generación de 2013. Por supuesto, también excluyo a Joel Embiid, al que aún no hemos visto por lesión, así como a Julius Randle.

El único que ha cumplido las expectativas ha sido Andrew Wiggins, que parece se llevará el premio a mejor novato, y que nos ha mostrado que va a ser una estrella de la Liga próximamente. A buen nivel han rendido también Nikola Mirotic y Bojan Bogdanovic, sobre todo el jugador con pasaporte español en la segunda mitad de temporada, siendo unos rookies diferentes porque llevaban años triunfando en Europa. No sé que habría pasado si Mirotic hubiese tenido minutos todo el año, y si Wiggins no hubiese siso traspasado a Minnesota Timberwolves. Quizás el galardón cambiase de dueño.

Espectacular la primera temporada de Zach LaVine, campeón del concurso de mates del All-Star, y con actuaciones impresionantes con los Wolves. Genial campaña de Elfrid Payton, que será un buen base en el futuro con muchos ‘triples-dobles’. También el neozelandés Jordan Clarkson, la única esperanza de Los Angeles Lakers en el último tramo de competición. A destacar el comienzo de temporada de Jusuf Nurkic, el final de campaña de Rodney Hood en Utah Jazz, y una lástima que con el traspaso a Houston Rockets le hayan cortado la progresión a KJ McDaniels.

En tierra de nadie se han quedado Dante Exum, Marcus Smart, Adreian Payne, Gary Harris, y Mitch McGary, que sólo han mostrado pinceladas de su talento. Curioso que el mejor jugador de la NCAA en 2014, Doug McDermott, y el mejor jugador de la Final Four 2014, Shabazz Napier, no hayan demostrado nada.

Mala temporada para Aaron Gordon, Nick Stauskas, Noah Vonleh, Kyle Anderson, Cleanthony Early y Tyler Ennis, que decantan la balanza para determinar, que la generación de 2014, ha sido mala, y pocos llegarán a ser All -Star en un futuro.

@basketdesdezgz

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Fecha | 24.04.2015 22:38

Sorpresas de la temporada

Jimmy Butler./ Getty Images

Cuando todos hablan y debaten sobre el MVP de la regular season, y Stephen Curry y James Harden acaparan los focos, me pongo a pensar en un premio secundario. ¿Quién se llevará el premio a Jugador de Mayor Progresión? Uno de los favoritos, y seguro que lo merece, es Jimmy Butler, que ha pasado en Chicago Bulls de ser un stopper agresivo, a convertirse en una estrella de la NBA y siendo All-Star.

Si me baso en estadísticas individuales, me acuerdo de Tony Wroten. El jugador de Philadelphia 76ers, ha pasado de 8 puntos por partido a 17 este año, aunque jugar en este equipo y llevar medio curso lesionado en los ligamentos, puede costarle el premio. Respecto al récord de equipo, creo que deberían premiar a Atlanta Hawks, y en concreto, al hombre más infravalorado, Demarre Carroll, un pilar de los Hawks, único del quinteto titular que no fue All-Star, y que ha crecido una barbaridad en la pista, en todos los sentidos, creando un tiro de tres puntos muy fiable.

Rudy Gobert es otra opción al premio, debido a que su nivel ha permitido a Utah Jazz desprenderse de Enes Kanter, ya que el francés se ha convertido en un pívot intimidante, que podría estar entre los 10 mejores en la NBA este año. Otro que merece ganarlo, por desbancar a otro jugador, es Steven Adams. El neozelandés nos ha dado el gusto de quitar el puesto a Kendrick Perkins, algo que nos ha alegrado a muchos. Además, Adams es un jugador en constante crecimiento, que nunca deja de trabajar. La cosa va de centers, y hay que acordarse de Hassan Whiteside, al que nadie conocía hace unos meses, y que ahora, es un pivot dominador, que si madura, puede hacer historia, como hizo en esa racha brutal, con más de 20 rebotes, y más de 10 tapones.

Y aunque no vayan a llevarse el galardón, quiero destacar a cuatro jugadores. DeMarcus Cousins, que en mi opinión ya es el mejor center de la NBA individualmente. Isaiah Thomas, que triunfa allí donde va, aunque mi sorpresa no es él sino cómo Phoenix Suns le dejó escapar. Timofey Mozgov, que por fin ha dejado la locura de minutos en Denver Nuggets, y ahora es un pívot solvente. Y Shabbaz Muhammad, que ha mostrado en unos meses que, con minutos, puede llegar a ser All-Star en un futuro.

Veremos quién se lleva el premio finalmente.

@basketdesdezgz

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Fecha | 13.04.2015 07:32

¿Luchar por el anillo o mejorar estadísticas?

Vince Carter./ Getty Images

Llega un momento en la carrera de muchos jugadores NBA, en el que se encuentran en la tesitura de elegir entre ser pieza importante en un equipo sin aspiraciones, y engordar sus estadísticas personales, o ir a un equipo que luche por el anillo, aunque eso les dejé relegados al banquillo, y a empeorar sus estadísticas, hasta el fin de sus días en la NBA. Ahí surge mi duda. ¿Es más importante luchar por un anillo o mejorar tus estadísticas y ser líder de un equipo menor, aunque acabes tu carrera con los dedos vacíos? Primero, dejar claro que está decisión solamente les surge a jugadores importantes, que ya han hecho buenas temporadas. Obviamente un jugador de nivel bajo, nunca va a poder elegir su camino.

Diferenciando entre jugadores jóvenes o veteranos, puedes llegar a decantarte por una opción u otra. Un veterano que ha sido importante y ha incrementado sus estadísticas durante años, y que no tiene anillo, puede acabar su carrera con un rol secundario, buscando un título, aunque eso conlleve el riesgo de no ganarlo, y haber dejado las estadísticas peor para nada. Respecto a los jóvenes, tienen más margen, y pueden estar muchos años en equipos sin ambición, porque todavía tienen que labrarse una carrera, y hacer números. Si tienen la fortuna de encontrarse en un conjunto ganador, mejor, y si no, con los años podrán pasar al grupo de veteranos.

Actualmente, muchos jugadores tienen roles secundarios, y en mi opinión, en un equipo no aspirante, serían estrellas, aunque ellos prefieren estar en una franquicia ganadora. Me encantaría ver con 35 minutos por partido a Mike Scott, Perry Jones, Jeremy Lamb, Patty Mills, o Dennis Schroeder. Pero también estaría genial seguir viendo con 30 minutos y siendo importante a veteranos como Vince Carter, Ray Allen, Jason Terry, Hedo Turkoglu, Leandro Barbosa o Elton Brand. No me gustaría que se retirasen sin anillo (algunos de ellos), y sin hacer estadística sus últimos años, como le ocurrió a Steve Nash, Allen Iverson, Gary Payton, Shawn Kemp o Karl Malone, por citar a algunos importantes, que se quedaron sin el premio, y los últimos años, tuvieron papeles menos importantes sólo con el objetivo del título.

@basketdesdezgz

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Fecha | 19.03.2015 08:09

La importancia de ser el #1 del draft

El jugador que consigue ser el #1 del draft de la NBA pasa a la historia desde ese momento. Es un hito inolvidable. Significa que eres el elegido, el que está llamado a reinar en el baloncesto en los años siguientes. Hay drafts con mucho nivel, y otros bastante malos, pero la primera elección debería ser una figura mundial. Los últimos años, se conoce quién va a ser el primero desde meses atrás, porque suele ser un crack desde pequeño o desde la universidad. Pero no todo es tan bonito siempre. La presión que tiene ser el primero, el tener que demostrar ser el mejor en cada momento, el dinero que ven pasar por sus ojos, siendo muy jóvenes todavía y las innumerables promesas de cada franquicia pueden quebrar la mente de cualquier jugador, y hacerle pasar a la historia, como tantos otros, como uno de los #1 malditos.

En los últimos 16 años, 9 jugadores que han sido el #1 han sido o son jugadores top en la NBA. Yao Ming, Lebron James, Dwight Howard, Derrick Rose, Blake Griffin, John Wall, Kyrie Irving, Anthony Davis, e incluyo aquí al último, porque, a pesar de ser aún rookie, está dejando ver que va a ser una gran estrella, Andrew Wiggins. Tres jugadores se han quedado en tierra de nadie, entre la ilusión y la decepción, acercándose más a este último punto, sin demostrar su valía como #1. Kenyon Martin, Andrew Bogut y Andrea Bargnani. Peor se pone su nivel cuando ves que en el draft del año 2000, cuando Jamal Crawford fue el #8. Chris Paul fue el #4 en 2005 y LaMarcus Aldridge fue #2 en 2006.

Respecto a las desilusiones, 5 han sido #1 para caer en el olvido o para pasar por la NBA sin pena ni gloria. En 1998, Michael Olowokandi fue primero, cayendo Vince Carter al quinto y Dirk Nowitzki al noveno. En 1999, Elton Brand fue la figura, y Baron Davis cayó al tercer puesto. En 2001 estamos ante el año de Kwame Brown. Dejaron pasar a Pau Gasol hasta el #3, a Zach Randolph al #19 y a Tony Parker al #28. En 2007, Greg Oden adelantó en el draft a Kevin Durant, y en 2013, Anthony Bennett fue la sorpresa, quedando, por ejemplo, Michael Carter-Williams en la posición #11. Curiosamente, todas estas decepciones eran jugadores interiores. Las razones por las que  han fracasado son varias, pero debe ser un duro golpe desilusionar a tanta gente, quizás un golpe irreparable.

@basketdesdezgz

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Fecha | 12.03.2015 05:05

Las decepciones de la temporada

Kawhi Leonard y Blake Griffin./ Getty Images

Kawhi Leonard: El Kawhi que se vio en las finales del año pasado, estaría este curso luchando entre los 5 primeros del MVP race. Se preveía el descenso de rendimiento del veterano Big Three, y Gregg Popovich le dijo a Kawhi que debía ser el líder este año. Parece que él lo sabe, está intentando tomar las riendas, rebotear más y jugarse más tiros, pero no está teniendo fortuna y está siendo intermitente. Además coincide con que San Antonio Spurs cada vez está peor, y no está echándose el equipo a las espaldas. Quiero ver al Kawhi de las Finales pasadas, y que el futuro de los Spurs se construya a su alrededor.

Kenneth Faried: ¿Dónde está el jugador que arrasó en el Mundial de España? Recuerdo que me sorprendió ver su nivel en verano, porque Faried nunca ha sido un portento técnico, y basaba todo su juego en el físico, pero este año casi ni eso vemos. Hemos pasado de tenerlo cada noche en el Top 10, a verlo una vez al mes. Y sus estadísticas no son lo que parecía que iban a ser. Debe mejorar más su versatilidad y coger confianza. Aunque estar en Denver Nuggets, no parece estar ayudándole este año. O intenta reinar en esa locura de franquicia y toma las riendas, o deberá cambiar de aires pronto.

Anthony Bennett: Quizás estuviera loco cuando pensé que éste era su año. Cuando supe que iba a Minnesota Timberwolves, pensé que podía ser un lastre, pero cuando me enteré del entrenamiento que estaba realizando y vi como trabajó su cuerpo, las esperanzas crecieron en mí, de ver al número 1 del draft que debió ser. Y de nuevo, batacazo. No ha podido destacar, a pesar de estar en un equipo ideal para destacar siendo joven. ¿Habrá tercera oportunidad? Quizás Kevin Garnett ayude a ver al mejor Bennett.

Lance Stephenson: Charlotte Hornets fichó a Stephenson casi como una estrella. Habían conseguido al ‘anti-LeBron’. Pero su temporada está siendo mediocre. Incluso, han intentado traspasarle antes del cierre, pero nadie le ha querido. Ahora mismo, jugador segundón en la NBA.

Blake Griffin: Su aumento de prestaciones ganaba año a año, pero este curso ha bajado, tanto en anotación como en rebote. Es cierto que hay que darle mérito a su mejoría en tiros de media distancia, pero ya no se acerca tanto al aro, y eso no es bueno para él. Debe combinar para ser una máquina total.

Éstas son mis mayores decepciones en lo que llevamos de curso. La vida da muchas vueltas y se puede pasar del todo a la nada, como Brandon Roy, y viceversa, como Hassan Whiteside. Así es el deporte, y así es la NBA.

@basketdesdezgz

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Fecha | 03.03.2015 06:20

¡Mamá, quiero ser como Bruce Bowen!

Bruce Bowen./ Getty Images

Recuerdo los primeros anillos de Tim Duncan con San Antonio Spurs, en los que hacían un juego ratero guiado por Avery Johnson, y desquiciaban a los rivales, basándose mucho en la defensa. Recuerdo también que mucha gente que seguíamos la NBA, odiábamos a los Spurs, y especialmente a Bruce Bowen. No aportaba nada visible en ataque, más que algún triple liberado, pero en defensa era un incordio total. Pero como aficionado, no entendía como un jugador con tan poco calidad podía jugar allí, y además ser vital en el equipo campeón.

Con los años, fui comprendiendo mejor el baloncesto, empecé a ver las tareas de los intangibles, las que no se ven, y además, con la llegada de Tony Parker, el juego de los Spurs ya gustaba más. Pero seguía estando Bowen por ahí rondando. Creo que fue uno de los creadores de la moda de tener un jugador en el puesto 2-3, especialista defensivo, un pitbull, una sanguijuela, en vez de tener 2 anotadores en las alas. Todos los equipos empezaron a poner en el quinteto a ‘Bowens’. Recuerdo en los últimos años a Ronnie Brewer, a Keith Bogans, y sigo viendo unos cuantos jugadores NBA actualmente que cumplen esa función. Puede ser que pasen varios partidos sin anotar, y no destacan casi en nada, solamente anotan algún triple liberado porque la estrella del equipo se ha llevado a su marcador, pero ahí están, ganando millones en la mejor liga del mundo. Los años de Thabo Sefolosha en Oklahoma City Thunder, Landry Fields en New York Knicks y de vez en cuando en Toronto Raptors, algún año de Tony Allen, el actual Mike Miller, Shawne Williams, Quincy Pondexter, Jeff Taylor, épocas largas de Tony Snell, Allen Crabbe, Andre Roberson, Alonzo Gee, Dahntay Jones, Karasev en Brooklyn Nets, y ojo que viene el rookie Aaron Gordon.

Todos estos jugadores, faltos de mucha técnica, o vieron vídeos de Bowen en la juventud, o hubo un entrenador que les dijo, que no eran muy buenos, y les aconsejó centrarse en la defensa.

Abro el debate aquí. ¿Veis necesaria la figura de un stopper en un quinteto titular? ¿Veis justo que esta gente gane tantos millones ocupando los puestos de gente muy técnica tipo Juan Carlos Navarro, Rudy Fernandez, Sergio Rodriguez, Vassilis Spanoulis o los actuales Mike Scott, Louis Williams, Bogdanovic, Jimmer Fredette, Tim Hardaway Jr., Kostas Papanikolau, etc.? ¿Creéis en la mejora y pasar de ser un Bowen a una súper estrella como está haciendo Jimmy Butler?

@basketdesdezgz

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Fecha | 23.02.2015 04:58