Cargando Cargando...

Ayón, un camino laborioso

Gustavo Ayón./ ACB MEDIA

En esto del baloncesto, como en la vida, todo puede ir muy rápido, o en un momento dado todo puede estancarse. Para llegar no hay que desesperar y creer en uno mismo. Hace algo más de dos años que por primera vez vi jugar a un jugador que ahora, por fin, suma en la NBA. Yo era jefe de prensa del Servindustria Tarragona en la Adecco Oro (2º división en España). El equipo, un 27 de diciembre, se desplazaba a Tenerife para jugar contra el equipo local. Ahí, en ese encuentro, un pívot mexicano, que había llegado cedido de Fuenlabrada, simplemente se exhibió. Gustavo Ayón demostró ante nuestros pívots esas capacidades que le han llevado a la mejor liga del mundo de baloncesto.

Recuerdo ver ese partido por streaming, el CBT perdió de 30, es lo de menos. Pero lo que más me impresionó fue ese jugador. No voy a ponerme banderitas y deciros que cuando vi ese espectáculo pensé en él como jugador NBA, que ya lo sabía, la verdad que sólo me fascinó. Hubo una jugada que robó el balón a nuestro base en una defensa flash, se lo llevó hasta la zona corriendo con una agilidad pasmosa por su altura, y la acabó reventando en el aro. Ese día Ayón anotó 15 puntos, capturó 8 rebotes, recuperó 6 balones, recibió 6 faltas, y se colgó del aro 3 veces. El mexicano cerraba esa antológica noche con 32 de valoración.

Unos meses antes Ayón estuvo compartiendo vestuario con Bismack Biyombo en Illescas, equipo vinculado al fuenlabreño, en la Adecco Plata (3ª división en España). Ayón venía de jugar profesional en México un largo tiempo a pesar de su juventud, incluso conocía ya Estados Unidos al estar un año en la Universidad de San Jose State. Su superioridad, en Illescas, fue insultante. Y se resume en las estadísticas que realizó en los sólo 5 partidos que jugó ahí. 16.2 puntos, 10.2 rebotes. La Plata le quedaba pequeña, se fue a Tenerife, a Oro, donde en 27 partidos realizó unos números muy dignos, 9.7 puntos y 6.8 rebotes. La ACB era el siguiente paso en su camino al éxito.

Su progresión fue imparable, y en la temporada completa que estuvo en Fuenlabrada, Ayón explotó. MVP en el mes de noviembre de la Liga Endesa (ACB), jugador revelación de la competición, y unos números asombrosos para un debutante, 10.5 puntos y 6.3 rebotes.Todo el mundo hablaba de él, todo el mundo sabía quien era ese mexicano que había estado jugando en categorías de menos nivel y que parecía tener un futuro muy prometedor. Incluso algunos pívots de la ACB no querían ni enfrentarse a él. Un año redondo, que le sirvió para que varios ojos de la NBA se fijaran en él. Era cuestión de tiempo… las cosas llegan cuando uno se lo merece.

Gustavo Ayón./ Getty ImagesY llegó la oferta de la NBA. El mexicano acabó de redondear su historia, su camino, y llegó a firmar con New Orleans Hornets. Tardó el visado de trabajo, costó entrar en la rotación, pero nunca se había perdido la ilusión que le llevó de México a la Adecco Plata, para subir escalones hasta ser un destacado en la ACB. Este 7 de enero de 2012, ante los actuales campeones, Ayón anotó su primera canasta. Seguro que no se le olvidará un día como este. Ayón nos dio una lección a todos. No es como Eduardo Nájera, quien tuviera un camino de College a NBA directo, fue su modelo, por compatriota, pero él tuvo que hacer otras cosas. A veces para llegar hay que trabajar más y dar más vueltas, pero si uno quiere, un camino laborioso puede llevarte al éxito.

@EusebiSC

  Compartir en Facebook
Fecha | 08.01.2012 17:39

Recomendamos