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Dos dramones

Michael Jordan, dueño de los Bobcats, con su prometida Yvette Prieto

De verdad. Es una pena. De las grandes. Por la situación, por las decisiones tomadas y por el rumbo (o falta de él) que demuestran dos franquicias de la mejor liga de baloncesto del mundo. Los Hornets porque son el equipo de la NBA. Los Bobcats porque el mejor jugador de todos los tiempos es el presidente y amo y señor de todo en lo que acontece en Charlote. Dos historias tristes, de llorar.

Stern decidió que los Hornets serían el equipo de la NBA. Se harían cargo de la franquicia al no haber un comprador real; cuidarían el mercado y procurarían vender lo antes posible para evitar suspicacias. Y lo lograron. Transformaron unas futuras sospechas por una situaciones vergonzosas. Es tremendo que la NBA siga siendo la dueña de un equipo y lo deje a su suerte, a la deriva más brutal. Que si fichamos a este jugador, que si no, que si ponemos a Kaman en el mercado y luego es titular, que el pabellón esté vacío no es un dolor de cabeza, que la imagen de la liga se vea afectada y que los partidos de los Hornets no tengan atractivo,etc. “Todo pérdidas” (le robo la frase a mi admirado profesor de Literatura, Ángel).
Con todo lo significan los Hornets, la NBA no vende la franquicia ni aunque Constantino Romero deje los colchones y aterrice en New Orleans. Sin cuidar el producto,tanto que cuida la liga su “producto global“, no hay buen futuro.

Si Michael Jordan se come una hamburguesa, es noticia. Si sale a la venta un nuevo modelo de sus zapatillas, es noticia. Si sale a la calle a pasear con su prometida, es noticia. Si se compra un equipo de la NBA, no es noticia. Es un acontecimiento mundial. Pues todo lo que hace Michael Jordan como dirigente, bueno o malo, se van a multiplicar sus consecuencias y repercusión hasta niveles que rozan la exageración. Jordan tiene un equipo. Jordan manda en todo. Y falla en casi todo. La misma sensación de orfandad que desprenden los Hornets, la llevan los Bobcats puesta. Pero lo más flagrante de todo es que sea Jordan el que decida el futuro de este equipo. Y decide mal. Da rabia.

Tanto unos como otros no lo pueden hacer peor. Y no dudo de sus buenas intenciones. Creo. No puede ser que se hagan las cosas tan rematadamente mal con ese objetivo. La NBA, un ejemplo como organización deportiva profesional, y Michael Jordan,el mejor jugador de la historia e ideólogo de una marca deportiva de élite. No pueden ser los protagonistas de los dramas más sangrantes y enormes vistos en la liga. O sí. No lo sé.

@ICano14

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Fecha | 17.02.2012 18:28

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