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El defecto de LeBron James

LeBron James./ Getty Images

La carrera de “The Choosen” ha tenido siempre todos los focos puestos sobre él. Ha batido récords de precocidad en la liga, ha disputado finales, ha sido nombrado MVP, pero parece que esto nunca ha sido suficiente. Algunos periodistas importantísimos al otro lado del charco como Adrian Wojnarowski celebran un fracaso de James como si fuera el nacimiento de un hijo. Nadie como Gonzalo Vázquez ha podido describir mejor la “mala prensa” que tiene en sus artículos sobre “La riqueza y miseria en LeBron James”.

Más allá de las espectativas que ha podido generar LeBron a lo largo de su carrera no deja de ser extraña la animadversión que genera entre parte del gran público. Creo que su mayor enemigo en toda esta historia es su mayor virtud: su capacidad física. Una vez llegué a leer que James era una especie de Shaquille O’Neal en posiciones exteriores y creo que es una comparación que no se aleja nada de la realidad. Hablamos de un jugador que mejores números debajo del aro que cualquier pívot en la NBA. Imparable cuando decide encarar la canasta y contundente como nadie a la hora de perforar el aro lo dejan como máximo exponente de jugador póster. Sin embargo, hay algo dentro de su juego que no enamora. Sus 2.03 y casi 115 kilos hace que sus movimientos no sean plásticos a la vista a diferencia de otros jugadores, la pelota parece de tenis en sus zarpas y su relación con el tiro ha sido siempre bastante complicada con sus modestos porcentajes de tiros libres y triples. Todo esto, unido a una línea donde atarse mal las zapatillas es un fracaso hace que se ponga en duda que sea realmente candidato a considerarse uno de los mejores de la historia.

LeBron James y Kevin Durant./ Getty ImagesPara colmo de males, dentro de esta corriente y sin hacer mucho ruido, a James le ha surgido un némesis que simboliza prácticamente todo lo contrario a él como es Kevin Durant: escuálido, tirador excelso, anotador compulsivo y una figura alejada del jugador total que simboliza el alero de Miami Heat. Una especie de Nowitzki a la americana que martillea el aro con una preciosa mecánica y que evoca una reminiscencia a jugador de la vieja escuela. Incluso tiene la bendición del baloncesto FIBA tras el Mundobasket de Turquía donde ejerció un dominio incontestable desde virtudes que no se asocian, raramente, al baloncesto europeo. A diferencia de James, el alero de los Thunder ha podido crecer sin prisa, pero sin pausa, con menor presión mediática y siempre generando una grata sorpresa en lugar de una obligación. Salió en el draft por detrás del que iba a ser el pívot de la década: Greg Oden. Tuvo una temporada de novato complicada en la que se tuvo que adaptar a las exigencias del puesto de tres en la NBA con porcentajes bajísimos en el tiro y perdiendo un porrón de partidos. Gracias a un buen trabajo en los despachos se le pudo arropar correctamente y consiguió convertirse en estrella de un candidato a ganar la liga..

Durant viene de conseguir el MVP del All-Star y va camino de hacer lo mismo con el de temporada regular en un equipo que tiene todas las papeletas para ser líder del Oeste. Lo que para el forward de los Thunder es “una grata sorpresa”, para LeBron siempre será una obligación. Pocos se acuerdan de su discreta eliminatoria contra Lakers hace dos años donde Westbrook fue el único que dio la cara. Tapoco se le echó en cara caer contra unos Mavs pasados de edad y que nadie esperaba en la final mientras que a LeBron se le echó en cara sus derrotas en play off donde movía cielo y tierra para poder igualar fuerzas contra los grandes poderes del Este como eran los Celtics del Big Three o unos Magic con Lewis y Turkoglu en estado de gracia que permitieron perforar la zona a Dwight Howard. No voy a negar que su final del año pasado fue decepcionante como pocas se recuerdan a un grande de la historia de la liga, pero eso no significa que su carrera acabe ahí.

He de reconocer que James no me enamora, pero pienso que el tiempo acabará poniendo a cada uno en su sitio y no me cabe la menor duda de que será un rey de reyes al finalizar su carrera.

@encasrod

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Fecha | 01.03.2012 20:25

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