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El director de juego, la serenidad en el caos

Jerry Sloan, ex entrenador de Utah Jazz, y John Stockton./ Getty Images

Lejos de ser un jugador más sobre la pista, la posición de base es uno de los pilares de toda franquicia, que siempre debe estar bien cubierto.

Son muchos los jugadores y estilos que han pasado ya por la mejor liga del mundo e imposible de recordar a todos. Pero, exactamente… ¿Qué buscamos en un base? ¿A todas las franquicias les conviene el mismo estilo de ‘point – guard’?

Desde el que reparte más de 15 asistencias y apenas se acerca a los dobles dígitos en anotación hasta el extremo opuesto, encontramos gran variedad de bases donde escoger y que sean de nuestro agrado. Que asuman la responsabilidad de anotar, o que busquen la mejor opción para el equipo y sepan ejecutarla. Una única posición, pero infinidad de maneras de trabajarla.

Mi voto va para la asistencia. Para el que es capaz de organizar al equipo a la perfección, el entrenador dentro de la pista. Para el estilo que crea juego, y que anota cuando de verdad se necesita que anote. Una frase ya más que conocida lo explica a la perfección: “una canasta hace feliz a un jugador, una asistencia a dos”, y quien mejor que el “director del juego” para repartir felicidad.

John Stockton (Utah Jazz) frente a Tim Hardaway (Miami Heat)./ Getty Images

Sea cual sea el estilo del ‘point-guard’, lo que está claro es que tiene un papel fundamental: el inicio del ataque, y por lo general, la primera línea defensiva. El base debe saber llevar el partido, controlar el ritmo de juego. Controlar la intensidad, y la calma, el juego rápido y el estático, el pase y el tiro, en definitiva, ser el cerebro del equipo sobre el parquet.

No hablo de ser el mejor en la pista, hablo de tomar las mejores decisiones en los peores momentos.

@JorgeAbrunedo

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Fecha | 08.08.2011 10:11

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