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España confirma expectativas y despeja incógnitas

Ricky Rubio./ Getty Images

Primer partido de preparación para el Eurobasket de Lituania y la selección española confirmó las expectativas. España se estrenó dando un recital. Parece mentira que sólo lleven 13 días concentrados. Y si el de Almería fue el primer acto, es difícil imaginar su techo. Aunque puestas en escena similares ya las hemos visto en los últimos años y todos tenemos muy recientes los sufrimientos de Polonia antes de ganar el Eurobasket y la decepción del Mundial en Turquía. Por lo tanto, hay que ser comedidos en los halagos. Esto acaba de empezar y el camino es largo.

Pero mas allá de la abultada victoria (76-53) frente a la sobre el papel siempre poderosa Francia (6 NBA’s), España también despejó muchas de las incógnitas con las que afrontaba este primer test.

La incompatibilidad de caracteres entre los hermanos Gasol fue la primera en desvanecerse. Scariolo los incluyó en el quinteto titular y Marc y Pau se entendieron a la perfección. En ningún momento se estorbaron e incluso Pau demostró con dos triples que puede ser el cuatro que abra el campo al estilo ‘Garba’.

Existía cierto recelo a la adaptación de Serge Ibaka al grupo. El recién llegado acusó el debut en sus primeros contactos con el balón. Se mostró algo dubitativo en sus primeras acciones ofensivas, pero a través de la defensa y de la capacidad reboteadora que que aporta su excepcional físico encontró su hueco hasta firmar un brillante debut en el que demostró que además de virtudes atléticas aporta un más que interesante tiro de media distancia.

A la selección española de Scariolo se la ha acusado en determinadas ocasiones de cierta ralentización. Ante Francia quedó de manifiesto que esta España no renuncia a correr cuando la jugada lo permite y con independencia del director de juego y los jugadores que le acompañen sobre la pista.

La última duda era el inicio de la lucha por la plaza número 12. Salvo los anunciados descartes de Rafa Martínez y Xavi Rey, no hay nada escrito. Todo apunta a una pelea entre Víctor Sada y Carlos Suárez y el primer round se quedó en tablas. Tanto el base azulgrana como el alero madridista demostraron ser capaces de aportar un plus extra. Quizás Suárez mostró algo de nerviosismo en algunas de sus acciones, pero lo compensó con entrega y el triple con el que se cerró el partido. Mi consejo es mantener la pelea hasta el último momento para cubrir al equipo ante posibles problemas de lesiones. Es duro para los contendientes, pero la mejor opción para el beneficio del grupo. Con un base de las garantías de Calderón y la inspiración y velocidad de Ricky Rubio para cambiar el ritmo de los partidos la posición de 1 estaría perfectamente cubierta, mientras que Suárez podría aportar opciones en el poste bajo de espaldas al aro que ningún otro alero español domina como él. Para ello debería cambiar el chip de su última temporada en el Real Madrid a pesar de sus buenos números desde el perímetro.
Habrá más partidos y más minutos para madurar la decisión final.

Y hablando de minutos, una reflexión final. Se me hacen cortos 40 minutos para poder disfrutar de todo el talento que atesoran los jugadores españoles. Apenas pudimos disfrutar de los Navarro, Rudy, Llull y compañía. Un problema para Scariolo, pero, como se suele decir, bendito problema.

@feres_FAlvaro

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Fecha | 10.08.2011 11:01

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