Cargando Cargando...

La franquicia NBA número 31

Partido entre el Barcelona y los Lakers en el Palau Sant Jordi, en Barcelona./ Getty

Los ortodoxos de la NBA afirman que una franquicia europea no cabe en la liga americana. Mas allá de los problemas geográficos por los desplazamientos de los equipos se argumenta que el conjunto europeo no seria competitivo. ¿Seguro? Juguemos sólo un rato al baloncesto ficción.

Dado que escribo desde España a mi me encantaria que “la franquicia 31” tuviera la base en mi pais. Creemos algo así como los “Red Spain“. Y proyectemos un presupuesto como el que maneja un equipo medio de la NBA. Unos sesenta millones de dólares. Tenemos dinero para fichar, asi que fichemos. Y hagámoslo con producto de aqui y sin tocar jugadores NBA porque queremos una franquicia europea. Aaron Jackson de base, Navarro de dos, Noccioni como alero, Mirotic de cuatro y Fran Vazquez de center. No suena mal. Para el banquillo Huertas, Llull, De Colo, San Emeterio, Singler, Teletovic, Lorbek, N´Dong, Hetssetheimer y Paul Davis. Probablemente no ganariamos el anillo, pero ultimos no quedariamos tampoco.

Otra cosa es si extendemos nuestra mirada y paseamos nuestra chequera por el resto de Europa. El CSKA de Moscú seria un buen lugar de pesca. Kirilenko, Krstic, TeodosicSpanioulis y Pero Antic nos valen del Olimpiakos. Y a McCaleb y David Andersen se los robaríamos a Montepaschi. Y cerrarimos la plantilla con Diamantidis y Batiste de Panathinaikos y, si adelgaza y está de bien de forma, con el “Baby Shaq” Schortsanitis. Este nuevo equipo NBA-Europa estaria en play-offs y bien arriba. Y ya podriamos soñar a lo grande si mezclamos los mejores del primer y del segundo equipo.

¿Seria imposible juntar a todos estos jugadores en este equipo de ciencia-ficción? Seguramente. Pero eso mismo pensarian en Miami antes de ensamblar el Big Three. O en los Thunders al unir en un mismo conjunto a Durant, Westbrook o Ibaka. Y si miramos a la historia, que decir de esos Lakers de Magic, Jabbar o Worthy. O aquellos Bulls de Jordan, Rodman y Pippen. Esos ejemplos prueban que los buenos jugadores acaban reuniendose en torno a un buen conjunto por un buen objetivo (y habria que añadir que con un buen salario de por medio). Y la franquicia europea sería un equipazo. Asi que soñemos desde Europa. Y despertemos a David Stern. Una franquicia europea competiria y ganaría partidos. De momento, es tanta ficción como Matrix. Pero quizas acabará siendo cuestion de que Stern se levante un dia y se tome la pastilla azul. ¿No os parece?

@PacojoSER

  Compartir en Facebook
Fecha | 04.04.2012 16:23

Recomendamos