Cargando Cargando...

London Calling (2): Alemania es un pepino

Andrei Kirilenko recibiendo la falta en una penetración a canasta./FIBA Europe

Desde primavera, el basket alemán me conmueve. Romántico como pocos. Bueno, a lo mejor práctico como los que no quedan. Elias Harris trataba de llegar en la pintura de Gonzaga más lejos que nadie –naider para los más jóvenes-.

En los Bulldogs –o los Zags para los más jóvenes o anteriores a la generación John Stockton– estaba además un joven de dos metros justos apellidado Monninghoff. Éste llegó a Bilbao, al flojo campeonato sub-20, como una figura, al lado de Neils Giffey y Pat Heckmman.

El primero, campeón de la NCAA junto a Kemba Walter –diréis que tampoco jugó mucho. Pero se fue a los 24 minutos en el peor partido de basket de la historia, frente a Butler-. El segundo, el pelo rubio más largo desde el ‘Gran D’, eligió Boston en vez de los euros y el respaldo de los marcos alemanes.

Las jóvenes estrellas alemanas saben que podrían estar haciendo pasta. Sin embargo, tiran para los States, a sus Universidades, para conseguir una educación y una carrera. Dicen que tienen que estar preparados para cuando el basket falle.

El futuro del basket alemán está a salvo. Pero el presente también. Responsable. Y por decisiones, hasta entrañable. Pau Martorell, ahora en Marca.com, y antes en un sueño de basket llamado ultimatebasket.com, se preguntaba si alguna vez te puedes enamorar de un tiro.

Él aseguró que sí. Yo. También. Lo volvió a hacer. Unos días por delante. Sus palabras eran más verdad que nunca. 21-12. Dirk ganaba a Italia. Por meter lo que falló Andrea Bargnani. Por asociarse con tipos peores de lo que serían sin él. Y por hacer que un país ahora con basket, sea cauto. Nade y guarde la ropa.

Alemania pudo a la Italia del Gallo Cojo. Gallinari estuvo a la altura. 17-11 con un tobillo de broma. Los demás, quiero decir Belinelli y Bargnani no son tan italianos ni como Gattuso ni como Totti.

Alemania me asusta, pese a sus bases y pese a que lo único que ha hecho es fundir a Italia con más problemas que Serbia. Pero Kaman acompaña y Benzing me acongoja.

Francia va al paso de Tony Parker. Siempre pensé que TP en Francia era Ángel Cristo. Un domador de circo. Pero el problema que el resto ya no son animales. Es complicado en el basket de Europa meter 21 como si nada, pero mucho más, pero mucho mucho, dar 8 asistencias huyendo del balón por mandato.

TP asiste, y los demás ejecutan. Sencillo. Noah descansa y Traoré parece un poste funkero de la ABA. Se luce en las extensiones de muñeca y en el toque de dedos.

Luego, yo iba con Turquía. Pero no la de Turkoglu que me cansa. La del medio metro de Asik y los diez metros de alto de Kanter. Asik ha decidido que su radio de acción es menor en FIBA que en NBA. Reza porque se acabe el Lock Out –como YO-. No sé por qué, pero es incapaz de anotar a dos palmos del aro.

Pero Kanter. Kanter coge la posición en el rebote y ya nadie puede con él. Y digo en el rebote. Imaginad cuando está en la zona y recibe. Dan ganas de tatuarse lo de Iverson ‘Sólo Dios puede juzgarme’. A mitad del segundo cuarto se levantó entre cuatro ingleses y la hundió. In the Loving Memory of Danny Clark y Joel Freeland.

En UK… Deng tira como nunca y falla como cuando tiene que tirar mucho. Acapara todo el juego del mundo y más. Como Will Smith en ‘El príncipe de Bel Air’. Pero ya le gustaría a Zaza Pachulia tener tanta bola y no tener que perjurar y jurar ante Rusia. Los paisanos de Prokhorov ganaron al enemigo político. El soldado fue a la guerra y vino con 20 puntos de siempre. Normal su ‘nickname’ de AK-47.

Kirilenko ‘in’… Mozgov ‘Out’. El de los Knicks –perdón de los Nugz- no fue titular…Mbenga volvió a la tierra 0 de 2 y derrota contra Bulgaria pese a que los búlgaros se negaron a seguir ganando… Seraphin por fin jugó para Francia… Y Dragic me sigue enamorando en el caos, cuando todo pierde sentido y las malas decisiones no importan.

España, mejor. Pero por el rival. Sigo sin creerme que una Portugal sin Ticha Penicheiro en el timón, sea capaz de forzar a Pau jugar 17 minutos en la primera parte… Los bases anotan.

London Calling (1): Los martillos polacos

  Compartir en Facebook
Autor | Jose-Ajero
Fecha | 02.09.2011 09:33

Recomendamos