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Los que desvariamos

Los hermanos Gasol, cara a cara./ Getty

Luego me dicen que desvarío. Pero es que me encanta. Desde pequeño me gusta no conformarme con lo que veo, imaginarme cómo sería de otra manera. O qué podría suceder en un futuro imaginario, seguramente imposible. ¿O quién sabe? Una vez me puse a elucubrar con que Ronaldo Nazario –el verdadero Ronaldo-, que entonces padecía en el Inter, jugaría algún día en el Real Madrid. Y mira por dónde. Pero eso fue casualidad.

Soy juguetón, lo reconozco, y entonces me da por soñar con los hermanos Gasol jugando en Boston, con la verde de toda la vida. Y se me dibuja, sin darme cuenta, una sonrisilla de felicidad. ¿Sería un acierto, sería un desastre? Pues esto el tiempo no lo podrá decir, si nos atenemos a los que entienden de esto. Pero a mí me apetece pensarlo. Y escribirlo. ¿Que no te gustaría? Me parece muy bien, pues leave where I am, I’m only sleeping.

En realidad, todos especulamos, y a veces la frontera con el desvarío está muy cerca. Mira, estamos pretendiendo proclamar ya al indiscutible favorito al anillo, y siquiera llevamos un mes de competición, más o menos un tercio de la temporada regular.

Unos que Miami este año sí, y están perfectamente argumentadas las razones que leo a los verdaderos expertos. En efecto, no son sólo las figuras y la fachada rutilante. Son los cimientos, el pasaporte de campeón en un equipo lo llevan todos, desde el que carga el peso de los minutos y el que se juega el balón decisivo, hasta el que sabe que va a salir 180 segundos en cada partido y siente que esos 180 segundos son su verdadera final. Los Heat lo tienen todo bien armado, no hay duda. Y miro la clasificación y van cuartos de conferencia. Sí, empatados con el segundo y tercero.

Otros que Dallas decididamente no. La borrachera del título les ha durado demasiado, y de resaca se han encontrado casi irreconocibles, empezando por las caras –los cromos, qué bueno @AntonioGIl_SOSE-, tanto que de algunos no se halló quien dijera ni media palabra. Unos porque ya no estaban y otros… porque simplemente no estaban. No son estos Mavericks los del año pasado, qué razón tienen. Y miro la clasificación y van cuartos de conferencia. Sí, empatados con el quinto.

A mí es que no me importa cruzar la aduana del desvarío. Total, voy a acertar lo mismo en la quiniela, y a cambio me divierto más. Y me da por decir que esta temporada todavía vamos a ver muchas cosas. Y nos vamos a llevar sorpresas. Ha empezado intensa, cierto que es un 5.000 en vez de un 10.000, pero es que llevamos corrido el primer kilómetro a ritmo de 1.500, y la liebre no va a aflojar. A ver a quién le queda un cambio cuando suene la campanita de los play offs.

Y sí, a ver qué queda de la magia de Ricky cuando lleve 50 partidos. Y qué cambios se obran en las ecuaciones de fuerzas cuando se produzca el movimiento de Howard, si es que finalmente se produce. Mira los Clippers en el Oeste, de estos hablamos bastante aunque sea por los mates del bicho. Mira Philadelphia y Atlanta en el Este, de estos sí que hablamos muy poco. ¿Viene algún tapado en el pelotón? ¿Viviremos el resurgir de algún ave fénix al que hoy, a la vista de lo que vemos, venderíamos como saldo?

Esto es el placer de desvariar. Cada uno puede hacerlo a su manera, tirar hacia donde más le guste. Hay sueños que no se cumplen pero mientras duran, en ellos se está muy bien. And after all I´m only sleeping.

Enrique de Pablo
http://byenrique.wordpress.com

@EnriquedePablo

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Fecha | 03.02.2012 15:52

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