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Michigan State, esperanzas renovadas. Un tal Green

Draymond Green (Michigan State Spartans)./ Getty Images

(1ª entrega – Michigan State, esperanzas renovadas. Los que llegan)

Escribía hace unos días sobre los nuevas caras del “nuevo proyecto Spartan” y su futura relevancia en un equipo en reconstrucción. Claro está, sin embargo, que los ‘resquicios’ (si es que así se pueden llamar) de la temporada concluida en marzo no son precisamente inservibles. Jugadores como los pívots Derrick Nix (2.05, 3er año) o sobre todo el ya sophomore Adreian Payne, que puede convertirse este año en un referente interior para MSU gracias a su movilidad; son dos de los nombres que suenan con más fuerza en East Lansing para el curso que viene.

Keith Appling (Michigan State Spartans)./ Getty Images

Ante la marcha de varios bases, y la llegada de freshmen que no contarán con minutos de titular en esa posición; parece que sólo Keith Appling, quien disputó y destacó con los EE.UU. en el Mundial Sub19 de este año, será válido para el puesto de playmaker titular. Pero precisamente este adjetivo de creador de juego no es el que mejor le viene a un Appling fantástico desde el triple y capaz de sumar de muchos modos pero que aún dista de ser el base titular que necesitan los de verde. Y aquí es donde entraría precisamente uno de los protagonistas de la temporada pasada y que, de seguir las recomendaciones y opiniones de algún que otro seguidor “spartan”, podría jugar uno de los papeles más peculiares e interesantes del año que nos espera.

Patrick Haynes dice en “The Only Colors”, bitácora para los seguidores Spartans, que un estilo más ofensivo e imaginativo podría dar buenos frutos. Argumenta que la presencia de jugadores rápidos, atléticos y jóvenes podría facilitar un juego menos “clásico” al que nos tiene acostumbrados el Coach Izzo. Y considera que ningún otro mejor que Draymond Green, forward que disputará su última temporada esta 11/12, para llevar las riendas de los Spartans…

Espera.

¿Un jugador de casi 200 centímetros, capaz de emplearse como 4, dirigiendo a Michigan State?

Pues efectivamente, este ala-pívot de 6’6 se trata de uno los jugadores más especiales con los que podemos contar en el actual panorama universitario. Aunque quizá menos conocido o mediático para la mayor parte del público, en parte por su papel a la sombra de otros como Kalin Lucas o Durrell Summers en MSU las temporadas anteriores; Green es un jugador realmente talentoso, polivalente y versátil hasta decir basta. Dispone de un repertorio genial en ataque, que abarca desde un tiro exterior que muchos escoltas desearían o una visión de juego que envidian otros tantos bases. Y Haynes comenta (palabras que respalda el que escribe) que si ni Trice, ni Appling ni ningún otro miembro parte como organizador de juego, nadie más indicado para hacerlo que el amigo Draymond. Y a modo, siguiendo el ejemplo de varios grandes de este deporte, de “point forward”. Esa posición que la Wikipedia describe como “no oficial” pero de la que todos disfrutamos observando. Un papel reservado únicamente a aquellos virtuosos de la bolita naranja que, al igual que Green (12.6 puntos, 8.6 rebotes, 4.1 asistencias, 1.8 robos y 1.1 tapones como credenciales de la 10/11) no se conforman sólo con los centímetros, sino que hacen de estos un arma letal frente a defensores ante ellos diminutos y a los que logran enfrentarse gracias a unas habilidades de las que sólo alguna fuerza que desconocemos les ha hecho dueños.

Terminando ya la particular parrafada sobre Green y los renovados Spartans que liderará el joven, cabe decir que para el seguidor medio de la universidad, cualquier actuación que no llegue a Sweet16, Elite8 o Final Four una vez presente el Madness podrá ser catalogada como “fracaso”.

Tom Izzo y por ende “la State” han malacostumbrado a una afición que en los últimos años ha vivido y disfrutado de alegrías que van desde Finals Fours (4), campeonatos (en el 2000) o subcampeonatos, hace de esto dos años.

Y precisamente ese momento, pero mejorando lo conseguido entonces, sueña cualquier aficionado al baloncesto de MSU con revivir repitiendo. Desde el más loco miembro de la “Izzone” al más longevo simpatizante de la parroquia “spartan”. Todos recuerdan con una sonrisa dibujada aquellos meses de marzo repletos de tensión y victorias, y que distan tan sólo de poco más de un año. Ahora, con una plantilla muy diferente, jóvenes prometedores y un Izzo que a buen seguro presentará un equipo que, estilos aparte, aspira a volver a ser el hueso que acostumbraba hace unos meses, ese chico de 1.98, llamado Draymond y de apellido revelador en tierras espartanas, debe hacer su trabajo. Y a buen seguro que lo hará.

Draymond Green (Michigan State Spartans)./ Getty Images

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Fecha | 26.07.2011 18:22

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