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Mike Brown: sin presunción de inocencia

Mike Brown, el su alocución ante los medios el día de su presentación como técnico de los Lakers./Getty

Nos pasamos la vida intentando copiar el éxito. El triunfo marca el camino a seguir. La alternativa genera inseguridad. En el ‘Año Thibodeau’ los Lakers debían tomar una decisión crucial para su banquillo y han apostado negras: desechan el continuismo de Brian Shaw y se entregan en brazos del defensivo Mike Brown.

Nada más conocerse los rumores, la prensa angelina saltó sobre la yugular de Brown. La historia de ‘El Príncipe del Triángulo’ era demasiado perfecta. El hombre que cogió de la mano a Kobe en sus ‘primeros pasos’, el técnico criado a la sombra del Zen. La falta de experiencia le ha condenado, pero al menos ése era un hándicap suyo.

No sucede lo mismo en el caso de Mike Brown. El suyo es un pecado mayor: haber sido elegido por Jim Buss. El hijo del dueño de los Lakers no hace amigos. Tras la anterior marcha de Phil Jackson, contrató a Rudy Tomjanovich. Un sonoro fracaso. Además se está haciendo cargo del recorte de gastos en la franquicia y son muchos los despidos. Contar con su aval no es la mejor manera de aterrizar en el puesto.

Pero se olvida que Mike Brown tiene mucho más a su favor. Sombra de Carlisle en los Pacers de los 61 triunfos y forjado con el hierro de Popovich en unos Spurs campeones. Finalista en 2007 (aunque barrido por su maestro). Entrenador del Año en 2009. Dos temporadas con el mejor balance de la liga. Con apenas 40 años, cuanto menos es una buena forma de empezar su carrera. Cuanto menos se ha ganado la confianza.

Gran parte de su pensamiento en ataque pasaba por LeBron, pero los datos sitúan la de su tramo final en Cleveland como una de las ofensivas más eficaces de la liga. Se le acusa de falta de opciones para responder a Boston y Orlando, pero se olvida que la de Cleveland era una plantilla de saldos y a corto plazo. Cualquier refuerzo de renombre llegó en clara decadencia.

Ahora el reparto es mucho más rico. Con un par de retoques la plantilla puede estar aún en disposición de pelear con los mejores. Por supuesto que el estilo defensivo no encaja en la cultura de Hollywood. Y que hubiera sido mejor alguien de confianza para manejar la cercana (algún día llegara) cuesta abajo de la carrera de Kobe. Pero ambos son más fáciles de digerir con victorias. Y eso, victorias, es lo que Mike Brown ha garantizado hasta ahora.

“Cuando construyes un equipo campeón, tu ADN tiene que empezar siempre desde la defensa. Siempre. Creo firmemente en eso. No debe construirse desde el ataque, sino desde la defensa y el rebote”. Son palabras de Kobe Bryant poco después de la eliminación en playoffs. Si eso es lo que quería, en Mike Brown lo tiene.

Pero antes de juzgarle, hay que dejarle trabajar.

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Fecha | 05.06.2011 11:51

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