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Nos dolía la cabeza…

Sergio Llull dribla y supera la defensa de un defensor portugués./FIBA Europe

…y nos tomamos una Portugalina. Lo de ayer nos dejó un mal sabor de boca y,sobre todo, un dolor de cabeza intenso por la mala imagen dada y por el susto. Hoy nos lo hemos quitado al jugar con un equipo que no hubiéramos visto en un Europeo de capacidad limitada. Como este año vienen 24 equipos, nos brindan oportunidades balsámicas como Portugal.
Partido fácil, rival duro durante los cinco primeros minutos de encuentro y tres cuartos para ir recuperando confianza y sensaciones. Para esto nos sirvió esta segunda jornada. Calderón va cogiendo ritmo (no olvidar que lleva sin jugar desde marzo) y los hombres interiores siguen acoplándose. Pau Gasol está por encima del bien y del mal y siempre suma. Marc e Ibaka parecían más afinados en las ayudas en defensa. Por fuera, la buena noticia es la llegada a Lituania de Rudy Fernández. Con una toalla nueva, Rudy no tiene alergias y juega al baloncesto.

Cuando Juan Carlos Navarro deje de jugar al baloncesto y yo tenga hijos o sobrinos, les contaré que había un pedazo de kraft que lo metía todo, que le daba igual quién fuera el rival y que lo hacía de una manera natural.

Tampoco se puede analizar mucho más de un partido sin historia y sin rival. Los portugueses nos aguantaron hasta el primer tiempo muerto, luego nos soltaron las riendas y galopamos a placer. Lo que nos gusta es correr… Y corrimos mucho. Y nos ajustamos de cara a enfrentamientos más reales e intensos.

Respecto a lo que escribía ayer sobre un par de cosas que había visto y que no me gustaban, sigo recogiendo información, analizando el lenguaje corporal de los protagonistas y las reacciones ante ciertas acciones del juego. Hay dos personas que sobran para una tercera que no les soporta porque no son lo que les gustaría. Y como son más débiles, pues se atreve con ellos.

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Autor | Inaki-Cano
Fecha | 01.09.2011 16:28

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