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Los Celtics han acertado con el traspaso de Rondo

Rajon Rondo./ Getty Images

El traspaso de Rajon Rondo ha podido sorprender a más de uno en el universo NBA, pero lo cierto es que algunos analistas ya lo anunciaban desde principios de la pasada temporada. La explicación era bien sencilla: Rondo no renovará por Boston Celtics y lo mejor era, y es, traspasarle para conseguir algo a cambio.

Con las elecciones del pasado draft, sobre todo Marcus Smart, la ‘Operación Rondo’ se reactivaba. El ex de Oklahoma State aparecía como un sustituto adecuado para hacerse cargo de la dirección del equipo de Massachusets en el futuro y la salida del 9 de los verdes cobraba fuerza. A pesar de las continuas negaciones de Danny Ainge, el tiempo ha demostrado que los movimiento en los despachos eran una realidad ya que en los últimos días han salido a la luz varios de los contactos mantenidos por el general manager de los Celtics con otras franquicias.

Con este movimiento el conjunto del TD Garden logra no hipotecar su futuro con una posible renovación millonaria del base. En otras franquicias se está demostrando que una renovación a destiempo y por todo lo alto puede ser contraproducente y aplazar varios años lo inevitable. No desperdiciar masa salarial deja libertad de movimientos al front office para acometer futuras operaciones.

Con la salida de Rondo se pone punto y final a una época brillante que desembocó en el anillo de 2008. El base era el último componente de aquel conjunto y con su marcha Brad Stevens tendrá las manos libres para forjar un nuevo proyecto. Al no quedar nada del equipo campeón será más fácil y menos traumático cualquier decisión tomada respecto a la composición del roster, lo que ayudará a acelerar el proceso.

Boston ha conseguido algunos elementos interesantes a cambio. Jameer Nelson es un base correcto, que conoce el oficio y seguro que podrá guiar a Smart en su aprendizaje de la Liga, mientras que Brandan Wright aportará intensidad en la pintura, aunque ya suena como posible moneda de cambio en algún traspaso. La primera ronda del Draft de 2015 adquirida, ayudará también a conseguir reforzar el equipo de cara al futuro.

Rondo es un base excelente pero el tiempo y los resultados han demostrado que debe estar bien acompañado para alcanzar su mejor nivel y eso en estos Celtics no iba a ocurrir. El debía ser el líder y creo que no estaba preparado para desempeñar dicho rol en un equipo joven, si bien estoy seguro que ayudará a a su nuevo equipo a llegar lejos en la Conferencia Oeste.

@g_artetxe

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Fecha | 03.01.2015 02:33

Burbujas en la Coca Cola

Atlanta Hawks./ Getty Images

Una de las mayores sorpresas de este inicio de campaña está siendo sin duda Atlanta Hawks. Un bloque sólido y compacto con las ideas muy claras que no ocupan grandes portadas ni acaparan los focos, pero año tras año se cuelan entre los mejores de la Conferencia Este sin hacer demasiado ruido.

Tras un verano algo movido con la eliminación en primera ronda en los pasados playoffs a manos de Indiana Pacers, tras tenerlos contra las cuerdas, la salida de la institución del copropietario Bruce Levenson tras unos comentarios racistas, que también salpicaron al general manager Danny Ferry, y la marcha de su sexto hombre Louis Williams, los Hawks parecían bajar un escalón en la escalera al campeonato. Pero Mike Budenholzer ha conseguido confeccionar una plantilla a su medida, sin grandes estrellas pero sobrados de talento y entrega. Todos aportan, todos atacan y defienden en equipo, el estilo que imprime su entrenador es fruto de los 17 años trabajando al lado de Gregg Popovich en San Antonio Spurs.

Ahora en Atlanta todo se ve con optimismo, figuran entre los primeros de su conferencia, la principal referencia Al Horford ya está recuperado totalmente tras unas temporadas con varios problemas físicos y nadie subestima ya al equipo de la capital de Georgia. Este año los Hawks quieren quitarse la etiqueta de equipo que siempre se cuela octavo y cae en primera ronda, quieren dejar de ser los tapados e infravalorados, y hasta ahora han demostrado sobradamente que pueden lograrlo con victorias ante equipos favoritos al anillo. Un ataque dirigido por Jeff Teague y la irrupción de Dennis Schröder, un perímetro que combina lanzamiento exterior y defensa con Kyle Korver, Thabo Sefolosha, Mike Scott y Kent Bazemore y un juego interior muy físico y versátil con Paul Millsap, DeMarre Carroll, Pero Antic y el propio Horford hacen que sea realmente complicado superar a los discípulos de Budenholzer, más aun en el Philips Arena que se ha convertido en un fortín inexpugnable. Parece ser que las burbujas en la ciudad de la Coca Cola están empezando a efervescer y se ha encontrado la receta secreta para saborear la chispa del campeonato.

@SergiPrat1

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Fecha | 02.01.2015 01:12

El viento sopla por el Oeste

Russell Westbrook./ Getty

Ya viene siendo habitual en la NBA el desequilibrio de poderes entre las conferencias. Desde hace 16 temporadas el octavo equipo del Oeste ha logrado más victorias que el octavo del Este (lockouts aparte) , jugándose la clasificación en los últimos partidos y con varios equipos en la pelea. Desde que Michael Jordan lograra su último anillo en 1998 el nivel de la Conferencia Este se ha visto muy mermado. La diferencia también se refleja en los campeonatos logrados desde entonces, 11 del Oeste por solo 5 del Este.

Esta desigualdad es una losa pesada no solo para Adam Silver, sino para franquicias, jugadores, aficionados y para el deporte en general. La NBA ya lleva tiempo estudiando fórmulas para corregir el problema. Algunos propietarios como Mark Cuban ya se han pronunciado ofreciendo un cambio de cuatro equipos del Oeste por otros tantos del Este. El propio comisionado Silver ya admitió la temporada pasada que podrían eliminar las divisiones para clasificar verdaderamente a los ocho mejores equipos para playoffs.

Centrándonos en esta temporada, los movimientos realizados en verano por los equipos del Este hacían presagiar un cambio de rumbo: Pau Gasol dejaba Los Angeles Lakers para completar un proyecto ambicioso junto al recuperado Derrick Rose con Chicago Bulls; LeBron James abandonaba Miami Heat para volver a casa, Cleveland Cavaliers; Carmelo Anthony seguía en New York Knicks; Charlotte Hornets se reforzaba con Lance Stephenson; equipos como Washington Wizards o Toronto Raptors mostraban una clara progresión y siete de los diez primeros rookies del que se esperaba que fuese un gran draft fueron a parar a equipos de esta conferencia. Los resultados han mejorado, pero nada más lejos de la realidad…

Hasta 10 equipos en el Oeste logran un porcentaje del 50% de victorias, mientras que en el Este sólo 5, y los que están más cerca de lograrlohan sufrido bajas de larga duración en jugadores importantes, lo que reduce sus aspiraciones. A todo esto hay que añadirle la fuga de talento que se ha producido en las últimas semanas, donde Rajon Rondo y Josh Smith han dejado Boston Celtics y Detroit Pistons respectivamente, para ir a Dallas Mavericks y Houston Rockets.

Lo cierto es que si la NBA quiere retomar la competitividad, la emoción y el espectáculo, debe poner cartas en el asunto cuanto antes. El Este debe volver al mapa baloncestístico de Estados Unidos.

@SergiPrat1

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Fecha | 31.12.2014 06:31

Cuento de burocracia

Rajon Rondo./ Getty Images

Boston Celtics traspasó a Rajon Rondo. En la rueda de prensa de su presentación, se le preguntó por la razón que le llevó a decantarse por ser un nuevo jugador de Dallas Mavericks. El pobre base no pudo más que responder: “la razón principal no fue decisión mía”. La cuestión es que las incorporaciones de jugadores en los equipos de la NBA pueden ser de dos modos distintos. El primero de ellos es el traspaso de contratos, en el cual la opinión del jugador (casi) no tiene ni voz, ni voto. El segundo, es la contratación de agentes libres, en donde aceptar o no aceptar, depende únicamente del propio jugador.

Dicen que Sacramento Kings está interesado en la adquisición de Deron Williams, quien actualmente tiene un contrato firmado con Brooklyn Nets. Si se ejecutara el movimiento, como en el caso de Rondo, el traspaso pasaría por encima de la voluntad del jugador. Todo lo contrario que el caso de Ray Allen, quien espera que se aproxime la fecha límite de mercado, para firmar un contrato con algún equipo candidato al anillo. Se rumoreaba, Rondo al finalizar esta campaña no hubiera renovado con los Celtics, y por eso los ‘orgullosos verdes’ procedieron al traspaso de su jugador franquicia. De manera inteligente. Pero en realidad nunca sabremos cuales hubieran sido las preferencias del nuevo base de los Mavs.

En muchos cuentos de Franz Kafka se representa la manifestación condenada al fracaso del individuo frente al poder. Es decir, el poder existe, pero es incomprensible. Nunca sabremos quien detenta el poder social. Un mundo que no entendemos, que no conocemos y no podemos controlar. Además, la clave de que el poder se sostenga es la obediencia. La burocracia sería una perfecta manifestación de alienación al individuo. La identidad carece de importancia. Todos somos intercambiables. Y aquí hay el símil con la NBA, hablamos de Williams y Rondo. Incluso los grandes jugadores de la Liga están sometidos a la posibilidad de traspaso de un día para otro si a la franquicia le conviene.

La utopía en las obras de George Orwell lleva a la desposesión del sujeto. Lo fundamental es que nadie es ‘uno mismo’ en tanto a que se está obedeciendo a un poder que no sabemos ni si existe. En el caso NBA sí lo conocemos, son las front office y los contratos. Entonces está en manos de Ray Allen acceder, o no, a este organismo empresarial. Y como dijo Groucho Marx: “saliendo de la nada hemos alcanzado las grandes cotas de la miseria”. El motivo del cuento de burocracia como gran sistema en el que habita el ser humano moderno, el de los cuentos de Kafka y, también, el jugador de la NBA.

@PparelladaLJ

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Fecha | 30.12.2014 05:43

El boom de entrenadores

Dwane Casey./ Getty Images

En ciertas cosas la NBA sigue avanzando para bien, el crecimiento de entrenadores nuevos y el respaldo de sus franquicias se ha reforzado. El año pasado, a tres meses de competición, y ya más cerca del All-star de Febrero, muchos teléfonos de entrenadores sonaban y no precisamente para recibir cestas navideñas. Las destituciones en los banquillos cogían auge por estas fechas, Maurice Cheeks y Doug Collins, fueron algunos ejemplos.

En lo que llevamos de campaña sólo ha habido una destitución, y además de la forma más incomprensible. Mike Malone ha sido la sorpresa. El ex entrenador de Sacramento Kings comenzó bien el año, causando sensación e incluso llevando al equipo a un equilibrio con el50% de victorias. Había creado química con sus jugadores y llevaba por una senda más racional a su estrella DeMarcus Cousins. Un logro admirable que no le sirvió para mantener su puesto a pesar del buen juego. Aunque visto de otra forma nos servirá como la excepción que confirma la regla. Digo esto porque corren aires nuevos este año por la NBA. El ejemplo ganador de San Antonio Spurs, de perseverancia, confianza y respaldo en Gregg Popovich ha creado un ánimo a todas las franquicias a querer seguir ese camino para llegar al éxito. Nombres como Steve Kerr, Quin Snyder, David Joerger, Dwane Casey o Terry Stotts consiguen peso en la liga.Entrenadores con escasa carrera como head coach, han conseguido el respeto y admiración tanto de aficionados, como de analistas, además de un respaldo total de sus franquicias.

En Golden State Warriors debutaba Kerr como entrenador y la clasificación habla por sí sola: 23-4 y el mejor récord de la Liga hasta el momento. Otro debutante fue Snyder con Utah Jazz, un equipo de donde había poco que esperar, y está haciendo que la plantilla más joven de la NBA compita cada partido, progresen sus jugadores y den más de un susto a los equipos grandes. Mientras Casey (Toronto Raptors) y Joerger (Memphis Grizzlies) cada uno por un cuadro distinto de la Liga cuajan y hacen que los Raptors (1º del Este) y Grizzlies (3º del Oeste) sean claros ejemplos de solidez de equipo, llevándolos hasta como aspirantes al título. Stotts mientras sigue afianzándose con un trabajo brillante en los Portland Trail Blazers que pretenden mejorar el año anterior.

Jeff Hornachek (Phoenix Suns) y Brad Stevens (Boston Celtics) son también ejemplos de entrenadores reforzados, que exprimen y potencian la calidad de equipos que a priori no se dan más que en las quinielas de equipos con peor récord, pero que actualmente copan puestos de playoffs y dan buenas vibraciones.La confianza y paciencia parece que prosperan, es por ello por lo que ahora nos toca celebrar una fase de racionalidad y lealtad en los puestos de entrenador, Algo que hará que esta liga siga creciendo en competitividad y emoción.

@EJP_1

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Fecha | 29.12.2014 05:35

Celebrities en siglos pasados

Spike Lee./ Getty Images

Constantemente cito a autoridades prestigiosas de carácter literato en mis textos, comparando aspectos de sus vidas u obras con ocurrencias en la vida o carrera de los jugadores de la NBA. A modo de homenaje, rompiendo la barrera temporal, y con una visión más fantástica de lo habitual, imagino cuáles hubieran podido ser las celebrities que asistieran a los partidos de la NBA en tiempos pasados. Acostumbrados a ver gente como Woody Allen, Spike Lee o Jack Nicholson en los partidos, subimos a la máquina del tiempo, viajamos cien años atrás e imaginamos que la NBL y la BAA se fusionaron, un siglo antes, para que naciera la NBA en 1849.

Lástima, porque Edgar Allan Poe murió ese mismo año. Ni fantaseando, hubiera podido ver un partido, y eso que su persona da mucho de sí. Poe era de Boston. A Woody Allen más de una vez se le ha comparado con él, así que más o menos tendría Poe en el Garden un papel parecido al de Allen en el Madison Square Garden. Hubiera sido curiosa su relación con Red Auerbach en su día.

A New York, Henry James y Edith Wharton figuran un símil de Spike Lee y Uma Thurman. En ambos casos, el primero es mínimo diez años más que la segunda. Es gracioso porque Thurman es de Boston como Poe. Mezclando a Poe, Allen y sus respectivas ciudades, resultaría del experimento alguien como ella, mujer capaz de protagonizar películas de Quentin Tarantino. Ni me imagino lo que haría Tarantino en el lugar de Jackson, ¿alguna masacre a lo Kill Bill?

Este año estaría contento Ambrose Bierce, nacido en Meigs, Ohio. Sin embargo, fue Asher a quien fascinó el regreso de LeBron James. Aunque quizás Bierce le fascinaría más lo de Stephen Curry, compatriota que registra números de MVP.

Y sólo falta el californiano Jack London. De ser de la misma época que Jack Nicholson, simpatizaría con Los Angeles Lakers, pero actualmente London lo tendría complicado si hubiera de elegir entre Lakers, Sacramento Kings o Los Angeles Clippers. Así que estos serían, más o menos, con mucha imaginación, los gustos de las ficticias celebrities de finales del siglo XIX y principios del XX.

Ninguno de estos históricos autores supo de la existencia de la NBA ni de sus respectivas celebrities. Obviamente, sin su existencia, las actuales no hubieran sido jamás quienes son. En los partidos del Christmas Day será frecuente ver a algunos de los que aquí se menciona en las primeras filas de butacas. En fechas significativas su presencia en los pabellones aumenta, y así es como lo he querido ejemplificar. En cierta manera, cuando sus rostros aparecen en pantalla, también forma parte del show. En fin, feliz Navidad.

@PparelladaLJ

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Fecha | 24.12.2014 03:38

Otro draft maldito

Jugadores seleccionados en el Draft de 2014-/ Getty Images

Toda la NBA tenía sus miradas puestas en la nueva hornada de rookies que se presentaban al Draft de 2014. Se decía que era la mejor desde 2003, cuando aparecieron en la Liga los LeBron James, Carmelo Anthony , Dwyane Wade, Chris Bosh y compañía. Pero, tras unos meses de competición, las esperanzas de un impacto inmediato se han ido desvaneciendo. Parece que estos novatos tendrán un tiempo de adaptación más largo del previsto y ya sabemos que en el  segundo año aparecerá el temido rookie wall.

Lo cierto es que las lesiones no han respetado a casi ningún jugador en los primeros compases de la temporada. Entre los elegidos el ‘Top 15’, hasta tres jugadores van a causar baja todo el año, incluido el principal candidato a Rookie of the Year Jabari Parker. Otros seis han sufrido ya algún problema físico que ha mermado su rendimiento y otro ni siquiera ha debutado porque decidió quedarse en Europa. Esta extraña maldición que pareció empezar la noche del 26 de junio en el Barclays Center, cuando se supo que Isaiah Austin debía retirarse del baloncesto por una enfermedad justo antes de la ceremonia del draft, nos ha privado de ver el enorme talento que tienen jugadores como Julius Randle, Marcus Smart o Joel Embiid.

Nadie duda que ellos son el futuro de la Liga, aunque sus primeras temporadas puedan estar lejos de lo previsto. Hasta ahora entre los jugadores sanos, tan solo Andrew Wiggins ha sido capaz de mostrar una cierta regularidad acompañada de calidad. Habrá que esperar unos meses más para establecer un juicio definitivo, pero por el momento el Draft de 2014 está siendo decepcionante.

@SergiPrat1

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Fecha | 23.12.2014 07:45

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