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Rivas y la poción mágica

Elisa Aguilar y Anna Cruz, con el resto de compañeras, se abrazan tras meterse en la final continental./ FIBA Europe

Se mire desde el ángulo que se mire, el ‘fenómeno Rivas’ reclama a gritos que se le dediquen unos momentos de reflexión y análisis. Como aquella irreductible aldea de las aventuras de Asterix el galo, la ciudad del sureste madrileño lleva años ganándose a pulso un merecido protagonismo a base de nadar contracorriente en todos los frentes, ya sean éstos políticos, sociales, de sostenibilidad o deportivos.

La historia del Basket Rivas Ecópolis, subcampeón de la Euroliga femenina, es todo un ejemplo sobre cómo lograr hacer más con menos, una filosofía de moda a la que muchos se arriman por los tiempos que corren, pervirtiendo el concepto original, que es poner trabajo, ingenio, experiencia y sentido común al servicio de los recursos disponibles.

Detrás del club ripense se encuentra un proyecto macerado durante décadas en la mente de su director deportivo, José Juanas, un perro viejo del baloncesto femenino patrio, poco amigo de los focos y el personaje que mejor representa la figura del druida Panoramix en el Basket Rivas Ecópolis. El artífice de la poción mágica que llevó a las madrileñas a conquistar el título de campeones en la Copa de la Reina de 2011 -el primero de su historia-, y que en 2012, ya en un escalón superior, ha amenazado con hacer saltar por los aires las jerarquías del baloncesto continental, es un veterano entrenador que conoce los engranajes del baloncesto femenino como pocos en nuestro país. Años de oficio que han dado con la tecla capaz de hacer que este equipo-cenicienta se cepillara como si tal cosa al Galatasaray y al Fenerbahce en toda una Final Eight de la Euroliga, celebrada, y esto es sí que es de traca, en tierras turcas. Tamaña gesta no tiene antecedentes. Quien no sepa a qué nos referimos puede teclear rápidamente en Google las palabras “incidentes+Turquía+Galatasaray+Fenerbahce” y echar un rápido vistazo a las edificantes imágenes del partido que los dos conjuntos turcos jugaron el viernes pasado para hacerse una idea.

Entre los secretos del éxito de Rivas se encuentra una cuidada política de fichajes, que abarca desde la selección de cada miembro del cuerpo técnico, preparador físico, fisioterapeutas o gerente, hasta la última junior. Cuando en verano de 2010 Ros Casares decidió no hacer lo posible por retener a Amaya Valdemoro y Elisa Aguilar en un giro incomprensible de la directiva taronja, la capital y el proyecto ripense se presentaron como opciones muy atractivas para dos madrileñas de pura cepa. Dicho y hecho. Además de estas dos jugadoras, cuyas credenciales no dejan lugar a dudas, la estructura del equipo combina jugadoras experimentadas como Clara Bermejo, estrellas emergentes como Laura Nicholls o Anna Cruz -ésta última una realidad-, figuras en ciernes como Vega Gimeno, apuestas de futuro como la holandesa Kourtney Treffers y promesas formadas en la cantera del club como Paula Justel o Marina Lizarazu.

Mención aparte merece la gestión de los fichajes de las jugadoras foráneas. Donde los poderosos contratan a golpe de talonario, Rivas hace malabarismos cada año con un presupuesto hasta cuatro y cinco veces menor. ¿Cuáles son las claves? Experiencia, intuición y anticipación. Este año, a la incorporación de solventes jugadoras europeas (Sandra Pirsic, Iva Sliskovic -desafortunadamente de baja tras fracturarse el ligamento cruzado anterior-) hay que sumar los fichajes de norteamericanas de trayectoria contrastada (Essence Carson y Asjha Jones). Agentes y jugadoras saben que el club se ha convertido en un reclamo para revalorizarse. Le sucedió a DeWanna Bonner en 2011 y le está sucediendo a Anna Cruz, quien a estas alturas debe tener llamando a su puerta a media Europa.

Bajo el difícil signo de la coyuntura económica actual, el club probablemente se vea obligado a reinventarse de nuevo cuando llegue el verano. Habrá que esperar para ver qué conejo se sacan de la chistera esta vez en el Cerro del Telégrafo. Una cosa es segura: tanto los aficionados como las mayores potencias del baloncesto europeo no les quitarán los ojos de encima. Despacio y sin hacer ruido, Rivas se ha ganado todo el respeto y la atención del mundo del baloncesto.

@DarioQ76

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Fecha | 03.04.2012 09:26

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