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Sé lo que hicisteis en el Séptimo Partido

Peja Stojakovic, con la camiseta de los Kings de Sacramento en la temporada 2003-2004./Getty Images
Tras observar a Peja Stojakovic lanzar por encima del 50% desde la línea de tres durante la eliminatoria vs Lakers, incluído ese 6/6 en el histórico cuarto y último partido de la serie semifinal, resulta inevitable acordarse de los mejores tiempos del alero serbio en la la NBA. Seguramente, los aficionados al basket de la ciudad californiana de Sacramento hubieran dado por bueno a principio de los años 90 el único título a celebrar hasta la fecha en el siempre repleto Arco Arena, el de las chicas de Sacramento Monarchs, campeonas de la WNBA en 2005.

La franquicia de los Kings pasó de ser una de los equipos malditos (quince temporadas consecutivas con más derrotas que victorias) a ser uno de los que cuenta (o contaba al menos hasta hace un par de temporadas) con más seguidores en la NBA. Su juego atractivo y sus espectaculares jugadores cautivaron a una afición poco acostumbrada a buenos resultados. Todo comenzó en las temporadas 98-99 y 99-00, cuando el equipo conseguía su pase para la post temporada, aunque cayó en la primera ronda ante Utah y Lakers (forzando el quinto partido en ambas eliminatorias).

Jason Williams, Chris Webber, Vlade Divac, Doug Christie y un joven Stojakovic, eran los jugadores más destacados de aquel equipo de principios de la década, en el que también había sitio para veteranos como Jon Barry y Nick Anderson. Este roster consiguió pasar la primera ronda de play off pero los directivos decidieron, tras caer contundentemente ante los Lakers 4 a 0, forzar algunos traspasos para poder aspirar a algo más que colarse entre los ocho mejores. La salida de Chocolate Blanco Williams, uno de los jugadores más populares de la liga, supuso la llegada de Mike Bibby, un base con buena reputación universitaria pero olvidado en Vancouver. Los movimientos de la gerencia dieron los resultados esperados y esa misma temporada, la 01-02, los Kings conseguían más de 60 victorias y su clasificación para la final de Conferencia, convirtiendo a Sacramento en uno de los equipos más poderosos y, lo que era casi igual de importante, más atractivos de la NBA. Su particular canto del cisne.

Llegar hasta allí no fue fácil. Prórrogas, sanciones, lesiones o fallos en los últimos segundos eran una constante en cada partido decisivo, cada día en que el paso adelante era imprescindible para aspirar de verdad al anillo. Desde la mencionada temporada 98-99, cuando cayeron en el quinto partido ante los Jazz (antes la primera ronda se disputaba al mejor de cinco partidos), Sacramento ha perdido en el partido decisivo en seis ocasiones. Fueron las veces que tuvieron agallas para intentarlo.

En los cursos siguientes a la llegada a la élite en el 98 los Kings eran apeados, de nuevo, por los Lakers, por un ajustado 3 a 2 en la 99-00 y por el citado 4 a 0 en la 2000-01. La peor derrota llegó en la temporada 2001-02, su año mágico, cuando Sacramento (con el factor cancha a favor) perdía en casa en el séptimo partido. La victoria estuvo muy cerca pero el equipo de Phil Jackson, que acabaría proclamándose Campeón, se impuso tras una dramática prórroga, en la que, cómo no, Robert Horry, por entonces en LA, tuvo mucho que ver.

Después, cosecharon resultados idénticos: derrota en semifinales de Conferencia ante Dallas Mavericks y Minnesotta Timberwolves, rivales a los que teóricamente debían superar. En esas dos últimas campañas, las derrotas fueron las más frustrantes y dolorosas, además ya sin el enemigo íntimo de LA como justificante. Ante los Mavericks arrancaron con una victoria (que les servía para recuperar el factor cancha), pero acabaron cayendo con claridad…sí, en el séptimo partido. El pronosticado favoritismo de los Kings no pudo concretarse en gran medida por la lesión de Chris Webber. La derrota ante los Wolves en la 03-04 también, por supuesto, la duda ofende, en el séptimo y decisivo partido. Si la temporada anterior los Kings echaron en falta a Webber en la pintura, en esa eliminatoria les faltó posiblemente su mejor arma, la resolución en el perímetro. Con un Stojakovic muy desacertado, Adelman no tuvo muchas opciones de repartir minutos de juego, ya que contaba con la baja por lesión de Bobby Jackson, magnífico sexto hombre y aprovechadísmo microondas. Anthony Peeler, cortado años más tarde en Girona, era por entonces un jugador importante en las rotaciones pero no pudo jugar el decisivo encuentro por un intento de agresión a Garnett en el sexto partido.

En 2005 las críticas se acentuaron y traspasaron a mitad de año a Webber a Philadelphia, obteniendo en el intercambio gente como Corlin Williamson o Kenny Thomas, jugadores dignos pero muy lejos de ser unas superestrellas o jugadores franquicia en la liga. Con la marcha también de Vlade Divac, posiblemente el líder espiritual de ese vestuario, el resultado: buena regular season, eliminados por Seattle en primera ronda del Oeste.

¿Se ha acabado la magia en Sacramento? Hace tiempo, en realidad. Sin playoffs desde 2006, con rumores de movimiento de la franquicia desde la capital californiana hacia Anaheim y un posible lockout que agravaría la crisis financiera, el futuro es incierto y lejano. Kevin Johnson, ex estrella NBA en Phoenix y actual alcalde de la ciudad, continúa lidiando con los Maloof brothers. Puede que en 2013 ni siquiera se llamen como lo que fueron, al menos desde el punto de vista estético, una década atrás.

@dcana

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Fecha | 26.05.2011 12:16

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