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Serpientes de otoño: el representante

LeBron James./ Getty Images

Por serpientes de verano entendemos aquellas noticias que, en ausencia de otras de mayor calado a causa del parón estival, obtienen espacios y tiempos de cobertura que en otro momento del año no recibirían. Y tardan más en caducar, ya que el ritmo informativo es más lento. Perduran, evolucionan, generan nuevos episodios y a veces llegan a adquirir categoría de culebrón. Hay quien lo sabe perfectamente, lo planifica y desarrolla habilísimas estrategias de Comunicación para sacar excelente partido de esos vacíos. Pero no toca hablar de eso aquí, si quieren leer algo más les propongo este otro artículo sobre el asunto.

Cristiano Ronaldo./ Getty ImagesEn el mundo del Deporte, uno de los casos más típicos es el de los fichajes en el mercado futbolístico, trátese de rumores o de negociaciones que se alargan. Como no hay competición, resultados, goles y polémicas que renueven el aire informativo, el serial ocupa las páginas de los diarios deportivos y los minutos de los programas de radio un día sí, otro también y así a lo largo de dos meses. Recuérdese el año pasado con el largo transitar del Kun Agüero hasta que finalmente recaló en el Manchester City, o este año el fichaje de Modric por el Real Madrid, ya que tampoco ha habido nada más morboso o vistoso. Otro ejemplo reciente lo hemos vivido con el parón liguero a causa de los partidos de selecciones, lo que ha permitido que la “tristeza” de Cristiano Ronaldo haya desbordado ríos y se haya prolongado hasta el hastío.

En Baloncesto no es diferente, pero los tiempos son otros. Vale que normalmente sus serpientes pasan por ser menos agresivas y venenosas que las del fútbol, o si lo son muerden a menos gente. Pero también tienen su dimensión, su recorrido y su peligro. Lo que pasa es que los veranos suelen ser más activos. Entre otras cosas, porque por estas fechas solemos estar pendientes de la Selección en el Europeo, Mundial u Olimpiada de turno.

En baloncesto las serpientes son más de otoño, o si se prefiere tardo-estivales. Ese período hasta que comienza la Liga ACB y, sobre todo, hasta que arranca la NBA en noviembre. El ejemplo más claro y más largo lo tuvimos el año pasado con el lockout. Lo que se escribió, se habló y se especuló sobre si Kobe Bryant iba a jugar en Italia, si los Gasol se entrenaban con el Barça, equipos imaginarios, ligas alternativas, giras galácticas… Este año no tenemos ese fenómeno, pero no deja de correr el run run de movimientos, rumores, negociaciones… es que seguramente no tenemos otra cosa que contar.

Así, la ruptura de Pau y Marc Gasol con su representante de toda la vida, Arturo Ortega, es una noticia importante para la gente que vive el baloncesto por dentro, y hasta impactante para sus profesionales, comunicadores, agencias, sponsors… Pero para el gran público, seguramente hubiera pasado inadvertida de producirse en otro momento del año. Ahora, sin embargo, puede que genere ríos, riachuelos y manantiales. Si fue por esto, si por aquello, si la madre hace tres años, si un solar en Rumanía… Y por lo que se lee, parece que el divorcio –profesional, personal o ambos…- se habría consumado ya antes de los JJ.OO. de Londres. Pero sale a la luz ahora, cuando el terreno es más fértil para su difusión, y con todos los aditamentos para convertir la noticia en una historia por entregas. ¿Casualidad? ¿O, como decíamos al principio, puede que a alguien le interese sacar la serpiente a pasear…?

Enrique de Pablo

byenrique.wordpress.com

@EnriquedePablo

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Fecha | 14.09.2012 18:15

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