NBA

¿Me quiere o no me quiere?

el

Jason Collins./ Getty Images

Arranca del suelo una flor si la ves, una margarita o quizás un clavel. Tira de sus pétalos uno por uno y con el tono de voz más ridículo que puedas, sobre todo sin olvidar exagerar, pronuncia las siguientes frases con suficiente ritmo, marcando así una melodía: “¿Me quiere? No me quiere. ¿Me quiere? No me quiere”…

Lo pueden pensar jugadores los cuales, muy avanzada la regular season, son contratados, esporádicamente, acordando una unión de diez días. Esta medida propicia a los equipos poder completar la plantilla con miembros originarios de la agencia libre, o bien de la D-League, después del cierre del periodo de mercado. Los más sacrificados en estos asuntos son los jugadores contratados, quienes no tienen la certeza de si podrán acabar la campaña en el equipo y por consecuencia ni se plantean la posibilidad de seguir la temporada siguiente.

La inclusión de Jason Collins para Brooklyn Nets ha sido cuestionada. A priori su contratación parecía una pura estrategia de marketing, a pesar de que analistas entendidos en el deporte argumentaban su positiva aportación defensiva para el equipo, hecho que justificaba su fichaje. ¿Analistas económicos no escribieron sobre el tema? Tantas ventas generó y tan bien defendió la nueva incorporación de Nets que vencido el primer contrato firmó otro. Y otro… Hasta que le renovaron para finalizar la temporada y Collins jugará los playoffs.

Pasó lo mismo el año pasado con Chris Andersen para Miami Heat, a quien no le cuestionaron la jugada a pesar de contratar un ‘hombre pájaro’. Este prototipo de jugador desconoce cómo funcionará su adaptación en el equipo, pero ésta es su dinámica. De aquí que no sepan si les quieren o no les quieren. No es comparable esto a la contratación de Kevin Grow, el chico con Síndrome de Down que firmó por Philadelphia 76ers, o Amaris Jackson, niña de 10 años, desgraciadamente enferma de cáncer, quien también fue contratada, pero por Washington Wizards.

Injustamente se considera estrategia de marketing el fichaje de un jugador, y en contraposición otras gestiones las consideramos buena acción por parte de la Liga. Con todo el respeto del mundo, tiene de buena acción lo que tiene de estrategia mercantil, pero esto no se le critica al comisionado. Si un koala albino firmase por alguna franquicia, ¿desde qué punto de vista lo tendríamos en cuenta? Sin duda alguna sería la estrategia del koala, pero mientras tanto, no saquemos polémica de donde no la hay y miremos partidos de los Nets. Si Collins no juega como se espera de un jugador de su categoría criticaremos su incorporación, no antes.

Calendario basket4us
Clasificación basket4us


SPORTYOU