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¿Y ahora… qué?

Brendan Haywood ejecuta un mate ante Joel Anthony./Getty

Empezaré este artículo confesando mis pecados y reconociendo que empecé a escribir cuando el segundo partido de las finales llevaba pocos minutos del último cuarto, y Miami se colocaba quince puntos arriba. Wade anotaba un triple increíble y mientras todo el mundo se colocaba para un tiempo muerto, Lebron empezaba una de sus arengas y bailes de dudoso gusto. Pensaba escribir sobre la superioridad física de los de Florida que les permitía llegar a los finales de partido arrasando mientras el resto de equipos llegan con la luz de la reserva encendida.

Cual es mi sorpresa cuando mientras voy escribiendo presencio atónito como Dallas coloca en terreno hostil un parcial increíble de 20-2 y se coloca tres puntos arriba en el último minuto. El resto es historia. El Partido (y lo pongo con mayúsculas) acaba con un parcial de 22-5, para los texanos que permite a Dallas, ganar el duelo, igualar la serie, y robar el factor cancha. Esta noche me temo que en muchas redacciones de periódicos habrá pasado lo mismo que me ha pasado a mi. Después de empezar a escribir sobre la superioridad de Lebron, Wade y compañía, ahora hay que borrarlo todo y empezar a hablar de una serie igualada con todo abierto y en la que Dallas puede haber dado un duro golpe….¿o no?

A primera vista parece el mismo guión que las Finales de 2006 con los papeles intercambiados, con la única diferencia de que la remontada inverosímil se ha dado en el segundo partido y no en el tercero. Pero también es verdad que la superioridad física de Miami respecto al equipo de Carslise (y respecto a todos) es un hecho y eso no se pierde por lo que haya pasado esta noche. ¿El golpe moral dado por Nowiztki y compañía será suficiente para cambiar el destino de la serie o los chicos de Spoelstra, heridos en su orgullo irán a morder a Texas? Porque además la serie se traslada ahora, y Miami pasa a ser el enemigo de la grada y los Mavs, los ídolos.

Sinceramente, no se lo que va a pasar ahora, y dudo mucho que nadie lo sepa, porque todo parecía ir hacia un lado hace un rato, y de repente todo ha cambiado. Y parece que puede volver a pasar. En cualquier caso, lo que sigo viendo claro es que tendremos una serie larga e igualada, lo cual es una gran noticia para todos nosotros. Yo predije una final a 6 o 7 partidos, y creo que no voy mal encaminado. De momento, sólo puedo prometer no escribir mas antes de que acabe un partido… ¡Que llegue ya el tercero, por favor!

@DiegoCL11

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Fecha | 03.06.2011 12:22

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