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Calendario caprichoso y daños colaterales

Sancho Lyttle, en uno de los últimos partidos con Atlanta Dream antes de viajar a Polonia./GettyCon la marcha de Sancho Lyttle al EuroBasket que se disputa en Polonia las Atlanta Dream pierden uno de sus pilares básicos dentro de la pintura. Una de sus jugadoras clave deja la WNBA para alegría de los aficionados españoles, que están viendo de nuevo a la jugadora caribeña vestir la camiseta nacional. Pero este no es el primer daño colateral que sufre la franquicia de la ciudad de la Coca Cola (y de CNN también, por supuesto). Otra de las jugadoras que forman el juego interior, la bielorrusa Yelena Leuchanka, decidió desde primera hora renunciar a estar con las Dream en el arranque liguero.

¿Se imaginan un campeonato europeo solapado en fechas con la temporada NBA? ¿Son capaces de ver a Nowitzki o Gasol renunciando defender los colores del equipo que les paga (y bien)? Evidentemente eso no ocurre con la mejor competición de baloncesto masculino del mundo, pero ¿y por qué en la WNBA sí? Quizás el bajo salario que perciben las jugadoras o lo corto de la competición hace que sus franquicias no presionen más a sus jugadoras. Yo te doy tú me das. Esa parece que es la clave del éxito. Te dejo ir a Polonia pero luego vuelves y aprietas hasta el final, además de dejarte sin preparación previa junto a su selección, caso de Lyttle. Marynell Meadors, su entrenadora en Atlanta, calcula que la jugadora se perderá un máximo de seis partidos. En el caso de Leuchanka, el compromiso es volver tras el campeonato. Las apuestas dan a ambas selecciones opciones de apurar el campeonato hasta el final. ¿Querrá Meadors que España y Bielorrusia caigan a las primeras de cambio?

A Sancho Lyttle le honra su decisión de estar junto a Valdemoro y compañía en Katowice. ¿Pero cómo les sienta a los equipos este éxodo de jugadoras? Otras jugadoras como Abrosimova, Gruda o Veselá han optado por defender a sus países. Un caso curioso es el de Lauren Jackson, estrella de las Seattle Storm, que recientemente llegó a un acuerdo con la franquicia del estado de Washington de cara a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La australiana se centrará en preparar la cita olímpica con su selección. O lo que es lo mismo: se perderá el inicio de la próxima temporada en la WNBA, concretamente los meses de mayo, junio y julio. Lo que en otro tipo de competición conllevaría un monumental enfado de directiva, entrenador y aficionados, es acogido en el seno del equipo de Seattle con normalidad. “Lauren es una de las mejores jugadores que he podido entrenar, por lo que aprecio su decisión de luchar por el oro olímpico. Es clave en la búsqueda de las Opals de la medalla de oro y respetamos su decisión. Estaremos listos para empezar la temporada 2012 sin ella y será bienvenida después de las Olimpiadas”, afirma su entrenador Brian Agler. Por su parte, la directora ejecutiva de las Storm, Karen Bryan, da “un apoyo total a la decisión de Lauren”.

El tema calendarios, fechas y competiciones solapadas no es nuevo ni único en el baloncesto. Ocurre en otro tipo de competiciones como el futbol, donde los compromisos amistosos de las selecciones nacionales choca de frente con los intereses de los grandes clubes del balompié mundial. También ocurre por ejemplo con competiciones oficiales como la Copa América o como el campeonato africano de naciones, este último además suele coincidir de lleno con las principales ligas europeas como nuestra Liga BBVA. Urge por tanto un consenso que racionalice la temporalidad de las competiciones internaciones porque, a fin de cuentas, sin el espectador no tienen sentido. Pero ojo, ¡al loro! (como diría aquel…), los principales protagonistas siguen siendo de carne y hueso y también tienen derecho a descansar…

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Fecha | 21.06.2011 14:27

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