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Carta a un anfitrión afligido

Lituania./ FIBA

Querida Lituania:

Comprendo vuestra aflicción y vuestra sensación de ruina profunda tras la inesperada derrota ante Macedonia que os ha dejado sin opciones de medalla en el Eurobasket que organizabais. Me hago cargo de que ser anfitrión y caer en el traicionero cruce de cuartos es un golpe muy difícil de superar, más aún cuando me consta que sois un país que vive el baloncesto como ningún otro deporte y que lleva como bandera a su selección y a los grandísimos jugadores que todos saben que habéis dado.

Más allá de comprender vuestro estado y ser consciente de que os costará superarlo, mi intención en esta carta es aliviaros un poco la desazón. Ya sé que las desdichas y desastres de otros no debieran servir de consuelo a los grandes, pero a lo mejor sí os sirve, a fin de despejar vuestros pensamientos, recordar lo que otros han hecho cuando tuvieron la ocasión de ser anfitriones.

Nosotros mismos, aunque tuvimos una heroica en 1973, cuando organizamos nuestro primera gran cita y le ganamos nada menos que a la abominada Unión Soviética en semifinales (supongo que con más de un súbdito vuestro), después hemos hecho de las nuestras. En 1986 organizamos un Mundial, teniendo por entonces un equipo que era subcampeón olímpico y que aspiraba, se decía, a todo. Y fuimos tan listos diseñando el sistema de competición que bastó una derrota en la primera fase, ante Brasil, para dejarnos fuera de toda opción a medalla. Terminamos quintos. En 1997 volvimos a organizar un Eurobasket, pero por entonces no andábamos para grandes empresas, y no pudimos ser más que sextos y dar gracias.

Jon Robert Holden (Rusia) y Pau Gasol (España)./ Getty ImagesPero justo diez años después, ya con un equipo de oro y Campeón del Mundo, afrontamos con toda la ilusión el desafío de ser anfitriones y campeones. Entonces alguien decidió echar a los verdaderos aficionados del Palacio de los Deportes, donde se jugó la fase final, y llenarlo de VIPs, políticos, modelos, directores de cine… y sin una pista que animara y jaleara, los rusos se creyeron que jugaban en casa, Holden se sintió Michael Jordan en aquel mítico último minuto ante los Jazz, y Kirilenko le birló el MVP a Pau Gasol y a Calderón.

Ahora organizamos el próximo Mundial, en 2014, y os confieso que ya ando temblando. Bueno, y de cuando organizamos un Mundial de Fútbol, ya ni os cuento.

Italia, con lo que son, ha organizado tres Eurobaskets y no ha ganado ninguno, todo lo más una plata en 1991 ante una Yugoslavia inabordable. Y Francia, que en 1983 no estaba ni para oler las medallas, en 1999 se lo tenían bien creído, pero en esto llegó un Herreros mo-nu-ment-tal que les dejó fuera de la final.

Grecia sí se lo montó bien en el primero que organizó, en 1987. Su triunfo contra todo pronóstico, batiendo a Yugoslavia en semifinales y a la URSS en la final, llevados en volandas por ese Pabellón de la Paz y la Amistad que en realidad era el Templo de la Guerra, les instaló en una élite de la que ya no se han bajado desde entonces. Cierto que no han podido repetir el oro en otras citas como anfitrión –han organizado Olimpiada, Mundial y otro Europeo- pero nunca bajaron del quinto puesto.

Otros que se lo han montado de cine han sido los turcos. Un Europeo y un Mundial han llevado a su casa en lo que va de siglo, y se han aupado a subcampeones en los dos. Cruces muy sibilinamente diseñados, un público caliente y claro, un buen equipo, pero que justo un año después de su plata mundialista se ha quedado fuera de los ocho primeros de Europa.

Y en fin, la de cal y la de arena la han dado Yugoslavia, Alemania… y la URSS, que ganó dos Europeos en casa pero que en 1980 organizó una Olimpiada sin Estados Unidos… y fue bronce. Claro, me estoy refiriendo a los tiempos modernos, que diría Chaplin. Porque vos sí que organizasteis y ganasteis un Europeo, en 1939. También Hungría, hasta Egipto (¿Egipto un Europeo?).

Bueno, pues al final va a resultar que los únicos que no nos hemos comido un colín en casa somos nosotros. Me parece que me vais a tener que consolar vos a mí.

Lituaniamente, digo atentamente…

@EnriquedePablo

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Fecha | 17.09.2011 17:16

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