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El cuento de Caperucita

Rajon Rondo (Boston Celtics) v EA7 Emporio Armani Milano./ Getty Images

Europa sigue a la misma distancia de la NBA por más tours que se organicen y partidos de regular season que se disputen en territorio europeo. Tampoco el papel de los europeos, cada vez más relevante en la última década, en los equipos americanos parece dar el empujón definitivo a esta quimera.

El comisionado de la NBA en su última comparecencia ante los medios de comunicación no ha podido ser más claro. Uno no, varios sí. ¿Cuando? Qui lo sa.

Los rumores sobre la posibilidad de la ampliación de equipos fuera de territorio norteamericano se había generalizado en las últimas fechas. No sólo Europa -por aquello de los partidos de pretemporada de Dallas Mavericks y Boston Celtics– aparecían en la nómina de candidatos. El cada vez influyente mercado latino de paises como Puerto Rico, República Dominicana o México -cercanos geográficamente además- también se queda de momento con la miel en los labios. Sin embargo, proyectos como la vuelta del basket NBA a Seattle para dentro de tres temporadas y otro pendiente como el de Las Vegas, si tienen viso de salir adelante

El cuento de la división europea de la NBA ya lo llevo escuchando desde hace tanto tiempo que la pobre Caperucita ha pasado de niña a mujer, le han salido canas y la NBA la continúa viendo por televisión.

Es verdad que la presencia de un solo equipo europeo no tiene mucho sentido. El meollo de la cuestión está en las palabras de David Stern. “Si alguna vez la NBA tuviera presencia constante en Europa debería ser con al menos cinco franquicias”. Desde hace alrededor de una década suena ese “si alguna vez…”. Pasan los años y los avances en ese sentido son prácticamente inapreciables. Giras y más giras. Dos partidos de regular season en Londres la pasada campaña y poco más.

Todos sabemos que no es precisamente Londres una ciudad donde la cultura de baloncesto la percibas por todos los rincones. ¡Vamos, que no tengo muy claro que sea ese el caldo de cultivo idóneo para que crezca la tan manida división europea! La disputa de los Juegos Olímpicos en la capital británica le ha dado un fuerte empujón a su proyecto de selección nacional, pero ese episodio mucho me temo ha llegado ya al final.

Igual mi percepción es errónea y no haga falta una ciudad con cultura de baloncesto para asentar un proyecto de semejante envergadura. Dejo la puerta abierta a la duda.

La crisis en el viejo continente no va a ayudar a que esa lejana vez se concrete más pronto que tarde y la historia de amor/desamor entre la NBA y Europa es continua. A un posible le sucede un AHORA NO. El gato y el ratón continúan jugando. ¿Hasta cuando?

@pilarcasado

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Fecha | 15.10.2012 15:00

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