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El deseado Oro Olímpico (II): historia de Estados Unidos

Equipo USA 2012./ Getty

Pues claro que asusta el plantel que ha anunciado Estados Unidos para los Juegos Olímpicos. Aunque se haya caído Griffin. Aunque se cayeran otros antes. Un equipo sideral, que sólo con su presencia ya cercena los sueños y aspiraciones de cualquier otro. Llámese España, Argentina, Brasil

Ya cuando competía con universitarios, ese país siempre se tomó más en serio las olimpiadas que los mundiales. A éstos solían ir más en plan experimental, mientras que en las otras no ganar el oro era una afrenta. Así sucedió en Munich’72, donde nunca reconocieron la derrota en la final ante los soviéticos en el último segundo, ni siquiera acudieron a recoger esa sucia medalla de plata. En Montreal’76 no querían sorpresas y no las hubo. En Moscú’80 no comparecieron por el boicot que decretó Jimmy Carter, por eso –y por el despiste de la URSS en casa-, aquella gran Yugoslavia puede exhibir un oro olímpico en su palmarés.

Y por eso también, entendieron que Los Angeles’84 era como la madre de todas las olimpiadas. Quizás por primera vez llevaron lo mejor de lo mejor, en realidad era un equipo NBA: Jordan, Ewing, Perkins, Mullin, Robertson… y ya no nos acordamos de Tysdale, Koncak, Alford… casi igual de buenos, pero de los que casi no se supo luego en la Liga profesional.

Entre esa cita y la de Seul’88, ganaron un Mundial, el de España en 1986, con gente de tercer año como David Robinson y de cuarto, con aquel Tyron Bogues que medía 1.58… Pero a Corea volvieron a llevar teóricamente lo mejor, el propio Robinson ya en quinto y aquel Danny Manning que se presumía la nueva sensación de los años venideros, antes de que la rodilla le amargara su carrera. Parecía que se lo iban a llevar otra vez de calle, sólo con su defensa ese equipo estrangulaba cualquier cosa. Pero en semifinales salió respondona la URSS –la última ya en unos Juegos- a hacer el partido de su historia y de la vida de esos jugadores: Sabonis, Kurtinaitis, Marchulenis… se ganaron su futuro en la NBA y relegaron a Estados Unidos a una humillación sin precedentes: jugar por la cochambrosa medalla de bronce. Y una decisión: ya nunca más irían con universitarios. Salvo excepción, salvo huelga, salvo algún Christian Laettner testimonial.

Por eso la historia de Barcelona’92 nos la sabemos de memoria -¿quién puede olvidarse del dream team, por cierto el único y genuino acreedor a ese nombre?- y en Atlanta’96 y Sidney’2000 no hubo prácticamente sobresaltos, si acaso un triple que se le salió a Jasikevicius en la semifinal de la segunda.

Nadie sabe qué tendrían en la cabeza cuando llegaron a Atenas’2004. El caso es que el primer partido lo perdieron con Puerto Rico ¡de 19!; luego les batió Lituania, en semifinales Argentina… salvaron una infame medalla de bronce. ¿Recuerdan el equipo? Tim Duncan, Emeka Okafor, Carmelo Anthony, Carlos Boozer, Richard Jefferson, Shawn Marion, Lamar Odom, Amare Stoudemaire, Allen Inverson, LeBron James, Stephon Marbury, Dwyane Wade. Pues tampoco está tan mal, ¿no?

Y aunque los mundiales fueran un compromiso menor, dos años después, en Japón, un equipo muy similar se quedó otra vez para el cochino bronce al perder en semis con Grecia; pero es que si nos remontamos más atrás, en los de Indianápolis de 2002, entrenados por George Karl, habían hecho el ridículo de quedar sextos en su casa. Así que ocho años llevaban sin llevarse un oro cuando llegaron a Pekín’2008, y no podían permitirse la menor licencia. Esta vez no faltó ni Kobe Bryant y no hubo opción para nadie, por mucho que en la final un triple de Garbo nos acercara a dos puntos en el último cuarto…

Y cierto que el equipo que presentan ahora en Londres quita el hipo…

Enrique de Pablo
http://byenrique.wordpress.com

@EnriquedePablo

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Fecha | 13.07.2012 16:03

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