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Christian Laettner, el jugador que nunca fue

Christian Laettner #32 de Duke University Blue Devils./ Getty Images

Tal día como hoy, la noche del  28 de marzo de 1992, Grant Hill sacó de fondo y envió el balón con todas sus fuerzas veintitrés metros más allá. Quedaban 2.1 segundos. Su equipo, Duke, iba perdiendo el partido por un punto tras una canasta inverosímil del base de Kentucky Sean Woods en la cara de Christian Laettner. Era el final de la primera prórroga. En la bombilla contraria estaba el propio Laettner, un pívot blanco de 2 metros y 10 centímetros, esperando a que el balón le llegase mientras le cubrían dos jugadores. Esa misma jugada la habían intentado realizar meses atrás ante Wake Forest y el balón se había salido de la cancha. El Spectrum de Philadelphia observaba silenciosamente como el esférico, esta vez sí, iba acercándose al jugador interior de Duke. Se alzó casi hasta el techo donde recogió la bola, aterrizó en el parqué, hizo una finta de espaldas hacia la derecha y volvió sobre sus pasos. Realizó una suspensión limpia cayéndose hacia atrás casi pisando la línea de tiro libre y la pelota naranja salió de sus manos. Quedaban sólo dos décimas de segundo.

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Y anotó.

Con esa canasta metía a su equipo por cuarta vez consecutiva en la Final Four.  Aquél partido lo acabó con una actuación perfecta: 10/10 en tiros de campo y 10/10 en tiros libres para anotar 31 puntos. No era la primera vez que hacía algo parecido. Dos años antes, en la misma fase del torneo apeó a Connecticut con otro lanzamiento sobre la bocina cuando sólo era un sophomore (jugador de segundo año). Al finalizar el partido y con el paso de los años acabaron bautizando aquél Kentucky contra Duke como “el mejor partido de la historia del baloncesto universitario”. Y el mejor jugador del mejor encuentro jamás disputado fue Christian Laettner. Ese año ganaron el Torneo NCAA por segunda vez consecutiva y Laettner finalizó su ciclo universitario como uno de los cuatro jugadores de la historia en jugar en cuatro veces consecutivas (el ciclo del jugador universitario, por lo general, son cuatro años) la Final Four, siendo el único que jugó todas como titular.

Christian Laettner en JJ.OO. Barcelona 1992./ Getty Images

La guinda de aquel año fue ser seleccionado en el último corte por delante de un tal Shaquille O’Neal para jugar en el equipo de Estados Unidos en los JJ.OO. de Barcelona 92′ o más comúnmente conocido como el ‘Dream Team’. Fue el único jugador no profesional de aquél equipo.

No es mala carta de presentación para este chico nacido en un pueblo a menos de setenta kilómetros de las cataratas del Niágara y con la costa de canadiense al fondo, Angola, al sur de Buffalo, perteneciente al Estado de Nueva York.

Fue en la ciudad de Buffalo donde comenzó su carrera de jugador de baloncesto en el Nichols School. Más de 2000 puntos durante su periplo llamaron la atención de Mike Krzyzewski, actual entrenador del USA Team de baloncesto campeón  de los JJ.OO.de Beijing 2008 y del Mundial de Turquía 2010 y que por aquél entonces era uno de los entrenadores más prometedores del mundo del ‘College Basketball’. Fue en 1989 cuando Christian llegó a Durham y desde entonces se convirtió en una estrella. Era un jugador interior capaz de correr la cancha como un alero, capaz de anotar tanto en el poste bajo como de media-larga distancia. Tenía mucho carácter y era especialmente arrogante. Coach K lo definió de la siguiente manera: “Chris es una llama. Esa llama podía calentarte la casa o bien quemarte el edificio”. Esto unido a su estatus de estrella del mejor equipo del baloncesto universitario le convirtieron en gran reclamo publicitario y sobre todo para las chicas de EEUU. Chris era un jugador especial y como tal fue tratado desde muy joven.

Christian Laettner (Minnesota Timberwolves)./ Getty ImagesAcabó siendo elegido en el número tres del draft de 1992 por Minnesota Timberwolves, sólo por detrás de Shaquille O’Neal y Alonzo Mourning. A pesar de tener un buen inicio, su carrera como profesional distó bastante de ser fructífera. Una lesión en el tendón de Aquiles de su pierna en la temporada 98-99 terminó por sentenciar una carrera en claro descenso. Se retiró en 2005 y se convirtió en un importante hombre de negocios. Junto Brian Davis (ex-compañero en el equipo de la universidad) y otras personas es propietario del DC United de la Major League Soccer y también estuvo a punto de comprar los Memphis Grizzlies de Marc Gasol.

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Fecha | 28.03.2012 10:11

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