Cargando Cargando...

El tesón de Kawhi Leonard

Kawhi Leonard./ Getty Images

Una simple llamada. Una simple llamada de teléfono basta para desmoronar cualquier vida. Así es esa acompañante de lujo que te embelesa y te hace soñar para luego dañarte suspiro a suspiro. Una simple llamada es suficiente para priorizar de nuevo y darte cuenta de que lo que planeas no tiene sentido alguno si no tienes en cuenta a la muerte.

El 18 de enero de 2008, el joven Kawhi Leonard de 16 años recibió una llamada mientras volvía de un partido de baloncesto. Atendió, escuchó y colgó. Su madre había escuchado claramente el tono telefónico y había visto de reojo a su hijo responder. El silencio se prolongó por apenas dos, tres segundos; una eternidad aun en esta fulgurante vida.

– Mamá, dicen que mi padre ha muerto.

– ¿Qué?

– Mi padre está muerto.

– ¿A qué te refieres? ¿Qué ha pasado?

Su hermana le había llamado, pero no le contó muchos detalles. Con voz entrecortada, sólo había acertado a comunicar lo importante: la muerte de Mark Leonard, de 43 años de edad. Tampoco hubiese podido contar mucho más pues nunca lo hubo. Mark, dueño de un negocio de lavado de coches en Compton, California, había muerto tras recibir diez disparos por una disputa con unos clientes de los que, tres años después, nadie sabe nada.

Kawhi tuvo que jugar la noche siguiente con el equipo del Martin Luther King High School de Riverside. Anotaría 17 puntos pero no podría ganar al instituto de, maldita ironía de la vida, Compton. El bocinazo final fue como si le despertara. No había derramado ni una lágrima desde que había conocido la noticia. Quizás esperaba que fuera otra persona, o que hubiera habido algún fallo de juicio. Soñaba mientras jugaba. Pero el último bote le golpeó con la verdad como puño.

Kawhi, que creció con su madre pero que siempre tuvo una relación muy estrecha con su progenitor, tuvo que adaptarse a la nueva vida sin el espejo en el que fijarse. La persona que le había enseñado todo y que le había dado de todo para evitar que tuviera una infancia tan dura como la que él había tenido, se había ido. Así de fácil.

Kawhi Leonard./ Getty ImagesLeonard llevó su apellido orgulloso a San Diego, irrumpiendo en la NCAA gracias a su increíble salto, a su hambre y a la gran ética de trabajo heredada. Mr Basketball California, título ganado en su último año de instituto, se quedó en 2,01 metros de altura y en un fuerte alero que llegaba a los Aztecs tras hacer 22,6 puntos, 13,1 rebotes, 3,9 asistencias y 3 tapones por encuentro.

En sus dos años universitarios, volvió devotos a aquellos que se cruzaron en su camino, destacando su esfuerzo diario, su capacidad de liderazgo y su constante avidez de mejora. Con un gran tatuaje en su brazo derecho que recuerda a su malogrado padre, se consagró como un ‘3’ de físico inmejorable, gran penetrador y dubitativo tirador desde el perímetro. Sobre el asunto nadie le pregunta; sólo su voz interior e innata. Aunque no quiere saber. “No estoy seguro de qué pasó, más allá de que un desconocido irrumpió en la cadena de lavado y disparó a mi padre” afirmó a la CBS meses atrás. “Creo que es mejor para mí no saber quién fue”.

Seguro de que el ser humano desea la venganza en cuanto tiene la sed, prefiere mantenerse en la ignorancia y limitarse a mantener orgulloso a su padre, esté donde esté. Con él practicaba todos los veranos y con él supo que para alcanzar la grandeza deportiva debes encontrar primero la vital, y estar feliz con uno mismo. Así, es realmente complicado conocerle fuera de la pista. No es muy dado a situarse bajo los focos, si bien no rehúsa nunca atender a una entrevista. Callado y tímido, su madre admite también a la CBS que “nunca habla de ello”, refiriéndose a la muerte de su padre, “pero todas las noches piensa en él”.

Su entrenador en San Diego, Steve Fisher, le definió una vez como “rata de gimnasio”, ya que “siempre está buscando mejorar”. Lideró a la SDSU a la March Madness y confirmó su nombre como uno de los más prometedores del panorama nacional. Pero nunca fue punto de atención ni tema de conversación. Su juego de intangibles, de hacer el trabajo sucio y de defender gracias a su envergadura y su buen movimiento lateral no llaman tanto la atención como anotar. Pero es igual de importante para ganar.

Y por eso los Spurs se hicieron con sus servicios sacrificando a George Hill, mandado a los Indiana Pacers por el pick 15 utilizado en Kawhi, y el 42 que fue empleado en el prometedor letón Davis Bertans. San Antonio ha ganado anillos a base de trabajo duro, de tesón y humildad. Y en eso, Kawhi Leonard es probablemente un Top3 de esta hornada de jugadores.

La noche del draft se encontraba sin palabras. “Creo que mi padre estaría orgulloso de mí”. Su madre, siempre su sombra, le rebatió: “Sé que lo estaría”. Varios meses después, y tras el temible lockout, Kawhi ya ha sido titular en 13 de los 23 partidos que ha disputado. Sus promedios son de 7 puntos y 5 rebotes en 23,7 minutos de juego por noche. Ha alcanzado los 19 puntos (ante Milwaukee) y los 11 rebotes (ante Houston) demostrando lo que puede llegar a ser.

Sí, los Spurs lo han vuelto a hacer: han vuelto a robar en el draft.

Kawhi Leonard./ Getty Images

Consulta los partidos de tu equipo: Calendario de los San Antonio Spurs

Continúa la conversación: Foro de los San Antonio Spurs

  Compartir en Facebook
Fecha | 04.02.2012 19:30

Recomendamos