Cleveland Cavaliers

El último tren de Cleveland

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Cleveland Cavaliers./ Getty Images

Si se piensa en Cleveland Cavaliers es inevitable hacer una unión sistemática con dos términos negativos que describen su temporada a la perfección: decepción e irregularidad. Se empezó el año con ilusión, con la esperanza de que ésta sería la temporada en la que, liderados por Kyrie Irving, por fin se clasificarían para los playoffs desde que LeBron James cambiara Ohio por Miami. Pero en apenas unas semanas ya se había pasado de la ilusión a la decepción y una sensación de mediocridad invadió de nuevo a los Cavs. Sin embargo, a los de Mike Brown aún les queda un último cartucho que quemar para colarse entre los ocho mejores equipos del Este.

En un principio todo lo que podía salir mal salió mal, desilusión personificada en dos nombres propios: Anthony Bennet y Andrew Bynum. El rookie no está mostrando ni de lejos el nivel que se esperaba de un #1 del Draft, mientras que Bynum mostró su lado más díscolo y decepcionante y en ningún momento se le vio comprometido con el proyecto de los Cavaliers. Además, Irving no ha sido ese gran líder capaz de guiar a los suyos por la senda de la victoria. Nadie duda del talento del último MVP del All-Star, nadie puede criticarle por sus números (promedia 21.5 puntos y 6.3 asistencias), pero se suele echar de menos la faceta de base líder capaz de dirigir al equipo, leer los partidos, entender el juego del rival y adaptarse a ello en cada situación.

Hace un mes los Cavaliers encadenaron seis victorias consecutivas que les dieron un empujón en la clasificación, y aunque desde entonces han sumado más derrotas que victorias se han subido al tren de los playoffs con un mes de competición por delante. La llegada de dos veteranos como Luol Deng y Spencer Hawes han dado un poso de experiencia en uno de los grupos más jóvenes de la NBA. Especialmente  bien le ha venido a la llegada de Hawes a Irving, que ha encontrado un buen socio bajo el aro. Más de la cuarta parte de sus asistencias que acaban en canasta son para el ex de Philadelphia 76ers. Sin embargo, la capacidad ofensiva sigue siendo uno de los principales problemas de Cleveland (son el peor equipo en porcentaje de tiros de campo), algo que deberán mejorar, y mucho, si quieren cumplir su objetivo.

No será nada fácil para los Cavs acabar entre los ocho primeros, especialmente teniendo en cuenta el calendario que les espera. En los próximos días se enfrentarán a Los Angeles Clippers, Miami Heat, Oklahoma City Thunder, Houston Rockets, Toronto Raptors o Indiana Pacers. Un final de marzo infernal al que le seguirá un mes de abril más asequible. 16 partidos tienen los Cavs por delante para no hacer de esta temporada otro fracaso, 16 oportunidades para volver a ilusionar a una afición que sigue anhelando el pasado.

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