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Fiebre del sábado noche (V)

Antoni, técnico de los Knicks, mira el salto de alegría de Landry Fields y Jeremy Lin./ Getty

My love is your love
Cuando empiezo a escribir esto son las 5:05 de la madrugada. Con los auriculares puestos y sonando Whitney Houston, me imagino a Mike D’Antoni sonriendo y abrazando a Jeremy Lin. Un salvador inesperado. Una explosión. Un fenómeno apabullante en la NBA. No sabemos si una estrella fugaz o perpetua pero D’Antoni le susurra al oído “My love is your love” (mi amor es tu amor…me has salvado y aquí me tendrás siempre) Lin sonríe y disfruta de su momento. Con los Knicks habiendo ganando cinco partidos seguidos, entre ellos a los Lakers en el Madison, Lin sabe que tiene las llaves del corazón de D’Antoni y de muchos fans de uno de los equipos con más seguidores en todo el mundo. La capital del mundo está a sus pies desde la semana pasada. “My love is your love”.

I have nothing
Los Cavs lo intentan pero la mayoría de las noches,no pueden. Varejao puede decir adiós a la temporada y el rookie Irving no es suficiente para salvar dignamente la temporada. Cuando ganan, lo hacen con lucidez y se aprovechan del “efecto lockout” frente a rivales potentes. Esto sucede poco. Las habituales derrotas nos dejan unos tanteos escandalosos. Frente a los Sixers sigue esa línea. Desde que se fue LeBron…un solar. Y Cleveland entera canta “I have nothing

When you believe
Los Nuggets creen en los milagros y en ser un equipo hasta las últimas consecuencias. Cuando crees de verdad, se producen acontecimientos inesperados para cualquiera. Si permanecemos juntos y vamos en la misma dirección, hasta cuando la oscuridad lo inunda todo (5 derrotas seguidos y jugadores clave lesionados), hay que creer. La victoria frente a Pacers es el mejor ejemplo. Y la culpa la tiene George Karl. Un apóstol de la unión y de la creencia del “todos juntos”. Sea cual sea el rival y lo que nos acontezca, creeremos.

It’s not right but it’s okay
San Antonio ganó a New Jersey. Algo esperado. Pero la noticia de la vuelta de Manu Ginobili es lo más importante. Los Spurs vuelve a estar completos. Con Parker como All Star y Duncan siendo decisivo (más de lo esperado), el reestreno de Ginobili es la mejor de las noticias para Popovich. El argentino no estuvo,numéricamente espléndido pero su mera presencia significa mucho para los suyos y para los rivales.

I will always love you
Van Gundy coge el micro. Otis Smith le acompaña. Un dueto de karaoke para declarar su amor incondicional a un Dwight Howard que sigue a lo suyo. Cumpliendo expediente. Sin más. Una victoria más, un partido menos. Ha escuchando esta canción muchas veces y ya le cansa. Howard mira como si la cosa no fuera con él; esta declaración de amor no es la que desea. No hay pruebas para creer en ese “siempre te querré”. Desea marchar. Los Magic ganan pero Howard sabe que no es su sitio. Kobe tampoco le quiere pero Deron sí. Y Cuban también le canta lo mismo. Hasta después del All Star, nada de nada.

@ICano14

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Fecha | 12.02.2012 07:02

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