Houston Rockets

El inoportuno bajón de James Harden

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James Harden

“Soy un jugador de baloncesto y, como tal, lo que quiero es jugar. Ya descansaré cuando haya terminado. El entrenador ya sabe que no debe venirme con la intención de pedirme que descanse. Yo no soy así. Yo lo que quiero es jugar y el resto no me importa”, decía James Harden en marzo. En plena carrera por el MVP, el base de Houston Rockets dejó claro que él no era nada partidario de los descansos. Dos meses después, tras la eliminación de su equipo a manos de San Antonio Spurs en la segunda ronda de los Playoffs 2017, hay quien maldice por ese alarde del jugador franquicia del conjunto texano. Una exposición en muchos casos innecesaria en términos colectivos que ha acabado pagando cara.

Tras la derrota en el Game 6, todos los ojos miraron hacia ‘La Barba’. 10 puntos -igualando su anotación más baja de esta temporada- en un 2 de 11 en tiros de campo a los que sumó 6 pérdidas, algunas de ellas inexplicables. El analista de ‘ESPN’ Stephen A. Smith llegó incluso a decir que James Harden parecía “drogado” en ese encuentro. Lejos de buscar excusa alguna, él asumió la culpa: “Todo recae en mis hombros. Es muy duro, especialmente por cómo hemos perdido en casa el sexto partido, pero ha ocurrido y ahora hay que mirar para adelante”.

Mike D’Antoni dijo tras el choque que Harden había pasado por un resfriado en los últimos días, aunque el propio jugador aseguró que estaba bien. Lo que sí dejó claro el técnico de los Rockets es que la próxima regular season no dudará dos veces a la hora de sentar a su estrella cuando crea conveniente que le hace falta descansar: “Todos los grandes jugadores creen que pueden hacerlo todo, pero tal vez tendría que haber parado en algún partido. Es algo de lo que tenemos que hablar, pero esa también es su grandeza, así que es difícil. Puedo liberarle algo y darle más confianza a otros jugadores como Patrick Beverley en el manejo de la pelota. Nos sentaremos, ahorraremos su energía, haremos que juegue menos y lo manejaremos mejor. Trabajaremos juntos, pero un partido no puede empeñar el trabajo de nueve meses. Ha hecho una temporada histórica y podemos mejorarlo”.

El año pasado, muchos achacaron la derrota de Golden State Warriors en las Finales al físico tras una regular season en la que forzaron hasta el final para conseguir el récord de victorias. Es algo complicado de demostrar, aunque desde luego que es un punto a tener en cuenta. En el caso de Harden, ha bajado su velocidad media por partido de las 3.68 millas/hora de la temporada regular a las 3.53, que se quedó en 3.36 en el último partido, según datos de la NBA. Mientras tanto, por ejemplo, LeBron James se ha mantenido en un constante 3.75 pese a haber llegado a seis Finales consecutivas.

En la NBA actual cada vez es más frecuente el descanso de las estrellas y ‘King James’ es un gran ejemplo en ese sentido, pero no el único. Antes de coronarse como MVP de las Finales 2014, Kawhi Leonard había sido el 138º jugador en el ranking de minutos por partido esa regular season. En 2015, Andre Iguodala había sido suplente durante todo el año antes de lograr ese galardón, mientras que el propio LeBron James MVP de las Finales 2016 había tenido un descanso extra de 19 días durante los playoffs gracias a lo rápido que Cleveland Cavaliers resolvió sus primeras eliminatorias. Gregg Popovich es también muy dado a sentar a sus estrellas en determinados partidos para evitar la excesiva acumulación de minutos, prevenir lesiones y a la vez dar una oportunidad a la segunda unidad para crecer y ganar confianza. Visto lo visto, descansar ayuda.

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