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José Manuel Calderón, en tierra de nadie

José Calderón defendido por el base de los Lakers, Derek Fisher./Getty Images

Es fácil presuponer que cuando te llamas José Manuel Calderón, eres el base titular de una franquicia NBA y renuevas hace tres veranos por cinco temporadas a razón de 40 millones de dólares, uno debe sentirse realizado en la vida. Más aún si eres pieza fundamental de la selección española de baloncesto. Y, por supuesto, si tu día en día en Toronto te da eso tan difícil de conseguir que es la felicidad.

Pero seamos un poco malos. Calderón y los Raptors llevan dos temporadas mediocres. Esta última campaña, casi cercana al ostracismo, concluyó con el tercer peor registro de la Liga. Por supuesto sin disputar las eliminatorias por el titulo y, más preocupante si cabe, sin un proyecto de futuro que garantice retos importantes, algo que para el jugador profesional debiera ser siempre clave.

La marcha de Chris Bosh el pasado verano debió servir como acicate fundamental para emprender la reconstrucción de la franquicia, pero esa reacción no se dio y ahora el panorama no pinta mucho mejor con la quinta posición obtenida por el equipo en el próximo sorteo universitario, cuya cosecha, para qué negarlo, deja bastante que desear.

El oasis de gran juego que se pudo ver en Toronto no hace tanto amenaza en tornarse páramo, y lo mismo puede ocurrir con la motivación del español. Pau Gasol estuvo a punto de tirar la toalla en Memphis y en el momento más delicado los Lakers se cruzaron en su camino. Le llegó la gloria. El pívot catalán pedía a gritos el traspaso, algo que, mucho me temo, no veremos en el caso del extremeño.

Calderón, siempre profesional, estuvo a punto de cambiar de aires en julio del año pasado ante los cantos de sirena que le llegaban de parte de Michael Jordan desde Charlotte. La operación no se fraguó finalmente pero aquel destino tampoco parecía el ideal para el base en cuanto a mayores posibilidades de saborear las mieles del éxito.

Tan improbable como suena, se me ocurre el destino perfecto para Calderón: Los Angeles Lakers. Con Derek Fisher oxidado y Steve Blake sin demostrar haber sido un reserva de garantías, los angelinos adolecen de tiro exterior y necesitan urgentemente velocidad, contraataque y rigor para facilitar canastas fáciles en transición. Eso sí, Calderón tampoco va sobrado en materia defensiva, la principal arma del próximo técnico californiano, Mike Brown.

En cualquier caso para el puesto no se me ocurre nadie mejor. Al menos no por ese precio. Otra cosa es que el jugador y el club quieran mover ficha, pero en tierra de nadie también se pasa mucha hambre. Hambre por ganar.

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Fecha | 28.05.2011 11:33

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