Cargando Cargando...

La cocina de los Lakers es la pintura

Pau Gasol./ Getty Images

Se ausentaron Kobe y Mike Brown y los chiquillos se pusieron a jugar como locos. De repente parecía que había una pelota para cada uno. Siguieron siendo los Lakers porque al final Denver casi les levanta un ventaja de más de veinte puntos, pero oiga, la pelota iba y venía, Barnes parecía Ginóbili, World Peace de nuevo Ron Artest (Andrés Monje dixit) y cerca de los aros Gasol gustaba y se gustaba. Con las interesantes victorias ante San Antonio y los Nuggets los angelinos han dado generosa munición a la cofradía de detractores de Bryant, que dicen, con buen criterio, que a lo mejor estos Lakers juegan mejor sin su Octavio Augusto particular. No es mentira que Kobe acapare balón como si tuviera seis manos pero tampoco es menos cierto que este año el 24 ha decidido un buen puñado de partidos con su libido del ‘clutch’. Al César lo que es del César. Bienvenido sea el debate, anyway, aunque una cosa sí parece estar clara: la clave de los Lakers es el juego interior. Si nadie desafina y Kobe no tiene el día obtuso, Bynum y Gasol pueden ganar muchos partidos. La reintegración de Bryant deberá hacer hincapié, sobre todo, en preservar el gran potencial centrípeto del equipo y en no desbaratar esa baza.

Pau Gasol y Andrew Bynum./ Getty ImagesSobre el filón de la pintura los números son claros. La pareja angelina tiene un promedio agregado de más de 35 puntos, 22 rebotes, casi 5 asistencias y más de 3 tapones por noche. Ningún otro tándem del Oeste promedia tales números, sobre todo porque ninguna de las 8 mejores franquicias del West tiene a dos jugadores grandes abonados al doble-doble llueva o nieve. De los otros cuatro conjuntos llamados a pelear por la Final de Conferencia, llama la atención la relativa debilidad interior de Oklahoma y San Antonio. Ni la pareja Perkins – Ibaka (14 puntos y 14 rebotes entre los dos) ni la que forman Duncan y DeJuan Blair (agregan 24 puntos y 14 rebotes por noche) se acerca a los números de la zona Laker. Grizzlies y Clippers mejoran estos guarismos con el matrimonio de Marc y Randolph (27/17) y el de Griffin con DeAndre Jordan (28/19), pero ni unos ni otros logran hacer sombra a los chicos del Staples.

Tiene gracia que los Lakers tengan al mejor escolta desde Jordan pero que las papas se las jueguen, especialmente, los hombres altos. Al menos eso es lo que dice la estadística, pues el porcentaje de victorias se dispara cuando su backcourt firma dobles figuras y cae en picado cuando se lanzan desde fuera más tiros de la cuenta. Si Kobe advierte la componenda él mismo sabrá gravar sus propias posesiones para favorecer al equipo. La receta del éxito parece ser una combinación entre liberalismo para los de dentro y proteccionismo para el centrífugo juego exterior. De ese modo, la Final del Oeste no parece una utopía para el conjunto de Mike Brown. De los Thunder ya se sabe que su potencia está en su extraordinario juego de pequeños y de San Antonio que su mejor arma es la exquisita rutina competitiva instaurada por Popovich. En cuanto a los Ositos y a los Clipps, son rivales más impredecibles y diversificados pero la clave sigue pasando por la zona. Ahí nadie tiene tanto talento y sin duda la primera prioridad debe ser explotarlo de forma sostenida. Curiosamente, quizá no fuera casualidad la comparecencia del Maestro Zen –que administra con recato sus intervenciones- para pellizcarle las mejillas a su cachorro y pedir un poco de paciencia con él. Quizá Phil Jackson, donde quiera que esté, sabe mejor que nadie que las diminutas opciones de los Lakers pasan por la cabeza y por las ínclitas rodillas de Andrew Bynum. Y quizá Kobe Bryant ha entendido el mensaje y Mike Brown no se ha enterado de nada.

@CarlosZumer

Consulta los partidos de tu equipo: Calendario de los Los Angeles Lakers

Continúa la conversación: Foro de los Los Angeles Lakers

  Compartir en Facebook
Fecha | 15.04.2012 17:22

Recomendamos