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Iñaki Cano: Luces off

Pau Gasol./ FEB

Con el epicentro de nuestro baloncesto en el banquillo por un tobillo dañado, el partido contra Turquía era una prueba buena para saber dónde estamos todos. Y ha servido para confirmar ciertos aspectos de nuestra selección. Pasamos de fase, nos hemos complicado mucho la vida pero es lo que toca. Que metimos dos puntos en el último cuarto, pues sí. Que perdimos el control de la situación y acabamos jugando cómo le gustan a los turcos, pues también. Que la luminosidad que desprendíamos como una estrella sideral se apagó en el último minuto del tercer cuarto, pues sí. Hablando en plata, que se nos hizo de noche vamos. Nadie nos apagó la luz. Nadie. Fuimos nosotros. No sé si es una sensación mía demasiado exagerada pero el hecho de no contar con Pau provoca una barrera mental en los aficionados y un vacío físico y psicológico en los jugadores que no somos capaces de superar.

El significado de un triunfo contra un rival como Turquía y sin Gasol hubiera sido el empujón definitivo para nuestra consolidación como España. Pero no. Se nos fueron las luces. Los turcos son muy guerreros y muy constantes en su pesadez baloncestistica pero hasta el final del tercer cuarto no entramos en ese juego. Íbamos por delante con mucho trabajo de equipo, mucha compenetración por dentro y fuera y con nuestras luces casi encendidas del todo. Sin embargo, caímos en la red turca. Se puede caer, es lógico incluso teniendo en cuenta que son unos artistas a la hora de embarrar los partidos. Nos fueron apagando las bombillas y nadie fue capaz de darle al interruptor. Los jugadores, culpables de la luz, se encontraban en la oscuridad y nadie fue capaz de sacarles de ahí. Sería fácil atizar a Scariolo en este momento (mejor dicho, a su “cintura” en los momentos tensos) pero lo que cuenta es recuperarnos y, sobre todo, no hacer un mundo de un partido Si no lo hicimos con las victorias, no lo podemos hacer en las derrotas. Las luces se encendieron. Nos las apagaron. Ahora toca encenderlas de nuevo y que nadie vuelva a tocar el interruptor. Ni de ellos ni de los nuestros.

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Autor | Inaki-Cano
Fecha | 05.09.2011 19:05

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