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Madera de líder

Kem Walker, en su primer partido de pretemporada con los Bobcats./ Getty

Anoche se produjo uno de los debuts más esperados para los aficionados a la NCAA y a la NBA en el partido entre Atlanta Hawks y Charlotte Bobcats. Kemba Walker por primera vez en partido oficial se hacía profesional, y mostraría sin ningún tipo de complejos, quién era y para qué ha llegado.

Para quien no sepa la historia de Kemba –se puede leer en el número 0 (pág 28-32) de la extinta revista FadeAway– hay que decir que el base del Bronx nació, creció y bebió en la meca del baloncesto callejero. En el sitio donde los bases se crean, se moldean y se hacen grandes jugando en el asfalto de la Gran Manzana. Kemba siempre fue bueno, pero su trabajo y dedicación le ha hecho ser mejor.

El del Bronx fue creciendo en su juego y aportación en la Universidad de Connecticut año tras año. Su importancia en el equipo también lo hacía, y en la pasada campaña, la cúspide, el cénit de su carrera universitaria, llegó. UConn se convirtió en campeón del Torneo de la Big East, en el Madison Square Garden, ante Pittsburgh, con esta canasta “on the buzzer” de Kemba Walker.

No había suficiente. Era el año de los Huskies. En el March Madness, uno tras otro iban cayendo los rivales de los de Connecticut. Shabazz napier, ahora líder de la Universidad del Este de los Estados Unidos, fue el gran escudero de un Kemba Walker que estuvo sublime. Connecticut ganó el título nacional, Kemba fue nombrado MVP, y su número 15 en la camiseta, fue retirado en el campus Huskie.

Para muchos que cayera a la posición número 9 del pasado Draft fue una decepción. Pero para Kemba no lo fue. Siguió trabajando, esperando que acabara el lockout para poder vestirse de profesional. Lo vimos en mil y un actos y partidos de verano. Se estaba preparando. Por fin llegó el día. En esta minipretemporada de la NBA 2011/12, los Bobcats jugarían dos partidos ante Atlanta Hawks, equipo donde está Brad Wanamaker, rookie que sufrió la derrota con Pittsburgh tras el buzzer beater de Kemba.

Y la historia ya la conocéis. Kemba fue ovacionado, buscado por las cámaras de la televisión, y el chico no tuvo reparo en empezar con un triple en su primer tiro como profesional. Eso sí se cargó con dos faltas demasiado rápido. Apenas jugó 7 minutos en la primera mitad. En la segunda, demostró todo lo que puede hacer, y es que el futuro de Kemba no tiene techo. Walker tiene madera de líder, y de campeón.

@EusebiSC

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Fecha | 20.12.2011 17:32

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