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Se acerca junio

Derek Fisher, presidente del sindicato de jugadores./ Getty ImagesPensando en ese oscuro nubarrón que se cierne sobre el final de la liga, como denomina Paul Shirley al cierre patronal, se me plantean un par de cuestiones en torno al famoso lockout que puede dejarnos sin liga la próxima temporada, o convertir la liga en otro campus de 50 partidos.

Echar el cerrojazo en un momento en el que la NBA está en pleno auge, cosa que no sucedía desde la década pasada, parece estúpido para los tres grupos que se sientan en torno a la mesa a negociar. Para los propietarios, porque pierden lo que genera negocio: el juego. Para los jugadores, porque pierden lo que les da de comer: el juego. Para la propia NBA, porque ya pudimos comprobar la pérdida de prestigio y de apoyos que supuso el cierre del año 98. Nadie está interesado a la larga, claro, pero la realidad es que Phil Jackson, el Señor de los anillos, dejó caer semanas atrás, multa de por medio, que ‘los muchachos tienen claro que el año que viene no van a jugar’.

Varios argumentos que vaticinan el parón, al margen de la rajada de Jackson: la cancelación de la Liga de verano, la no inclusión de ningún equipo de gira por Europa en otoño o la supresión del calendario de entrenamientos de verano. No pinta bien, no. De hecho, según la ESPN, los jugadores de la NBA no están satisfechos con la última propuesta formal de negociación colectiva extendida por los propietarios de la liga: “Lamentablemente, la propuesta es muy similar a la que fue presentada por la liga hace más de un año”, comentaba Dereck Fisher, presidente del sindicato de jugadores. “Esta última propuesta ni siquiera está cerca de lo que esperábamos”.

¿Tendremos a los hermanos Gasol jugando en el Barça de nuevo? ¿Lanzará Florentino Pérez lanzar sus redes sobre Deron Williams? ¿Alguien se imagina a Lebron James jugando en Italia mientras estudia arte en los Museos Vaticanos? El 30 de junio se acerca…

@ssmenendez

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Fecha | 26.05.2011 14:04

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