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Tiempo de Miller, tiempo de un ‘killer’

Reggie Miller./Getty

Los jugadores de baloncesto, así como los deportistas en general, suelen dividirse en una serie de categorías no escritas entre las cuales estarían los buenos jugadores, los grandes jugadores, y los jugadores de leyenda. Éstos últimos se diferencian de los demás porque años depués de haberse retirado siguen siendo recordados y alabados, y además su juego sigue siendo noticia, aunque lleven años sin vestirse de corto. Este ha sido el caso, durante esta temporada, del gran Reggie Miller.

El que fuera alero de los Pacers de Indiana, fue noticia en concreto la noche del 10 de Febrero, cuando Ray Allen, escolta de los Celtics, batió el récord de triples que él ostentaba con nada menos que 2560 lanzamientos de tres anotados. Este hecho, además de elevar la figura de Allen al olimpo de los grandes tiradores de la historia (si es que no lo estaba ya), sirve para recordar la figura del que es el jugador más importante de la historia de los Pacers. Un hombre que durante la temporada siempre era un peligro, pero cuando llegaban los playoff, sacaba a relucir un insitinto asesino aboslutamente feroz y se convertía en un auténtico killer.

Capaz de todo para conseguir la victoria, sus hazañas van mas allá que sus números. Fue capaz de llevar al límite a los grandes Bulls del 98, que necesitaron del séptimo partido para eliminarlos en las finales de la conferencia Este, y dos años después, en el 2000, conseguiría llegar a su única final de la NBA, donde los Lakers de Kobe y O´Neal le apartarían del título. Pero sin duda, por lo que mas será recordado será por sus grandes duelos contra los New York Knicks, durante la década de los 90. Por aquellos 8 puntos en apenas 9 segundos para ganar un partido que perdían por seis, quedando menos de veinte segundos para el final, en el primer partido de Semifinales de Conferencia de 1995 o por su espectacular quinto partido en las finales de conferencia un año antes (39 puntos, 25 en el último cuarto), encarándose con el mismísimo Spike Lee, y haciendo enmudecer al resto del Madison Square Garden (recomiendo enormemente no perderse el vídeo sobre el último cuarto de este partido). Callar el Madison cuando ruge como rugía en aquellos años, está al alcance de muy pocos…

@DiegoCL11

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Fecha | 16.08.2011 12:19

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