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Un espectáculo en decadencia

John Wall./ Getty Images

La edición número 63 del All-Star Weekend ha llegado a su fin. Como venía ocurriendo los últimos años, el espectáculo ha dejado mucho que desear. La falta de intensidad y competitividad resumen a la perfección un fin de semana que cada vez provoca menos interés en los espectadores. Cuando se enfrentan los mejores jugadores del mundo del baloncesto, el verdadero espectáculo tendría lugar si éstos dos equipos se defendieran como nunca y comprobáramos realmente el resultado de una batalla entre los grandes del deporte de la canasta.

En las últimas ediciones el partido se ha convertido en un contraataque continuo, un enfrentamiento sin orden ni organización ninguna, en el que anotar una canasta no tiene ningún tipo de complicación. Este año, el modelo de encuentro ha sido el mismo, pero llevado al extremo. De hecho, en esta edición, se ha batido el récord de anotación de la historia del All-Star Game, y no ha sido precisamente por un gran acierto de los jugadores, sino por una evidente falta de defensa.

De todos modos, el partido de las estrellas no ha sido lo que más ha decepcionado este año. Al revés, ha sido de lo mejor del fin de semana. El premio al desastre más absoluto es otorgado al nuevo formato del concurso de mates. Un concurso que ya de por sí estaba decepcionando los últimos años, lo último que necesitaba era una renovación de formato. El nuevo sistema de competición termina con el placer de disfrutar de cada vuelo sin motor. Hace que cada mate realizado en esos 90 segundos que dura la primera ronda, pase directamente al olvido, ya que está inmediatamente relevado por otro diferente. Ese era uno de los atractivos del evento que cada año cerraba la noche del sábado, observar la reacción que cada mate provocaba en el público y en los jueces. La principal causa del fracaso de este concurso en los últimos años, es que los aficionados estamos mal acostumbrados. Vince Carter abrió la puerta a un mundo  fantástico que muy pocos jugadores pueden explorar. Esperamos elevaciones imposibles de realizar y, hasta ahora, él ha sido el único capaz de hacer realidad nuestras fantasías en forma de mates. Quizá la mejor solución sería poner los pies en el suelo, rebajar las expectativas con respecto a este concurso y, dar por hecho que, por el momento, Vince Carter solo ha habido uno.

@jsaenzdetejada

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Fecha | 19.02.2014 04:53

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