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Universitario a tiempo completo

Mike Krzyzewski./ Getty Images

Cuando Mike Krzyzewski aceptó el reto de llevar las riendas del Team USA que lucharía por la medalla de oro en los Juegos Olímpicos en Pekín 2008, su mujer y sus hijas fueron sinceras con él. “¿Y si no sale bien?”. Pese a poder contar con los mejores jugadores de baloncesto del planeta y tener ante sí una oportunidad maravillosa para coronarse ante los cinco aros de colores, ellas no las tenían todas consigo. El baloncesto era un deporte más global a medida que pasaban los años y a Estados Unidos se le daba como vencedor desde antes de empezar la competición. No tenía nada que ganar y sí muchísimo que perder si se torcían las cosas. “Si sale mal ya veremos, pero voy a aceptar este reto pensando en que sólo hay posibilidades de que salga bien”. Y salió. El Team USA, aquel que llamaron ‘Redeem Team’, firmó un impoluto 8-0 en el torneo olímpico y derrotó a España en una de las finales más recordadas de los últimos tiempos. “Papá no sigas. Ya has conseguido lo que querías”. Pero siguió. “Londres 2012 y se acabó. Prometido”. Segunda medalla de oro consecutiva en unos Juegos Olímpicos y promesa cumplida. ‘Coach K’ anunció su retirada como entrenador de la selección de Estados Unidos. Fin de un ciclo.

Krzyzewski ha conseguido alcanzar el éxito cuando más difícil resulta hacerlo. En un mundo en el que el baloncesto es un deporte cada vez más globalizado y con distancias más cortas entre unos países y otros. Cuando se presentó en Londres con Kobe Bryant, LeBron James, Carmelo Anthony, Kevin Durant y compañía, se suponía que el oro sería para Estados Unidos. Pero ahí estaba la gracia del asunto. ‘Se suponía’. No se daba por hecho ni estaba claro, ‘se suponía’. Estamos hablando de los mejores jugadores del mundo unidos bajo un mismo uniforme, pero no por ello la seguridad absoluta de conseguir lo más alto del podio. Ahí es donde entraba la mano de ‘Coach K’. Tenía ante sí un nuevo reto, que consistía en apaciguar egos, hacer jugar a los mejores individualmente hablando como un grupo sólido y tratar de hacerles entender los entresijos de un baloncesto FIBA cada vez más perro para los intereses de la NBA y USA Basketball. No sería una tarea fácil, pero tampoco nadie lo dijo. El resultado volvió a ser impecable y el final el mismo. Oro ante España y gloria… eterna. Y digo eterna porque acto seguido, y cumpliendo con sus ‘amenazas’, Krzyzewski guardó la pizarra del Team USA en el armario para siempre. Se volvió a poner el polo de la Universidad de Duke y decidió centrarse 100% en su amada NCAA. A nivel selección no le quedaba nada.

Kobe Bryant y Mike Krzyzewski./ Getty Images

Tras de haber conseguido dos medallas de oro olímpicas, un Mundobasket (2010) y un Torneo de las Américas (2007), ‘Coach K’ puede decir que ya lo ha ganado todo a nivel internacional. No tiene más retos con los ‘mayores’, pero si muchos con los chavales. A pesar de que en la NCAA es toda una institución con cuatro títulos nacionales (el último en 2010), Krzyzewski tiene apego por las aulas. Por buscar, reclutar y formar jugadores jóvenes que el día de mañana brillen en la NBA. Por seguir con ese frenético ritmo del baloncesto universitario y sus entresijos (los buenos y los malos) y continuar ampliando ese récord de 880 victorias y 226 derrotas a sus 66 años. Kobe, LeBron y compañía siempre le tendrán un gran respeto. Los chicos que deciden atender su llamada y jugar en Duke siempre le tendrán admiración. Dos grados distintos de afecto, pero muy diferenciados para el que es y será uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos. Normal que en USA Basketball se nieguen a dejarlo marchar no sin antes insistir una penúltima vez para que se quede.

@AntonioGil_SOSE

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Fecha | 09.03.2013 22:54

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